¿Por qué se quedó Max Verstappen en Red Bull?

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La verdadera historia de por qué Verstappen se quedó en Red Bull (3:58)

El piloto neerlandés firmó hasta 2030 con Red Bull, acabando con meses de especulación sobre su futuro en el equipo y la F1


Hace unas semanas el mercado de pilotos de la Fórmula 1 era un salón de clases antes de un examen de admisión, un manojo de nervios, donde todos esperaban que Max Verstappen hiciera el primer movimiento para correr y asegurarse el mejor lugar posible, ante una sacudida masiva, pero el neerlandés decidió quedarse con Red Bull, incluso con una extensión de contrato hasta 2030 y ahora nadie se mueve.

¿Por qué Max Verstappen, ese que estaba enojado porque su equipo no era competitivo, porque las nuevas reglas de la F1 le parecían una aberración de repente se decanta por mantener su posición?

Verstappen no tenía a dónde ir

Verstappen es un piloto que podría, en un momento dado, correr en el equipo de la F1 que le diera la gana y me atrevería a decir de cualquier categoría, si es que así se lo propusiera. Esto, claro, porque es indiscutiblemente el mejor piloto del mundo, por mucho, al menos en lo que a la rama del deporte motor en pista.

Pero, al mismo tiempo, paradójicamente no hay muchos equipos a los que pueda ir en realidad, porque Verstappen no se va a mudar a una escudería que no tenga oportunidad de ganar y la estructura de “grande” en la F1.

Por ello, sus opciones se reducían a Ferrari, McLaren y Mercedes. Una vez que su agente Raymond Vermeulen y su padre Jos sondearon, se dieron cuenta que un movimiento hacia allá no era ni favorable ni posible.

Se habló mucho de Mercedes, de la situación inestable de George Russell y los contratos año por año que Toto Wolff tiene con el inglés y con Andrea Kimi Antonelli. Incluso se especuló más por la gran relación personal de Verstappen con el CEO de Mercedes, con quien comparte algunos días vacaciones de verano.

Pero más allá de estacionar juntos sus yates, Wolff y Verstappen saben que, aunque habrían querido trabajar juntos en algún momento, sus proyectos, no sólo son paralelos, sino que compiten.

Antonelli no se irá a ningún lado, menos ahora que se encamina a ser el campeón más joven de la historia de la F1, y Russell parece que ha hecho los méritos de rendimiento posibles para activar la opción con Mercedes para 2027.

Con McLaren, los escarceos fueron mucho más una manera de presión para Red Bull, que todavía no tenía una respuesta contundente de Verstappen. A Zak Brown le agradó la idea de que se ligara a Verstappen a la organización papaya y viceversa.

En materia de pilotos, Lando Norris, actual campeón del mundo es un activo fijo en Woking, pero el cada vez más inconforme Oscar Piastri podía ser la parte delgada del hilo, pero tiene contrato firmado hasta 2028.

Quedaba Ferrari y ahí no hay para dónde hacerse. Fred Vasseur acaba de extender el contrato de Charles Leclerc y Lewis Hamilton tiene un año más.

Así que, para Verstappen habría tenido que ser una negociación que forzara muchas cosas para irse Red Bull.

El retiro temporal era una opción, pero Red Bull lo convenció

La cara de Red Bull en el mundo es Max Verstappen. La marca podría mañana dejar de tener el toro en sus latas de bebida energizante y estampar la cara del piloto y todos sabrían el contenido de la misma.

Cuando Verstappen amenazó con dejar la F1 desencantado por las reglas del 50/50 entre motor de combustión interna y electrificación, además de que Red Bull no era competitivo, inmediatamente sonaron sirenas de alarma en la sede del corporativo austriaco.

Verstappen es casi lo único que queda del poderoso Red Bull que ganó ocho títulos de pilotos y seis de constructores en los 20 años de la era de Christian Horner y Helmut Marko eso era un arma de dos filos. O Max sentiría que la escudería no volvería a ser ganadora o, por el contrario, podría creer en la reconstrucción. Pero estaba en la cancha de Red Bull convencerlo.

Hace unos meses, los máximos miembros de la mesa directiva de Red Bull se reunieron con Verstappen y su clan en Austria. Estaban, el CEO de Red Bull, Oliver Mintzlaff, Mark, el hijo del fallecido Dietrich Mateschiz y hasta el dueño mayoritario, el tailandés Chalerm Yoovidhya, una auténtica reunión de consejo en modo emergencia.

Se dijo que le ofrecieron mejoras en su, ya de por sí gordo y rozagante contrato que en puro salario rozaba los 65 millones de dólares anuales, Se hablo incluso de participación accionaria en el grupo de Fórmula, algo que con el tiempo se sabrá a ciencia cierta.

Lo cierto es que de esa reunión Verstappen salió con una oferta.

El Red Bull de Laurent Mekies fue factor en la decisión de Verstappen

Como dijimos, el otrora poderoso Red Bull de Horner ya no existe. Antes de él, se habían ido Rob Marshall, Dan Fallows, Adrian Newey, Jonathan Weathley, Sergio Pérez, Helmut Marko, así como se irán Gianpiero Lambiase y Paul Monaghan (quien todavía podría arrepentirse y mantenerse en Milton Keynes) y muchos otros talentos más.

El despido de Horner no fue una mala noticia para los Verstappen. La lucha de poder interna se había vuelto tóxica y claramente había dos bandos. El de Horner y el de Marko. Al final, ninguno sigue y llegó el francés Laurent Mekies como relevo en el timón.

Mekies ha demostrado que es un líder mesurado, pero firme; que no es una parca que ciega carreras y que desecha pilotos; que construye una autoridad moral basada en el trabajo donde, incluso, el proyecto puede dar cabida dos pilotos y no sólo uno como era el enfoque de Horner.

La manera en que Mekies ha impulsado a Red Bull, luego de un inicio incierto, debe ser una parte nodal en la decisión de Verstappen de quedarse.

Red Bull-Ford Powertrains funciona y eso es otro aliciente

La importancia de una buena unidad de potencia en la actual Fórmula 1 es más relevante que lo que lo fue en el pasado reciente. Un motor eficiente y competitivo es clave para poder aspirar a ganar carreras, sino pregúntenle a Aston Martin y Honda.

Por ello, el que el ADUO haya catalogado al motor de Red Bull como el más potente de la parrilla es un punto que seguro consideró el clan Verstappen.

Un Red Bull de Verstappen más que nunca

Si bien Mekies no es de los que abandonen al segundo piloto, Verstappen se habrá asegurado en el nuevo contrato su liderazgo en la escudería no está a discusión. Incluso, algún poder de decisión puede tener más allá de sus funciones de piloto y, por supuesto, capacidad de elección y/o veto en ciertos puestos claves como son el personal que trabaja directamente en su lado del garage.

Cuando se confirmó que Tom Hart se convertiría en el ingeniero de carrera del auto 3, ese nombramiento no pudo haber sido oficializado sin el aval de Max, así como tuvo que ‘palomear’ la llegada de Tom McCullough como ingeniero encargado de las operaciones de pista, puesto que también detentaba GP.

Red Bull para toda la vida

El lado sentimental y de lealtad es algo que nadie cree que exista, menos en un mundo tan pragmático como la F1, pero Verstappen dijo muchas veces que quería retirarse como piloto de Red Bull. Claro, para eso necesitaba ser consentido y tratado a la altura, pero si hay un vínculo más allá del dinero, los títulos y el poder.

Verstappen será en 2027 el piloto con más Grandes Premios con un sólo equipo en la historia de la F1, récord que, por el momento, ostenta Lewis Hamilton con su paso por Mercedes, donde arrancó 246 carreras.

En Zandvoort, Max llegará a 222 GP’s con Red Bull en una historia que empezó en el Gran Premio de España de 2016, luego de un corto periodo en Toro Rosso.

Max Verstappen está convencido que puede volver a ser contendiente al título de la F1 con Red Bull, no sólo lo siente, ha visto lo argumentos y lo hechos y por ello se queda.