FUERON 25 segundos.
Apenas 25 segundos en la ceremonia del draft de la NBA aquel 27 de junio del 2013. Jueves para ser exactos.
David Stern, por entonces Comisionado de la más global de todas las Ligas profesionales de los Estados Unidos, llegó hasta el podio para dar el anuncio del jugador que los Milwaukee Bucks habían seleccionado con el pick número 15.
No fue fácil pronunciar de corrido su apellido, pero Stern hizo un gran trabajo anunciándolo, aunque haya tomado pausas para asegurar el tiro. Pero a la hora de soltarlo, fue todo red.
Tres semanas antes, cazatalentos y directivos de las 30 franquicias habían llegado a Italia para ver jugar a Giannis Antetokounmpo en un torneo internacional. Era la primera vez que Giannis salía de Grecia.
Era el jugador más joven y misterioso del draft, aunque aquella visita a Italia, alcanzó para describirlo como un buen prospecto, de una contextura física similar a la de Kevin Durant, que jugaba de alero y era dueño de una agilidad extraordinaria.
UNLIMITED POTENCIAL se leía en la gráfica de ESPN antes de mostrar su talla y sus mejores jugadas. Es un jugador para el futuro, decían los expertos reconociendo que el talento estaba presente, pero había que desarrollarlo.
Giannis Antetokounmpo desembarcó oficialmente en la NBA con tan solo 18 años de edad.
Hoy ese chico de un apellido difícil de pronunciar, se fue transformando en el Greek Freak que ganó dos veces el premio al MVP.
Y CON 26 AÑOS recién cumplidos, se encuentra en la encrucijada de su vida: convertirse en agente libre para ser el más codiciado el próximo verano o firmar un contrato supermax con la franquicia que le abrió las puertas del éxito apostando por el aquella noche en Brooklyn.
La apuesta realizada por Milwaukee al elegirlo el draft del 2013 comenzó a ser considerada como arriesgada. Números modestos al cabo de la primera temporada, justificaban esa creencia: 6.8 puntos por juego, con 4.4 rebotes y 1.8 asistencias de promedio, no invitaban al optimismo, especialmente porque de los 77 juegos que participó, solo fue titular en 23 de ellos.
Pero eso cambió rápidamente. Hoy Giannis es un jugador que fue incrementando su promedio de punto temporada tras temporada hasta llegar a los 29.5 en la 2019-20. Algo similar ocurrió con los rebotes, terminando el último año con un promedio de 13.6 por juego. Los dos premios de MVP en temporadas consecutivas fueron product de su esfuerzo y talento.
Las estadísticas marcan que en su corta carrera se ha convertido en el quinto jugador histórico en ser elegido Jugador más valioso de una temporada y recibir el premio como mejor defensor. Solo Kevin Garnett, David Robinson, Hakeem Olajuwon y Michael Jordan lo lograron antes que él.
Pero no todo ha sido fácil para Giannis. Es uno de tres casos que, tras ser nombrados Más Valioso en temporadas consecutivas, no pudo alcanzar las finales de la NBA en esos años. El primero fue LeBron James (2008-10) cuando estaba en Cleveland, Steve Nash (2004-06) con los Phoenix Suns y Kareem Abdul-Jabbar, el mítico jugador de los Lakers ,entre 1975-77.
Milwaukee no ha podido llegar a las Finales de la NBA a pesar de que en los últimos dos años terminó la temporada regular con el mejor récord. Si bien las dudas pasan más por el grupo de apoyo a su alrededor que por su liderazgo, lo cierto es que, con apenas un año más de contrato, emigrar hacia tierras más fértiles, es una posibilidad concreta.
¿Qué puede atarlo a Milwaukee? Sin duda su sentido de pertenencia y fidelidad declarada hacia la franquicia.
En repetidas ocasiones ha dicho que quiere ganar un título en la ciudad , pero si estuviera tan seguro, la firma de una extensión por un contrato supermax sería considerada más como un trámite que como una encrucijada. El tiempo expira el 21 de diciembre. Si no lo hace, Giannis sería agente libre al final de una temporada que debería jugarla con la misma incertidumbre que provoca deshojar una margarita repitiendo “me quedo… no me quedo”.
Milwaukee puede ofrecerle 221.6 millones por cinco temporadas (un promedio de 44.3M por año) contra los 140.8 millones por cuatro años que puede ofrecerle el resto de los equipos a un promedio de 35.2M por temporada.
En un claro esfuerzo por mejorar el plantel, rodeando a Giannis de mayor talento e intentando convencerlo de que la franquicia está dispuesta a todo para retenerlo, los Bucks trajeron vía cambio a Jrue Holiday, un jugador completo que puede brillar en ambos costados de la cancha y además elevar el juego del conjunto. El propio Giannis aprobó la adición del base en lo que puede ser un guiño para la franquicia sobre sus intenciones de mantenerse fiel.
A pesar de de haber ganado casi el 75% de los juegos de las últimas dos temporadas regulares (116-39) la marca en playoffs es de 15-10 con lo que queda margen para las dudas en torno a la capacidad del equipo de dominar en la postemporada como lo hace en la temporada regular.
Entonces, la pregunta clave sigue flotando. ¿Firmar o no firmar extensión?
He aquí la cuestión.
EN REITERADAS OCASIONES, Giannis declare fidelidad a los Bucks, aunque en el negocio que es la NBA, siempre es mejor que en lugar de pregonar fidelidad, se la practique con hechos concretos, porque el camino hacia el infierno puede estar pavimentado de buenas intenciones, pero también repleto de tentaciones.
Si Giannis se convierte en agente libre, habrá muchos equipos que buscará sumarlo a su plantel vía cambio. El nombre de Golden State Warriors ya se escuchó por allí. El de Lakers también. Y el de Miami Heat ni que hablar.
Quizás sea el equipo del estado de Florida quien mejor preparado está para pescarlo. Con Jimmy Butler y Bam Adebayo amarrados con contratos a largo plazo, puede ser una de las opciones más atractivas para Giannis.
El sol y las playas de Miami son un atractivo. La ausencia de impuestos estatales y, fundamentalmente, un equipo que acaba de ser finalista de la NBA que también es poseedor de una cultura muy particular en la que el equipo está por delante de cualquier interés individual, suena como la receta perfecta para que Giannis remonte las alturas a las que no ha podido alcanzar hasta el momento.
Miami Heat, por otra parte, parece ser el equipo que está bien posicionado para crear el espacio salarial necesario y ofrecerle a Antetokounmpo un contrato máximo, ya que cuentan con jugadores bajo contrato pero con una opción de equipo para el final de esta temporada. Pero si todo se encamina por el lado de un cambio, el Heat también tendría buenos jugadores para ofrecerle a los Bucks como parte del traspaso.
Alguna vez alguien dijo: “no se puede tapar el sol con un dedo”.
Luego de haber llegado a la final de la NBA, el del Miami Heat calienta demasiado y puede provocar el congelamiento de Milwaukee si logran quitarle a Giannis.
La tentación de crear un super equipo, ha estado latente en la última década de la NBA. Miami Heat lo tuvo en su momento, Golden State Warriors, fue lo más parecido a un Dream Team y hasta Los Angeles Lakers podrían haberlo formado en el 2019 si Kawhi Leonard decidía sumarse a LeBron James y Anthony Davis, algo que finalmente no ocurrió.
En esta temporada baja se habla de la posibilidad de que James Harden junte fuerzas con Kyrie Irving y Kevin Durant en Brooklyn, pero esto aún está por verse.
El propio Antetokounmpo habló recientemente de que le gustaría tener a otros compañeros en Milwaukee: “Esta es una declaración que nunca había hecho antes. Si LeBron [James] y Kevin Durant y Anthony Davis vinieran a Milwaukee, estaría feliz con eso. No me interesa si soy el mejor, el segundo o tercer nombre. Solo quiero ganar”.
¿Está invitando a que esta lista de cracks se unan a él a Milwaukee o simplemente está mandando un texto en clave para que lo recluten? Imposible saberlo y mejor no especular.
Lo cierto es que ni Lakers ni Nets tienen espacio salarial para ofrecerle a final de temporada un contrata supermax a Giannis. Su llegada debería producirse vía cambio y eso complica un poco las cosas.
Luego de estas declaraciones de Giannis, los Lakers tomaron dos decisiones que prácticamente le cierran la puerta a la llegada del Greek Freak: LeBron James firmó extensión hasta el 2023 y Anthony Davis hasta el 2024. Ambos con contratos máximos. Si a eso le sumamos que Kentavious Caldwell-Pope también firmó contrato por los próximos tres años, entonces uno pudiera suponer que la dirigencia angelina está apuntando a otros horizontes.
Pero mejor no descartar nada. Ni por el lado de Lakers ni el de los Nets. Hasta uno también podría preguntarse si los LA Clippers no querrían meterse en la pelea por traer al Griego a California.
Nada es imposible, reza un dicho…
MUCHA AGUA ha corrido bajo el puente desde que Giannis desembarcó en la NBA.
La apuesta inicial trajo dudas, aunque con el tiempo las dudas se convirtieron en esperanza, esta se transformó en realidad y la realidad hizo de aquel jugador griego enigmático y con potencial ilimitado, una de las estrellas con mayor brillo en la mejor liga de baloncesto del planeta.
El futuro de Giannis Antetokounmpo no solo luce como promisorio sino virtualmente asegurado: de no firmar una extensión con Milwaukee este 21 de diciembre, la próxima temporada baja lo tendrá como actor principal y no con un rol secundario.
Será el premio mayor y no el premio consuelo.
Por eso en el día de su cumpleaños 26, Giannis no solo estará de festejo. Estará además analizando todas las posibilidades para tomar la mejor decisión posible. Ya sea la más lógica o aquella del sueño más salvaje.
Decidir el camino a tomar en la encrucijada en la que se encuentra, no es tarea que se resuelve deshojando una margarita.
Es una decisión que tendrá consecuencias directas en el legado que deje como jugador.
Casi nada.
