Cómo puede ejercer presión sobre Dodgers cada contendiente del Oeste en la Liga Nacional

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Los Dodgers no son invencibles, independientemente de lo desalentador que pueda parecer compartir su división, y Diamondbacks, Giants y Padres quieren demostrarlo.

Lo que hizo que la temporada baja de los Los Ángeles Dodgers fuera tan impresionante no fue simplemente conseguir a Shohei Ohtani, sino lo que vino después. No sólo atraparon a la estrella de beisbol más grande del mundo, también sumaron al mejor lanzador del mercado de cambios (Tyler Glasnow), el lanzador más consumado de Japón (Yoshinobu Yamamoto) y el mejor guardián de uno de los jardines laterales en la agencia libre (Teoscar Hernández).

Mike Hazen, quien dirige las operaciones de beisbol de los Arizona Diamondbacks y se ve tan directamente afectado por la actividad de los Dodgers como cualquier otro, no se sorprendió.

"Cuando aterrizan a Ohtani, te quedas paralizado", dijo Hazen. "Estás entumecido en ese momento. No hay nada más que pudieran haber hecho que me hubiera sorprendido".

Hazen habló el mes pasado desde las instalaciones de entrenamiento de primavera de los D-backs, inmediatamente después de una emocionante racha en octubre que todavía valora pero a la que no se aferra. Hazen es la prueba viviente de que uno puede competir e incluso vencer a los Dodgers de hoy en día, sin importar cuán ricos e inteligentes sean.

Los D-backs no se clasificaron para los playoffs hasta el penúltimo día de la temporada regular de 2023 y, sin embargo, barrieron a un equipo de los Dodgers que ganó 16 juegos más que Arizona en la Serie Divisional y llegaron hasta la ronda final. Hazen todavía saborea los momentos imborrables de esa mágica carrera en la Serie Mundial. Pero continuamente recuerda los seis meses que los precedieron y lo cerca que estuvo su equipo de no experimentar nada de lo que octubre tenía para ofrecerles.

El exitoso invierno de los Dodgers no minó su entusiasmo. En cambio, la idea de quedarse atrás impulsó su enfoque agresivo.

"Éramos un equipo que ganó 84 juegos", dijo Hazen. "Digo eso todo el tiempo. Pero no lo digo para hablar mal de quiénes éramos. Siento que tenemos que ser realistas acerca de quiénes éramos para mejorarlo, porque si ganamos 84 partidos de nuevo este año, no vamos a llegar a los playoffs. Ésa es mi forma de pensar".

El resto de la Liga Nacional Oeste (bueno, la mayor parte, además de los perpetuamente estancados Colorado Rockies) siente lo mismo.

En el tramo de 13 días, del 13 al 26 de marzo, Dylan Cease se unió a los San Diego Padres, Blake Snell se unió a los San Francisco Giants y Jordan Montgomery se unió a los D-backs: tres brazos como para encabezar una rotación, todos capaces de alterar la dinámica general por si mismos, reforzando a los equipos que ya se habían posicionado para los playoffs.

Los Dodgers, proyectados por FanGraphs con 93.7 victorias en la mañana del Día Inaugural, solo superados por los Atlanta Braves, han ganado la División Oeste de la Liga Nacional en 10 de los últimos 11 años. Alcanzaron 100 victorias por tercera temporada consecutiva en 2023 y después gastaron más de 1,200 millones de dólares. Pero los Giants (proyectados para 83.1 victorias) terminaron por delante de ellos con una temporada de 107 victorias en 2021. Los Padres (82.8 victorias) los eliminaron de la Serie Divisional de la Liga Nacional en 2022, y los D-backs (84.4) hicieron lo mismo en 2023. Los Dodgers, en otras palabras, no son invencibles, independientemente de lo desalentador que pueda parecer compartir su división.

La clave, en opinión de Hazen, es "correr tu propia carrera".

"Creo que el mayor error que podríamos cometer es tratar de ir juego a juego contra ellos y luego terminar siendo noqueados tarde porque fuimos tan agresivos, casi imprudentes, que usamos nuestra única oportunidad y la dejamos quemar", dijo. "No creo que así vayamos a ganar esta carrera. Tenemos que mantenernos firmes con las decisiones que estamos tomando. Ser agresivos, pero no imprudentes. Y presionarlos".

A continuación, mostramos cómo cada uno de los rivales de los Dodgers en la División Oeste de la Liga Nacional busca presionarlos este año.

Arizona Diamondbacks

Cómo trataron de mantenerse al día: Antes de que Ohtani se decidiera por los Dodgers, los D-backs habían completado dos de los movimientos más importantes de su temporada baja, adquiriendo en canje al antesalista Eugenio Suárez y firmando al abridor Eduardo Rodríguez con un contrato de cuatro años y $80 millones. La temporada baja de Hazen estuvo dominada por la idea de que la agresividad era su única opción. La alternativa, en una división dominada por pesos pesados financieros, significaría quedarse atrás. Los D-backs luego trajeron de regreso al jardinero izquierdo Lourdes Gurriel Jr. con un contrato de tres años y $42 millones y gastaron cerca de $15 millones en un nuevo pelotón de bateadores designados con Joc Pederson y Randal Grichuk. Parecía como si hubieran terminado. Luego, dos días antes del Día Inaugural, sorprendieron firmando a Montgomery por $25 millones.

Dónde son fuertes: Sabemos que Zac Gallen y Merrill Kelly en la parte superior de la rotación son una gran fortaleza, y sabemos que hay progreso con Brandon Pfaadt. Pero había preguntas importantes más allá de ellos. Abordarlas con Montgomery y Rodríguez, dos de los mejores lanzadores disponibles en la agencia libre, cambia la dinámica por completo. Ofensivamente, los D-backs conectaron sólo 166 jonrones la temporada pasada, el mismo total que los Miami Marlins. Pederson y Suárez, quienes se han combinado para 110 jonrones en los últimos tres años, añaden otra dimensión a lo que ya era un lineup dinámico.

Donde son débiles: Los D-backs comenzaron en septiembre pasado con un bullpen entre los 10 últimos que se había combinado para una efectividad de 4.67. Adquirir a Paul Sewald antes de la fecha límite para cambios fue un impulso. Pero igual de grande, si no más, fue el surgimiento de Andrew Saalfrank, la forma en que Kevin Ginkel transformó su carrera y la astucia para la adquisición de Ryan Thompson. Los D-backs, sin embargo, realmente no reforzaron el bullpen esta temporada baja y en cambio cuentan con que el mismo grupo continúe cerrando los juegos tarde, como lo hicieron durante gran parte de octubre. Sin embargo, lo más importante para los D-backs en este momento es recuperarse. Sewald (distensión oblicuo), Rodríguez (distensión lateral), el jardinero central Alek Thomas (distensión en el tendón de la corva) y el campocorto Geraldo Perdomo (desgarro de menisco) se encuentran actualmente en la lista de lesionados.

Donde podría haber mejoras: Los D-backs tienen un núcleo emocionante, encabezado por Gallen, Kelly, Ketel Marte, Gabriel Moreno, Christian Walker y, por supuesto, Corbin Carroll. Básicamente, también sabemos qué esperar de los jugadores veteranos que adquirieron. La ventaja reside principalmente en Pfaadt y Thomas. Pfaadt, de 25 años, registró efectividad de 5.72 y permitió 22 jonrones en 96 entradas como novato la temporada pasada, confrontando dificultades para dominar una bola rápida y un cambio que complementen a un ‘sweeper’ ya de élite. Pero el talento está ahí y vimos fragmentos de él en octubre. Lo mismo puede decirse de Thomas, el jardinero de 23 años que ha tenido un promedio de apenas .231/.274/.359 en 813 apariciones en el plato de cara al 2024. Ha perseguido demasiados lanzamientos y no los ha elevado lo suficiente. Eso tendrá que cambiar.

San Francisco Giants

Cómo intentaron mantenerse al día: No es ningún secreto que los Giants querían (necesitaban) jugadores estelares. Había quedado claro que mezclar, combinar, agrupar e improvisar juegos de bullpen (tantos juegos de bullpen) no iba a ser suficiente. Así que los Gigantes, quienes se hicieron famosos por despreciar a Aaron Judge y abandonar a Carlos Correa hace un año, buscaron un gran nombre una vez más esta temporada baja. Fue un fuego lento y constante. Jung Hoo Lee firmó un contrato de seis años y $113 millones para ser su jardinero central y primer bat en diciembre, Jordan Hicks consiguió un contrato de cuatro años y $44 millones con la esperanza de hacer la transición a la rotación en enero y, en febrero, le dieron a Jorge Soler 42 millones de dólares en tres años para aportar el poder que tanto necesitaban. Pero los grandes movimientos se produjeron en marzo: Matt Chapman y Blake Snell, ambos por un total combinado de 50 millones de dólares en 2024, ninguno garantizado más allá de eso.

Dónde son fuertes: Los abridores de los Giants se combinaron para 729.1 entradas la temporada pasada, últimos en las Mayores. Aparte de Logan Webb y Alex Cobb, nadie hizo más de 18 aperturas. Sin duda, eso mejorará, aunque no necesariamente suceda de inmediato. Snell hizo su primera apertura de temporada el lunes, uniéndose a Webb, Hicks y el joven y prometedor zurdo Kyle Harrison en la rotación. En algún momento de mayo, Cobb debería regresar de una cirugía de cadera, momento en el cual, salvo más lesiones, los Giants deberían presumir de un personal más profundo y talentoso. Webb y Snell son contendientes perennes al Cy Young, Harrison podría ser candidato al Novato del Año, y los coaches de los Giants han quedado impresionados con la manera en que rinde el material de Hicks como titular.

Dónde son débiles: Tan mala como la carga de trabajo de los titulares la temporada pasada fue la incapacidad de los Giants para producir mucho poder al bat. Su porcentaje de slugging de .383 fue el cuarto más bajo del deporte, sólo por delante de los Detroit Tigers, los Cleveland Guardians y los Oakland Athletics. ¿Serán mucho mejores? Su gran adquisición como agente libre, Lee, es mucho más una amenaza para embasarse que un bat de poder. Chapman produjo un OPS+ de sólo 108 en los últimos tres años. Y aunque Soler, quien logró 36 jonrones a pesar de pasar la mitad de su tiempo bateando en el espacioso estadio de Miami en 2023, ciertamente ayudará, no puede hacerlo solo. Mike Yastrzemski, Michael Conforto y LaMonte Wade Jr. tendrán que producir más, y es difícil sentirse muy optimista al respecto.

Dónde podría haber mejoras: Hicks firmó con los Giants para ser titular, pero si eventualmente puede unirse a Camilo Doval y los gemelos Rogers en la parte trasera de su bullpen, el equipo será mucho mejor. Sería un arma importante y también podría significar que Robbie Ray está de regreso y saludable. Ray, ganador del premio Cy Young de la Liga Americana en 2021, fue adquirido de los Seattle Mariners en enero y no se espera que regrese hasta algún momento de la segunda mitad. Con 32 años, Ray se está recuperando de una cirugía de codo para reparar su tendón flexor y reconstruir su ligamento colateral cubital. Sería injusto esperar que alcance los niveles de 2022, cuando registró una efectividad de 3.71 en 189 entradas. Pero si regresa fuerte, el cuerpo de lanzadores de los Gigantes será significativamente mejor.

San Diego Padres

Cómo intentaron mantenerse al día: Los Padres, bajo el mando del difunto propietario Peter Seidler, fueron elogiados por las generosas sumas de dinero que gastaron en jugadores estrella. Sus aficionados respondieron apoyando febrilmente al equipo. Pero llevar una nómina de más de 250 millones de dólares (en ese mercado, sin contrato televisivo, tras una ausencia en los playoffs) resultó ser insostenible, al menos en la mente del nuevo grupo propietario. Y así, esta temporada baja, los Padres intentaron equilibrar la reducción mientras capitalizaban una ventana de contención. Juan Soto fue canjeado por profundidad en abridores de cara a su última temporada antes de la agencia libre, y Dylan Cease fue adquirido a finales de marzo para ayudar a reforzar la rotación. La nómina de los Padres ha caído a aproximadamente $160 millones, que es probablemente donde operarán en el futuro. Todavía tienen estrellas, pero también tienen agujeros.

Dónde son fuertes: Renunciar al que posiblemente sea el mejor bateador de esta generación es, sin duda, difícil, pero los evaluadores rivales creen que a los Padres les fue bien en el acuerdo que envió a Soto a los New York Yankees. A cambio obtuvieron a Michael King, quien muchos creen que puede dar el salto a un sólido abridor de mitad de rotación en 2024, así como otros tres brazos jóvenes prometedores: Randy Vásquez, Jhony Brito y Drew Thorpe, el último de los cuales fue enviado a los Chicago White Sox para ayudar a conseguir a Cease. Al bullpen se sumaron Wandy Peralta, Yuki Matsui, Enyel De Los Santos y Woo-Suk Go (quien inicia la temporada en las Ligas Menores). Los Padres no cuentan con Snell, Josh Hader, Seth Lugo, Nick Martinez y Michael Wacha del equipo del año pasado, pero su cuerpo de lanzadores todavía luce bien.

Dónde son débiles: Los Padres podrían haber sido el único equipo que le ofreció a Jurickson Profar un contrato de Grandes Ligas esta temporada baja. Le garantizaron $1 millón y, al menos por ahora, le están pidiendo que juegue en el jardín izquierdo de manera regular. Manny Machado ha comenzado la temporada como Bateador Designado, mientras se encuentra en las últimas etapas de su recuperación de una cirugía de codo en el receso de temporada, por lo que Graham Pauley, una selección de ronda 13 que comenzó esta temporada habiendo jugado solo 20 juegos por encima de Clase A, está recibiendo la mayor parte del tiempo de juego en la tercera base. Los Padres tienen, al menos, un par de agujeros evidentes en su alineación en este momento. Y si no fuera por Jackson Merrill haciendo una transición sorprendentemente cómoda al jardín central y demostrando que ya podría pertenecer a las Grandes Ligas a los 20 años, estarían en verdaderos problemas.

Dónde podría haber mejoras: A pesar de todo el examen de lo que salió mal en medio de la decepción de 2023, en realidad, no es tan complicado: los mejores jugadores de los Padres no se desempeñaron lo suficientemente bien. Machado, Fernando Tatis Jr., Xander Bogaerts, Joe Musgrove y Yu Darvish, cuyos contratos totalizan casi $1.2 mil millones, se combinaron para 16.8 victorias en FanGraphs por encima del reemplazo. Todos estaban bien, en distintos grados. Todos son capaces de más. Y todos necesitan hacer más si los Padres esperan superar una de las divisiones más profundas del beisbol, regresar a los playoffs y cumplir el sueño de Seidler de darle a San Diego su primer campeonato importante. Para la mayoría de las estrellas antes mencionadas, es necesario que esto suceda pronto.