Dicen que las Eliminatorias son muchas veces más difíciles que el mismo Mundial. Y la Selección Argentina puede dar fe de ello.
A lo largo de la historia el conjunto albiceleste sufrió en varias ocasiones para llegar a la Copa del Mundo. Uno de los partidos más recordados fue el empate sobre la hora ante Perú en el Monumental, en 1985, cuando un gol agónico de Ricardo Gareca le dio el pasaje a una Argentina muy cuestionada, que no encontraba el rumbo. Un año más tarde, ese equipo de Carlos Salvador Bilardo con un Maradona brillante era campeón en México.
O el lapidario 0-5 ante Colombia del conjunto dirigido por Alfio Basile en 1993, resultado que obligó al equipo nacional a jugar el Repechaje contra Australia para lograr la clasificación a Estados Unidos 1994.
El choque de la última fecha de las Eliminatorias 2018, ante Ecuador, en Quito, no puede faltar en la lista de los partidos decisivos rumbo a una Copa del Mundo. En ese encuentro, jugado un 10 de octubre de 2017, del que se cumplen cinco años, fue necesaria la aparición en todo su esplendor de Lionel Messi
La Pulga hizo tres goles, fue la gran figura y le dio el pasaje a Rusia 2018 al equipo que en ese entonces dirigía Jorge Sampaoli.
Se había llegado a la última fecha en el sexto puesto y afuera del Mundial, con la obligación de ganar para no depender de otros resultados y no llegar a un posible repechaje contra Nueva Zelanda. La ventaja era que Ecuador ya había sido eliminado y jugaba ese partido sin la imperiosa necesidad de los tres puntos. Además, algunos rivales directos, como Perú y Colombia se enfrentaban entre sí, mientras que Chile visitaba a Brasil, una empresa siempre compleja para La Roja.
Todo iba a comenzar cuesta arriba para la Argentina, que a los 40 segundos de juego, sí, ¡a los 40 segundos!, ya perdía 1 a 0 por un gol de Romario Ibarra. Pero de a poco la Argentina iba a despertarse de ese golpe sufrido casi desde el vestuario e iba a aparecer Messi para pasar por la ventanilla y sacar pasaje rumbo a Rusia.
La Pulga lo empató a los 11 minutos de juego, luego de un muy buen pase de Angelito Di María. A los 19 minutos de esa primera mitad entró al área y sacó un tremendo disparo que dejó parado al arquero ecuatoriano y se clavó en el ángulo. Y a los 16 minutos del segundo tiempo, con un Ecuador entregado, anotó el tercero, otro golazo por arriba del arquero Banguera y selló la victoria por 3 a 1.
Un dato llamativo es que en ese festejo alocado junto con los suplentes puede verse a un exultante Lionel Scaloni, en ese momento ayudante de Sampaoli. Hoy, el responsable de la ilusión que genera en todo el país la Scaloneta.
Lo cierto es que ese camino al Mundial fue de los más difíciles. Pasaron por ese ciclo varios entreandores: arrancó Gerardo Martino, le dejó su lugar a Edgardo Bauza y luego llegó Sampaoli. Todo en medio de un caos institucional, generado en parte tras la muerte de Julio Humberto Grondona.
"Nos tocó empezar perdiendo pero por suerte reaccionamos rápido ante el gol y le pudimos dar una alegría a la gente. Teníamos el miedo de volver a jugar acá por lo que significa la altura, por suerte pudimos ponernos en ventaja. Creo que lo manejamos bien. La verdad que hoy estamos tranquilos y conseguimos el objetivo que es lo más importante", afirmó Messi, rompiendo el silencio tras la decisión de no hablar con la prensa por un largo tiempo.
"Creo que en todo este momento en el que nos alejamos de la prensa y de la gente sirvió para acercarnos más entre nosotros. Es importante que nos unamos. Queremos disfrutar y dar lo mejor en el Mundial y poder conseguirlo. Si todos vamos de la mano va a ser mucho más fácil", agregó.
Rusia sería una decepción. El equipo, enfrentado con el cuerpo técnico, pasó de manera angustiante a octavos de final y quedó eliminado por Francia. Pero esa es otra historia.
