La vida da demasiadas vueltas y Tony Romo acaba de experimentarlo.
Hace 10 años, Romo recibió la oportunidad de ocupar uno de los trabajos más glamorosos del deporte profesional y hoy tiene prácticamente un pie fuera de los Dallas Cowboys por la presencia de un rostro que refrescó la posición de quarterback en el equipo texano.
En la NFL existe una regla no escrita que indica que un quarterback no pierde su trabajo por lesión, pero la decisión que se tomó en Dallas para nombrar al novato Dak Prescott como titular y dejar como suplente a Romo, quien quedó fuera de acción en pretemporada por una lesión en la espalda, es señal contundente de que esa máxima ya no aplica en la actualidad.
Cuando esto ha sucedido en los últimos 32 años, el rumbo de las franquicias involucradas en las controversias de quarterbacks sufrieron dramáticos cambios en su historia, la mayoría para bien.
¿Qué sucederá con los Cowboys ahora que Prescott es el rostro de la franquicia? Pronto lo sabremos.
Mientras tanto, recordemos las controversias de quarterback que se han presentado desde la década de los 80s provocadas por lesiones y sus resultados finales.
Steve Young / Joe Montana
San Francisco 49ers
Quizá sea la polémica más famosa de todas, pues aunque Young pasó sus primeros cinco años en la banca detrás de Montana, ya había dado muestras de lo que era capaz de hacer si se le daba oportunidad de jugar.
En 1991, Young recibió la oportunidad cuando Montana quedó fuera para toda la campaña por una lesión en el codo sufrida en la pretemporada y aunque no pudo llevar a los 49ers a Playoffs, se adueñó de la titularidad.
Montana, ganador de cuatro Super Bowls, regresó de la lesión a finales de la campaña de 1992, pero los 49ers ya eran prácticamente el equipo de Young. Eso no evitó que se creara una controversia que terminó cuando Montana pidió ser cambiado.
El resultado de la decisión fue que Montana fue enviado a Kansas City, donde jugó de 1993 a 1994 alcanzando una final de conferencia, mientras que Young capitalizó la confianza que los 49ers pusieron en él con el título del Super Bowl XXIX.
Tom Brady / Drew Bledsoe
New England Patriots
Mo Lewis no lo sabía, pero en su intento por frenar un ataque de los New England Patriots en 2001, lo que terminó por hacer fue impulsar el nacimiento de la última dinastía que la NFL ha visto.
Lewis, linebacker de los New York Jets, golpeó a Drew Bledsoe en un duelo en Foxborough y le provocó un sangrado interno al quarterback que, incluso, puso en riesgo su vida.
Bledsoe tuvo que salir del juego y Tom Brady, un completo desconocido, entró al campo para sustituirlo e iniciar una carrera con seis apariciones en el Super Bowl, cuatro anillos de campeón y con su nombre inevitablemente mencionado en la discusión sobre el mejor quarterback en la historia.
A su vez, Bledsoe tuvo que ver cómo Brady ganaba su primer título al final de la campaña de 2001 y fue cambiado a los Buffalo Bills en 2002, donde jugó dos años antes de ir a Dallas y volver a perder su trabajo.
Kurt Warner / Trent Green
St. Louis Rams
En un juego de pretemporada en 1999, Trent Green se plantó para lanzar un pase y Rodney Harrison, safety de los San Diego Chargers, se lanzó a sus piernas y le provocó la rotura de un ligamento en la rodilla que lo marginó para toda la campaña.
Ahí nació la leyenda de Kurt Warner, quien tan pronto lanzó su primer pase de la temporada, creó el llamado “Show Más Grande en Pasto Artificial” (The Greatest Show on Turf, por su traducción al inglés) con un explosivo y letal ataque aéreo con el que guió a los Rams a ganar el Super Bowl XXXIV.
Green regresó la siguiente campaña, pero los Rams ya eran de Warner, quien los guió a otra aparición en el Super Bowl en 2001 antes de volver a llegar al juego por el título de la NFL con los Arizona Cardinals en 2008.
A su vez, Green fue cambiado a Kansas City en 2001 y jugó cinco años con los Chiefs, a quienes pudo guiar a sólo dos apariciones en Playoffs.
Jay Schroeder / Doug Wiliams
Washington Redskins
En 1985, Joe Theisman sufrió una aparatosa fractura en la pierna que puso fin a su carrera y Jay Schroeder tomó su lugar como quarterback titular de los Redskins, a quienes guió al año siguiente al Juego de Campeonato de la NFC.
Sin embargo, en 1987, Schroeder sufrió una lesión en el hombro en el primer juego de la campaña y fue sustituido por Doug Williams.
Aunque Schroeder regresó, su desempeño fue irregular y Williams retomó de forma definitiva el puesto como titular y llevó a Washington a ganar el Super Bowl XXII.
Schroeder fue cambiado a los Raiders, entonces de Los Angeles, con quienes jugó hasta 1992 para luego ir a Cincinnati y retirarse tras estar con Arizona en 1994.
Jeff Hostetler / Phil Simms
New York Giants
En la recta final de la temporada de 1990, Simms, quien disfrutaba uno de sus mejores años en la NFL, sufrió una fractura en la pierna que lo dejó fuera para el resto de la campaña, lo que le dio a Jeff Hostetler el mando de la ofensiva.
Hostetler, con el respaldo de una sólida defensiva y un buen ataque terrestre, ayudó a los Giants a ganar el Super Bowl XXV.
Ambos pasadores batallaron en los siguientes años. Sims recuperó su trabajo hasta 1992, pero las lesiones le impidieron terminar la campaña y en 1993 decidió retirarse luego de que los Giants lo cortaron.
A su vez, Hostetler dejó a los Giants tras la temporada de 1992, jugó con los Raiders hasta 1996 y puso fin a su carrera con Washington en 1998.
Tony Romo / Drew Bledsoe
Dallas Cowboys
En 2006, su segundo año en Dallas, Drew Bledsoe, quien había experimentado la amarga experiencia de perder su trabajo con los Patriots cinco años atrás, tuvo que volver a ver cómo otro joven quarterback lo hacía un lado.
Bledsoe tuvo un mal desempeño y en el sexto juego de la campaña, el entonces coach de Dallas, Bill Parcells, lo mandó a la banca para darle la titularidad a Tony Romo, quien ya no la perdió.
Bledsoe decidió poner fin a su carrera tras esa campaña, mientras que Romo se mantuvo como quarterback titular de los Cowboys, a quienes ha podido llevar a Playoffs sólo cuatro veces en 10 temporadas.
Andrew Luck / Peyton Manning
Indianapolis Colts
Nunca fueron parte del mismo equipo, pero la llegada de Andrew Luck a Indianapolis está íntimamente ligada a una lesión que creó escepticismo dentro de la organización de los Colts sobre la efectividad de Peyton Manning.
Varias operaciones en el cuello provocaron que Manning no jugara en 2011 y los Colts, que no creían que el pasador sería el mismo tras las cirugías, decidieron cortarlo en 2012 para reconstruir al equipo con la adquisición en el Draft de Luck.
Manning firmó con los Denver Broncos y los ayudó a llegar a dos Super Bowls y a ganar la edición 50, tras la cual decidió poner fin a su carrera
A su vez, y aunque su carrera tuvo un buen arranque, Luck aún tiene que demostrar que los Colts tomaron la decisión correcta al reclutarlo como el nuevo rostro de la franquicia en sustitución de Manning.
