Los pilotos salieron con recaudos a la peligrosa pista del GP de España y nadie terminó contra el muro. El inglés de Mercedes quedó por delante de su compañero Kimi Antonelli.
Sin golpes. Esa fue la noticia del primer entrenamiento libre del GP de España, que se disputa en Madring, el nuevo circuito estrenado por Fórmula 1 y que James Vowles, director de Williams, definió como mata autos. Los muros tan cerca, vías de escape ínfimas, frenajes fuertes, subidas, bajadas…. Todo un combo que puso en alerta a todos los pilotos de la máxima categoría del automovilismo. Con tanto preanuncio de posibles choques, confirmado por el pobre Tasanapol Inthraphuvasak en el ensayo de F3 (destruyó su auto, que quedó envuelto en llamas), los 22 pilotos de F1 salieron con mucha cautela al primer contacto con la pista española.
