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¿Qué tiene Real Madrid para confiar en la remontada contra Bayern en cuartos de Champions?

Si existe en el mundo, a lo largo de la historia, un equipo que protagonizó regresos épicos, memorables, inolvidables, es Real Madrid. Conoce la UEFA Champions League como ninguno: las puertas de entrada, las de salida y los pasadizos secretos. Y si bien cambian las épocas, los jugadores son otros, nunca, pero nunca jamás, hay que subestimar el corazón de un campeón.

El Merengue perdió en el Santiago Bernabéu 2-1 ante Bayern Munich. Pudo ser mejor, pero también pudo ser peor. Ahora, deberá viajar a Alemania para revertir una historia que lo tiene de punto. Pero los cazadores, por más que estén heridos, siempre serán cazadores.

Y Real Madrid apuntará a una nueva hazaña deportiva para seguir con vida en el torneo continental.

Tiene con qué.

Champions: Real Madrid recupera figuras en el momento justo

Si hay un argumento fuerte para creer, está acá. En los nombres que faltaron y los que buscarán alcanzar su pico máximo de rendimiento.

El mediocampista británico Jude Bellingham es el caso más evidente. Su ingreso en el segundo tiempo del choque de ida cambió el ritmo del partido. Le dio agresividad, lectura y presencia en zonas donde el equipo no estaba logrando imponerse. Si está al 100%, no es un jugador más: es el que ordena, el que empuja, el que conecta todo.

También aparece Éder Militão, un regreso que a priori es silencioso pero puede ser clave. Con él, la defensa gana altura, firmeza en los mano a mano y una sensación de seguridad que el equipo necesita para jugar más adelantado.

Y hay otro nombre que puede ser determinante: Ferland Mendy. Si bien su presencia siempre ha sido irregular producto de inconvenientes físicos, su lugar en el lateral izquierdo no solo mejora la defensa, sino que equilibra un sector que en la ida fue explotado por el Bayern.

Los nombres pesados en la delantera: Mbappé y Vinícius

Seamos sinceros: ¿Quién no se ilusiona con jugadores así? Por supuesto, Bayern tiene lo suyo, pero esta dupla ofensiva está conformada por dos de los mejores jugadores del mundo. Sin discusión.

Kylian Mbappé volvió de su lesión y convirtió. Sigue siendo el máximo goleador de la Champions y cada aparición suya cambia el partido. Aun cuando no está fino, genera.

A su lado, Vinícius Júnior volvió a demostrar que es imposible de controlar en espacios abiertos. Falló en la definición, sí, pero generó lo suficiente como para pensar que en una noche más precisa puede inclinar la balanza.

Un hueco puede abrir la esperanza. Lo sabe el Real Madrid. Lo sabe el Bayern.

Lo sabemos todos.

Lo que dejó la ida de Champions: más cerca de lo que parece

El 1-2 en el Santiago Bernabéu no es el escenario ideal, por supuesto, pero tampoco es definitivo. Incluso obliga al equipo de Álvaro Arbeloa a atacar, a no esperar por la contra. Y en esa lógica puede ser muy peligroso.

El partido tuvo momentos en los que el Bayern fue claramente superior. Incluso llegó a ponerse 0-2 y parecía encaminar la serie. Pero el Real Madrid reaccionó. Descontó, empujó y terminó generando situaciones como para empatarlo.

De hecho, Manuel Neuer fue la gran figura del Bayern. Cuando el arquero es el mejor, algo está diciendo el partido.

El punto débil del Bayern que debe aprovechar Real Madrid: los espacios

Hay una característica del equipo alemán que el Real Madrid puede explotar. El Bayern Munich es agresivo, valiente, dominante. Pero también arriesga. Y cuando arriesga, deja espacios para las filtraciones.

En la ida, esos espacios estuvieron. El Madrid los encontró varias veces, aunque no siempre los resolvió bien. En una vuelta donde el Bayern no va a cambiar su naturaleza, esos espacios van a volver a aparecer.

Y ahí es donde jugadores como Mbappé y Vinícius pueden hacer de las suyas.

Bayern vs. Real Madrid, en Champions: el dato frío vs. la historia real

Los números, a Real Madrid, no acompañan. Por supuesto, los libretos siempre están próximos a reescribirse. Y los límites a romperse. Pero hay que saber que Bayern Munich avanzó en 30 de 31 eliminatorias europeas en las que ganó como visitante en la ida. Y el Real Madrid solo remontó una de siete tras perder el primer partido en casa.

Pero claro, si hay un club que convirtió lo improbable en costumbre, es este. El Real Madrid de los milagros. Acostumbrados a dar vuelta eliminatorias imposibles, en escenarios adversos, con rivales de elite siempre bien posicionados.

El fútbol siempre ha sido el arma principal del Madrid, pero no la única. Hay una convicción inquebrantable de que siempre hay una jugada más. Un capítulo más. Un enigma deportivo próximo a resolverse.

Por eso, jugar en el Allianz Arena se presenta como un desafío mayúsculo, pero no imposible. Está, por supuesto, la experiencia de mil batallas anteriores que permiten el espacio a la ilusión.

Arbeloa recupera jugadores clave. Tiene a sus figuras ofensivas activas. Y ya demostró que puede generarle problemas al Bayern.

A veces, no alcanza solo con creer.

Pero en el caso del Real Madrid, creer suele ser el primer paso para que, nuevamente, algo maravilloso ocurra. Sobre todo, si hablamos de Champions.