Manchester United comienza esta temporada 2026-27 de la Premier League como tantas otras en la última década. El gigante del norte de Inglaterra persigue a un fantasma y, a la vez, intenta sin éxito escapar de él. Ese espectro es Sir Alex Ferguson, el entrenador más importante de su historia. Un legado de gloria tan grande que obliga a repetir la historia y, paradójicamente, lo condiciona: parece ser el principal obstáculo para conseguirlo.
El fantasma de Ferguson en Manchester United
Alex Ferguson dejó Manchester United a mediados de 2013 luego de ganar la Premier League por vez número 13. Los Diablos Rojos se consagraron campeones con 11 puntos de ventaja sobre el City, sus rivales más íntimos. El DT escocés se retiró a los 71 años, tras 38 títulos en 26 gloriosas temporadas. Se sabía que iba a ser muy difícil reemplazarlo pero todos pensaron que no lo sería tanto.
Manchester United no pudo volver a ser campeón de Inglaterra desde entonces. No le falta dinero o ambición, muy por el contrario. La inversión y la obligación siempre lo destaca. Pero no consigue reemplazar el mito Ferguson por otro. Las urgencias se devoran los proyectos. La comparación empeora a todos los entrenadores. Cada etapa sucumbe ante la enorme presión de su historia. Y nunca queda nada en pie sobre lo que construir una nueva etapa de éxitos.
Mientras Manchester United hacía su duelo por la gloria que se iba, otros equipos ingleses se dedicaron a construir sus propios legados. Los vecinos del City lo hicieron con Guardiola. El clásico rival, Liverpool, lo hizo con Klopp. Arsenal acaba de conseguirlo con Arteta.
Un dato estadístico puede resumir estas 13 frustraciones. En ese lapso, Manchester United es apenas el 5to equipo con más puntos en la Premier, suma 859. Lo superan Chelsea (886), Arsenal (951), Liverpool (1004) y Manchester City (1096). Junto con la excepción de Leicester, los campeones de esta etapa. La distancia con el equipo de Guardiola, el gran dominador, es de 237 puntos, un promedio de casi 20 por temporada. Así de lejos está el United de volver a ser campeón de Inglaterra.
Se vuelve evidente que el problema de Manchester United no está en su pasado, sino en su futuro. Su historia ya no funciona como motor, en muchos aspectos se convirtió en una trampa. “Ya no estoy seguro de qué es este equipo”, dijo Gary Neville, uno de sus históricos jugadores. Hay una clave ahí. En lugar de intentar replicar su pasado glorioso, Manchester United necesita crear una nueva identidad ganadora.
La Premier no perdona la improvisación
Esta Premier 2026 es muy diferente a la que dejó Ferguson el 2013. El juego ha cambiado, el negocio también. Pero hay una regla invariable, quizás del fútbol, que se sostiene en el tiempo. Para ganar la liga inglesa hay que construir un proyecto mejor que el de los demás. Edificar algo así requiere tiempo y un buen estómago para las frustraciones.
Arsenal, último campeón, es el mejor ejemplo. Arteta asumió como DT en diciembre de 2019. Allí el fantasma era el de Arsene Wenger y su pulido fútbol francés. El entrenador vasco tuvo su tiempo para elaborar una fórmula que combinó la historia aguerrida del club y sus manías tácticas personales. Le tomó 7 temporadas, incluidos tres subcampeonatos consecutivos, ganar la Premier. Durante mucho tiempo parecía imposible, cuando Arsenal fue campeón era casi inevitable. “Creamos los cimientos que queríamos”, afirma Arteta de cara a lo que se viene. Ahora, todo parece indicar que está comenzando una larga dinastía.
Obsesionados con el legado de Ferguson, Manchester United pasó buena parte de esa reconstrucción de Arsenal cambiando de rumbo sin demasiado sentido. Se sucedieron los entrenadores y sus ideas de juego sin que ninguna lograra plantar una semilla duradera. La propia historia de Ferguson en el United necesitó tiempo para germinar. Una lección que pareció olvidada. El éxito de 13 títulos de Premier en 20 temporadas se desarrolló luego de 6 años sin títulos locales y dos subcampeonatos. También Ferguson estuvo cerca del despido. Se necesitó paciencia y, por supuesto, un plan.
¿Cuál es la identidad del Manchester United?
Es un grande de Inglaterra, y de Europa. Juega con camiseta roja, pantalón blanco y medias negras. Algunas cosas están claras en Manchester United. Se sabe qué representa esa camiseta pero nadie termina de entender a qué juega. Todavía no logró definir una identidad que le permita llegar al nivel que aspira. Y eso es un problema para volver a ganar la Premier.
La llegada de Enzo Maresca para renovar la era Guardiola en Manchester City marca un estilo definido. Aunque habrá que ver si resulta. Arteta está creando una tradición en Arsenal. Liverpool tuvo un estilo muy consolidado con Klopp, que le alcanzó hasta para ser repetir con Slot. Ahora, intenta reconstruirlo con Iraola. Otra apuesta con sentido.
La directiva del Manchester United tiene mucha responsabilidad en esta crisis sostenida. Desde la salida de Ferguson, ya cambió ocho veces de entrenador: Moyes, Van Gaal, Mourinho, Solskjaer, Rangnick, Ten Hag, Amorim y, ahora, Carrick. Técnicos para todos los gustos. Más ofensivos y más defensivos. Consagrados y por consagrarse. Veteranos y jóvenes. De posesión y de juego directo. Ninguna idea pudo imponerse. Cambió tanto que perdió referencia de lo que alguna vez supo ser.
En ese proceso, sus dueños invirtieron una fortuna en refuerzos. En 13 temporadas suma más de 2 mil millones de euros en fichajes. En los últimos cinco años se reforzó por más de 700 millones. Solo por detrás de Arsenal y el siempre derrochóChelsea. En este mercado, uno de los más austeros, gastó 100 millones para rejuvenecer el medio con Andrey Santos y Youri Tielemans. Además, recuperó a varios cedidos, en especial el regreso de Rashford tras ser campeón con Barcelona. Estas transferencias tampoco muestran una identidad clara, apenas una confianza renovada en el equipo de Michael Carrick, que fue tercero. ¿Pero es suficiente para ir por más?
Carrick es una solución, pero no una garantía
No hay dudas de que Carrick resolvió la crisis de Manchester United en la temporada pasada con solvencia. Un exjugador de la casa agarró el barco a la deriva por la rigidez de Amorim y lo llevó a buen puerto poniendo órden en la cubierta.
Carrick encontró soluciones desde la sencillez, al ubicar a los futbolistas en sus posiciones naturales. Los colocó en un modelo familiar y los jugadores respondieron con soltura. Manchester United encadenó juego con resultados y terminó en el podio de la liga, detrás de Arsenal y Manchester City.
Luego de evitar el naufragio, uno más, Carrick fue confirmado como entrenador para esta temporada. Está probado que es un buen conductor en las tormentas pero hay bastantes dudas sobre si podrá llevar al Manchester United al siguiente nivel. ¿Tiene lo necesario para liderar a un campeón? Quizás sea, como antes con Ferguson, solo una cuestión de tiempo. Habrá que ver si los dueños del club están dispuestos a dárselo.
Carrick necesita, también, refuerzos de jerarquía para competir de igual a igual contra los mejores. Esta temporada volverá a la Champions, y ese desafío, con un plantel corto y no tan brillante, puede potenciar la trampa de la historia en la que Manchester United está encerrado hace 13 años. Deberá planificar muy bien cómo salir de ahí.
¿Qué debe cambiar Manchester United para dejar de fracasar?
Manchester United ya conoce muy bien el fracaso. Casi tan bien como la gloria. Para volver a los tiempos de los títulos, quizás sea hora de aprender de las lecciones más recientes. Las propias y las ajenas.
😰Bajar la ansiedad
Debe ser una prioridad. La exigencia siempre está por devorarse la ilusión en Manchester United. El club piensa en ganar todo lo que juega pero sin ideas ni materiales para lograrlo. Volver a Europa debe ser un estímulo, incluso económico, para ir levantando el nivel. Sin exigencias, sin tantas presiones. Para ser un candidato serio debe construir esa identidad. No sentirse candidato; serlo.
📁Apostar por un proyecto
Requiere paciencia y confianza, pero puede ser el camino. El fastidio por ver campeones a todos sus rivales históricos debe mutar en una plan de acción. Arsenal, Liverpool y Manchester City sostuvieron su apuesta en el tiempo lo necesario para coronar. United deberá aguantar un rumbo el tiempo suficiente hasta logarlo.
👶Tener una academia protagonista
Para marcar la diferencia. En una Premier tan compleja en lo económico, una fábrica de talentos como la de Manchester United puede ser decisiva para volver a dominar el fútbol inglés. “La academia ha bajado mucho el nivel”, admite Ratcliffe uno de sus directivos más influyentes. En el club es una tradición la presencia de juveniles de la casa. Ahora destacan Heaven, Mainoo, Lacey y Rashford, pero los Diablos Rojos necesitan más y mejores talentos. Carrick lo sabe: “Es algo sobre lo que tenemos que seguir construyendo”. Podría ser la ventaja definitiva ante el resto del Big Six, más acostumbrados a comprar talento en el mercado.
Manchester United es un gigante por su historia. Por sus vitrinas. Por sus héroes. Para volver a ser campeón en Inglaterra no necesita clonar a Ferguson. Aunque alguien debe haberlo pensado. Lo que necesita es redefinir su identidad. Con el glorioso pasado como motor y no como lastre. Mientras siga intentando repetir el pasado, repetirá los fracasos. Hasta que no decida qué club quiere ser en el futuro seguirá viendo a sus rivales ocupar el lugar que alguna vez fue suyo.
