<
>

El único que se quedó con ganas de revancha fue Pacquiao: Beristáin

Juan Manuel Márquez sorprendió al mundo con su nocáut de Manny Pacquiao en el 2012 Getty Images

MÉXICO -- Hace tres años, justo un 8 de diciembre de 2012, el mexicano Juan Manuel 'Dinamita' Márquez electrizó a 16 mil fanáticos en la MGM Grand Garden Arena y a toda una nación cuando una derecha poderosa impactó de lleno en el rostro del astro filipino Manny Pacquiao, acabando así con una épica serie de boxeo que, instantes previos, no había tenido un claro ganador.

Con el rostro tinto en sangre luego de haber compartido visitas a la lona en su cuarto enfrentamiento en ocho años, Márquez vio de cerca la manera en que el réferi Kenny Bayless ni siquiera dio conteo a un Pacquiao que, en una escena dramática, pudo haber escuchado hasta 50 y no se hubiera levantado. Por fortuna, su recuperación fue en el mismo ring.

Entre la algarabía de Márquez y la soporífera reacción de Pacquiao, comenzaron desde entonces versiones sobre si aquella derecha de Márquez había sido más un golpe de suerte que otra cosa. Y para aclarar de una vez por todas las dudas, quién mejor que el hacedor de campeones, el entrenador miembro del Salón de la Fama, Ignacio Beristáin, entrenador del 'Dinamita'.

-¿Qué le dice q toda esa gente que sigue pensando que fue un golpe de suerte?

¿Quieres la respuesta como veracruzano o como Nacho Beristáin?

-Como Nacho Beristáin...

Son pend.., porque ellos no tienen ninguna obligación de vivir, de saber lo que uno vive en el medio boxístico y las repeticiones que tiene uno que hacer a veces para poder fabricar una oportunidad de nocaut en una pelea. Nosotros trabajamos como locos dos meses y medio sobre lo mismo, por lo mismo, hasta que logramos hacerlo, y eso me llenó de alegría a mí, pero una alegría muy especial porque la gente me dice: 'Oiga, ¿por qué no aprendió a sonreír o a reír?' y les respondo que para mí el boxeo es para mí una enfermedad incurable.

-¿Fueron dos meses y medio o el conocimiento producto de tres enfrentamientos previos?

Mira, lo sorprendente fue que yo quisiera demostrarle a la gente que pensábamos casi igual Freddie Roach y yo, porque Freddie estuvo trabajando con Pacquiao igual, con la misma idea pero obviamente de zurdo, cuando ese güey (Pacquiao) tumbó a Juan, le metió una izquierda por sobre el jab, o sea cuando Juan tiró jab, él le metió la izquierda recta y aunque se tropezó un poco Juan, el golpe fue efectivo. Y cuando Juan lo tumbó a él, fue exactamente igual, cuando él tiró esa derecha, (Juan) cambió su posición en el cuerpo y le metió un pinche (sic) derechazo increíble. Lo veo y me regodeo porque 15 días antes me noqueó a un zurdito que tengo yo en el gimnasio y a otro lo tumbó también, exactamente igual. Los que piensan que fue un golpe de suerte es porque son pende... o no saben de técnica boxística.

¿Fue para usted un momento de perfección?

Yo le llamaría una genialidad, Juan hizo durante su carrera -si es que ya se terminó porque ha decidido si se va a o se queda- muchas genialidades, un día se burlaron de mí porque les dije que cuando ganó el campeonato Pluma, bloqueó un golpe de derecha con la mano izquierda, y con la misma mano izquierda metió un gancho, una derecha recta y un uper izquierdo, los tres golpes en la quijada (contra Manuel 'Mantecas' Medina). Unos güeyes se rieron, pero la precisión de Juan es tan cabrona (sic) que así lo hizo. Se dejaron de burlar hasta que un muchacho de Cancún, Joseph Aguirre, que es abogado y peleador, buscó el momento, lo grabó y lo subió a facebook, lo estuvieron pasando y muchos se dieron cuenta que no era mentira lo que yo había dicho.

-¿Es el momento más emotivo que ha tenido en su carrera desde la esquina?

No sé qué ha pasado con Nacho Beristáin, lo que sí es que he disfrutado en el fondo, muy en secreto. Las victorias más contundentes las he tratado de buscar la manera de no ser explosivo ni hacer mucha faramalla, sino disfrutarlo, agarro la cubeta y me voy rumbo al vestidor, porque llego al vestidor y le doy gracias a Dios que nos permita el acceso a la victoria, porque no hay nada como la victoria.

¿Se quedó con ganas de la quinta, debió pasar una quinta pelea?

Yo creo que nada más Pacquiao se quedó con ganas de la quinta, porque Juan terminó con ese nocaut todas las dudas que había. Esa espina que se la quede el filipino, no Juan.