GLENDALE -- La frustración del profundo Tyrann Mathieu con respecto al hecho que la defensiva haya cargado al resto del equipo durante el empate 6-6 de los Arizona Cardinals ante los Seattle Seahawks fue evidente tras el partido.
"Es un deporte de equipo", comentó Mathieu. "Cuando la defensiva está jugando bien, la ofensiva debe complementarnos, los equipos especiales tienen que respaldar el trabajo de todos y viceversa".
Los Cardinals limitaron a los Seahawks a su peor producción de yardas totales y por tierra en un juego en lo que va de la temporada al presionar incansablemente al mariscal de campo Russell Wilson. A pesar que solo sumaron una captura, lograron golpearlo en cinco ocasiones.
Arizona obligó a Seattle a despejar en sus primeras nueve series.
Wilson tuvo un acarreo para menos dos yardas. Fue la tercera jugada del partido. Los Seahawks alcanzaron las 100 yardas en el compromiso hasta que quedaban 10:13 por jugar en el partido. El egresado de Wisconsin tenía 60 yardas por pase después de tres cuartos y sumaban 29 yardas por tierra.
La ofensiva de los Cardinals también falló buscando la zona de anotación ya que tuvieron ocho series que culminaron en territorio de Seattle, seis de ellas dentro de la yarda 30.
Los equipos especiales de Arizona cometieron tres costosos errores --un gol de campo bloqueado, una patada de despeje bloqueada y otro gol de campo fallado en tiempo extra.
"Es simplemente muy molesto", comentó Mathieu. "Es un deporte de conjunto. Todos tenemos cierto grado de culpa. Debemos mejorar en los equipos especiales. En la ofensiva tenemos que conseguir más puntos y a la defensiva buscaremos generar más intercambios".
