George Russell-Kimi Antonelli, el duelo que seguirá desde la primera fila de Canadá

El inglés se quedó con la pole sobre el italiano un rato después de que estallara la guerra interna en Mercedes. Atrás, los McLaren, expectantes y a la espera de si la lluvia anunciada llega a Montreal.

¿Hasta dónde llegarán las esquirlas de la guerra que se desató en el sprint de Canadá? La batalla fratricida entre George Russell y Kimi Antonelli puede haberse aplacado después del tirón de orejas que habrá repartido Toto Wolff, el director de Mercedes, pero no hay nada peor para los intereses de las Flechas de Plata que la batalla haya comenzado en un sprint porque aún queda medio fin de semana para dirimir puntos en la quinta fecha del Mundial de F1. Y, como era de prever, los chicos del team alemán ocuparán la primera fila de partida, con el inglés primero y el italiano, segundo.

Probablemente mientras los lectores de ESPN leen estas líneas, don Wolff debe estar en la oficina de Mercedes hablando con sus muchachos para evitar que todo termine como hace diez años ocurrió en España entre Nico Rosberg y Lewis Hamilton, el día que el pope austríaco quiso echar a sus dos pilotos. Tratará, por todos los medios, de evitar que la sangre llegue al río, pero el nuevo cruce se dará apenas 24 horas después del fragoroso sprint. Si Toto tuviera 15 días para aplacar ánimos… Porque por más lavado de cabeza que haga en la previa, cuando los pilotos se bajan la víscera y salen a correr, no hay forma de contenerlos, por más mensajes de radio que se manden.

¿Y si llueve? Sí, porque como si no fuera suficiente el combo interno en Mercedes, hay pronóstico de chaparrones para el domingo, con los muros tan cerca, con esos frenajes extremos de las chicanas… Los pilotos del equipo que domina el Mundial 2026 desde el estreno de la nueva normativa técnica deberán dar una muestra de carácter y templanza, especialmente el jovencito Antonelli, el más vehemente y quien se quedó con la sangre en el ojo después del sprint.

El loco festejo de Russell por la radio tras conseguir la pole, muy lejos de la clásica flema inglesa, es el botón de muestra del día que vivió. Porque si bien estuvo con cara de póker en la conferencia de prensa después del sprint porque se consideró inocente de cualquier culpa en la maniobra (los comisarios de la FIA le dieron la razón porque no lo investigaron), la procesión va por dentro. Y para colmo, el expiloto de Williams no la tuvo para nada sencilla la qualy.

Russell no estuvo en la pelea adelante ni en Q1 ni en Q2. De hecho, en Q3 tuvo que abortar la primera vuelta porque se pasó en el segundo sector y se fue directo a boxes. Su segundo intento no estuvo a la altura de un Mercedes. Y cuando el reloj ya estaba en cero, el tablero mostraba en la punta nada menos que a Antonelli, con 1m12s646. Muchos ya pensaban que el boloñés se quedaría con el primer cajón, pero de golpe, Russell cerró su giro y lo superó por ¡68 milésimas!

“Hemos tenido una buena charla desde esta mañana. Ambos somos pilotos de carreras, ambos nos respetamos. Vamos a competir, somos conscientes”, dijo Russell tratando de bajar los decibeles. “Siempre es un reto volver después de la carrera sprint; el coche se siente muy diferente en el formato de clasificación. Hicimos algunos cambios como equipo; tenemos que revisarlos después para ver si fue la dirección correcta. Pero obviamente, esa última vuelta surgió de la nada. Es una sensación increíble cuando, en una sesión difícil, logras darlo todo en la última vuelta. Fue épico", agregó el inglés, quien marcha segundo en el torneo, a 18 puntos de Kimi.

Antonelli, en tanto, expresó: “Siempre es un poco difícil comprometerse en la primera vuelta. Fue un fin de semana muy complicado, con los neumáticos y encontrar el punto óptimo. Estaba bastante contento, creo que aún podía mejorar, pero George hizo una gran vuelta al final. Veremos qué pasa con el clima, pero intentaremos estar preparados para cualquier eventualidad".

Expectantes de cualquier cosa que pueda pasar entre los muchachitos de Mercedes estarán los McLaren, con Lando Norris como abanderado una vez más. Oscar Piastri parece haber perdido ese animal competitivo que lo tuvo con chances de campeón hasta la última fecha del año pasado, en un duelo interno que fue digitado por los jefes del equipo. El australiano largará cuarto. Los de Woking dieron un paso adelante en Miami y Mercedes llegó con sus actualizaciones a Canadá para capear el avance papaya. Sin embargo, la diferencia de Norris es de apenas 151 milésimas con Russell, ya no la gran brecha del inicio del año.

Lewis Hamilton y Max Vesrtappen integrarán la tercera fila. El inglés fue el más rápido de Ferrari en todo el fin de semana, salvo en el sprint después de golpear el Muro de los Campeones. Eso si, la Rossa está lejos. El neerlandés logró meterse sexto en el último intento y evitó perder con su compañero Isack Hadjar, séptimo. Charles Leclerc no tuvo una buena clasificación y quedó octavo. Hasta ahí, el grupo de los ocho, de los cuatro equipos top, que están en otra historia.

Los diez de Q3 la completaron Arvid Lindblad, de enorme fin de semana en Canadá, se quedó con un punto en el sprint y llegó a Q3 en las dos clasificaciones. Muy superior a Liam Lawson, quien quedó 12º. El décimo cajón lo ocupará el argentino Franco Colapinto, de gran clasificación con su Alpine.