Al defender los comentarios a principios de semana, Jerry Jones afirmó que resulta “ridículo” pensar que el dinero le impidiera contratar a un coach.
FRISCO, Texas — El propietario y gerente general de los Dallas Cowboys, Jerry Jones, recibió críticas el martes al declarar en la emisora 105.3 The Fan que no existe correlación entre invertir dinero en un entrenador y obtener victorias en la NFL.
Durante su intervención este viernes en la cadena oficial del equipo, Jones dedicó más de cinco minutos a abordar este tema.
“Nunca en mi vida, cuando he querido hacer algo, he permitido que el dinero fuera un obstáculo”, afirmó.
Antes de contratar a Brian Schottenheimer en 2025, los Cowboys no entrevistaron a algunos de los entrenadores más codiciados, como Ben Johnson, quien terminó uniéndose a los Chicago Bears. Los Cowboys sí entrevistaron a Leslie Frazier, Robert Saleh y Kellen Moore antes de decidirse por Schottenheimer.
Desde entonces, tanto Saleh (ahora en los Tennessee Titans) como Moore (en los New Orleans Saints) han conseguido puestos como entrenadores en jefe.
“Jamás ha ocurrido que un entrenador me diga: ‘Sé que me quieres, pero no aceptaré porque no me vas a pagar lo suficiente’”, aseguró Jones. “Eso nunca ha pasado en mi vida”.
Jones dejó entrever que ha mantenido conversaciones con entrenadores de alto perfil que no habían salido a la luz. En su momento, hubo informes sobre el interés de los Cowboys en Sean Payton —quien fue asistente en Dallas bajo las órdenes de Bill Parcells— cuando este era entrenador en jefe de los Saints.
“La realidad es que he buscado atraer a entrenadores muy exitosos, sacándolos de sus equipos, y siempre fui plenamente consciente de que tendría que pagarles por su éxito”, explicó. “Así que eso es algo que ya ha ocurrido. Nadie más lo sabe, pero yo sí. Por eso, resulta absolutamente ridículo. De hecho, me hace sonreír cuando alguien dice: ‘Jerry no está dispuesto a pagar lo necesario para conseguir al entrenador adecuado’”.
Aunque los salarios de los entrenadores no son públicos, se estima que el sueldo de Schottenheimer se sitúa en la mitad inferior de la liga. Su predecesor, Mike McCarthy, percibía 8 millones de dólares por temporada. En 2015, Jason Garrett recibió una extensión de contrato de cinco años por valor de 30 millones de dólares.
La postura de Jones respecto a los entrenadores en jefe ha sido objeto de cuestionamientos desde su notoria ruptura con Jimmy Johnson, tras dos temporadas consecutivas ganando el Super Bowl (1992-1993); en aquel entonces, Jones llegó a afirmar: "hay 500 entrenadores que podrían haber ganado el Super Bowl con nuestro equipo".
Jones contrató a Barry Switzer como sustituto de Johnson, y los Cowboys ganaron el Super Bowl en 1995. Desde entonces, no han vuelto a ganar ninguno, y Jones ha contado con siete entrenadores: Chan Gailey, Dave Campo, Bill Parcells, Wade Phillips, Garrett, McCarthy y Schottenheimer.
"Ahora bien, independientemente de si elijo al adecuado o no, todos coincidiremos en que es algo arriesgado. O más que arriesgado, es una situación incierta; al contratar a un entrenador, uno sabe que no hay garantías, ya que muchos han sido contratados sin llegar necesariamente a ganar el Super Bowl", sostuvo Jones. "Todos somos conscientes de ello y entendemos los matices que conlleva, pero la idea de que yo no estaría dispuesto a invertir dinero en algo que tiene el potencial de ser tan maravilloso como un Super Bowl o un equipo exitoso, resulta ridícula".
