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A sus 38 años de edad, Philip Rivers aporta energía jovial a los Colts

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Liniero de los Colts puede saltar muy alto y volcarla a pesar de sus 330 libras de peso (0:26)

Quenton Nelson muestra su habilidad para volcar a pesar de su gran volumen corporal. (0:26)

El veterano pasador de 38 años, Philip Rivers, se ha enfocado en seguir siendo él mismo al tiempo que se adapta a su nuevo entorno con los Colts.

INDIANAPOLIS -- Frank Reich y Philip Rivers se conocen desde, al menos, el 2013, cuando ambos estaban con los San Diego Chargers. Reich es una de las razones por las que Rivers decidió firmar un contrato por una temporada y 25 millones de dólares con los Indianapolis Colts en marzo.

Pero, después de que el equipo reportó al campamento, Rivers fue solamente un jugador más para Reich.

Rivers trabajaba en el gimnasio del equipo cuando vio a su nuevo head coach pasando.

"Ey coach", dijo el quarterback.

Uno pensaría que Reich hubiera tenido un minuto o dos para platicar con el jugador responsable de liderar a su ofensiva.

No, por una razón graciosa.

"Simplemente como que miré de reojo y saludé porque alguien caminaba hacia mí y hablaba con ellos, y porque Philip portaba una máscara", recordó Reich. "No siquiera reconocí que era él".

Rivers le dio un pase a su coach.

"Simplemente grité y él siguió caminando y no sabía quién le gritaba, ni tenía por qué hacerlo", dijo Rivers, riendo. "Les digo que es algo complicado con estas máscaras y las cosas que portamos".

Esa podría ser la primera y única ocasión en que Rivers no será reconocido en las instalaciones de los Colts, porque ya está haciendo sentir su presencia en el vestidor, en el campo de prácticas, y en las instalaciones en general.

"Lo que me ha impresionado tanto es cuánto le importa conocer a sus compañeros", dijo el ala cerrada Jack Doyle. "No solamente los tipos ofensivos; está interactuando bastante con la defensiva. Se se trata de jugar cornhole en el vestidor o cosas así, desea conocer a sus compañeros y desea ser un buen compañero. Eso ha sido muy grandioso de ver y hace que sea divertido jugar con alguien".

Rivers ha estado alrededor de la liga el tiempo suficiente para saber que no puede llegar y forzar las cosas en términos de ser querido por sus nuevos compañeros. Ha evitado decir cosas como, "Así es como yo lo hago". En lugar de eso, ha sido más como, "¿Cómo lo hacemos aquí?". Hacerlo le permite seguir siendo él mismo al tiempo que se adapta a su nuevo entorno.

"Lo más importante es, la mayor parte es solo ser yo", explicó Rivers. "Pienso que ciertamente no quieres forzarlo o sentir que es falso. Estaba emocionado de estar allí. Estuve un poco nervioso la primera vez en la simulación, primera vez en el edificio así con todos allí.

"Quieres ser tú mismo y ser el tipo que siempre has sido, pero al mismo tiempo, pienso que se trata de permitir el ambiente y quizás, sentir el ambiente y sentir cuál es el rol que se necesita de ti desde un punto de vista de ello, desde un punto de vista del liderazgo, desde un punto de vista de la energía".

Los Colts están en el territorio no familiar de tener que acostumbrarse a un nuevo quarterback titular. Eso es porque básicamente se ha tratado de Peyton Manning y Andrew Luck desde 1998, hasta que Luck se retiró hace un año. Se pensaba que Jacoby Brissett podría ser el siguiente quarterback en la fila, pero sufrió dificultades la temporada pasada, razón por la cual Rivers, de 38 años de edad, es ahora el titular.

Una cosa que siempre se dijo acerca de Luck durante sus siete temporadas con los Colts es que "ama" al fútbol americano. Esa fue una frase favorita de gente como el ex corredor Frank Gore y el gerente general Chris Ballard.

Y eso es lo que se dice acerca de Rivers en la corta estancia que lleva en Indianapolis.

"La mayoría de los tipos que han pasado por aquí, todos tienen una postura muy cerebral respecto al juego. Pienso que los mejores quarterbacks hacen eso, estudian y realmente saben lo que sucede en todo momento", explicó el tackle izquierdo titular Anthony Castonzo. "Andrew es lo más cercano que he estado con lo que sería un niño pequeño allá afuera, y pese a la edad de Philip, es jovial en términos de su energía... Estar a su alrededor en el vestidor y escucharlo hablar y los mensajes que da, posee esa emoción lúdica. Pienso que esa es la cosa única que aporta, que está jugando como si estuviera de vuelta en la secundaria jugando al fútbol americano".

La emoción de Rivers se nota para la mayor parte de la línea ofensiva, que podría ser la mejor unidad con la que ha jugado en su trayectoria de 17 años. Mantiene un grupo de chat continuo con sus linieros. Castonzo dijo que Rivers dejó un mensaje de dos minutos hablando de cuán emocionado estaba por jugar con ellos. No sorprende, porque Rivers no es un quarterback muy móvil. Ha sido capturado en al menos 30 ocasiones en nueve de los últimos 10 años.

No fue sino hasta recientemente que Rivers fue capaz de saltar al campo y recibir centros directos de Ryan Kelly, emplear su mecánica poco ortodoxa para lanzar al receptor abierto T.Y. Hilton y entregar el ovoide al corredor Marlon Mack.

"Será divertido", dijo Hilton. "No puedo esperar. Es especial. Es especial en muchos sentidos y simplemente no puedo esperar. Una cosa sé de él, y es que ama el juego de fútbol americano".

Otra alteración para Rivers --fuera de portar un uniforme nuevo por primera vez en su carrera-- es el cambio en la dieta del quarterback y rutina de entrenamiento. Eso se alinea con el "¿Cómo hacemos las cosas aquí?" al que se refería Rivers. Podría ser complicado para algunos jugadores, especialmente aquellos que han estado en la NFL por mucho tiempo, adaptarse.

Pero Rivers lo aceptó.

"Con eso siendo incómodo, es una oportunidad para crecer", expresó Rivers. "Ustedes dicen, 'Año 17, ¿y sigues creciendo?'. Yo digo, 'Vaya que sí, espero que siga mejorando y mejorando'. Esa es una manera de estar incómodo y lidiar con el cambio, simplemente los ajustes. Odio los estiramientos. Me toco los dedos de los pies una vez y lanzo un balón, y estoy listo para jugar.

"Pero existe un momento en que empiezo a sentir que necesito mesurarme un poco. Así que hay algunas cosas que estamos haciendo. Son esas cosas donde, sí, no quiero alocarme y decir, 'Voy a ser alguien totalmente diferente de quien he sido'. No creo que me sirva de mucho a mí, ni al equipo. Pero, ¿hay algunos ajustes donde podría haber algo de mejoría? Quizás te permite mantenerte un poco más fuerte en el último cuarto de la temporada.

"El ambiente queda fijado desde la cima hacia abajo en el vestidor, es un sitio grandioso. Sé que es prematuro y sigo emocionado por el segundo o tercer día, pero es un gran ambiente de trabajo con grandes personas y estoy emocionado por ver lo que podemos lograr este año".