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Mavericks vs Pistons, el duelo mexicano de la NBA

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Horacio Llamas espera un gran duelo de NBA en México (4:54)

El que fuera el primer mexicano en jugar en la NBA, nos dijo que espera del duelo entre Dallas Mavericks y Detroit Pistons en la Arena Ciudad de México. (4:54)

En 2019, Mavericks y Pistons se enfrentaron en México, con Luka Doncic y Blake Griffin. Seis años después regresan para usar el partido como plataforma al éxito.


Este sábado por la noche, por segunda vez en los últimos seis años, los Dallas Mavericks se enfrentarán a los Detroit Pistons en la Ciudad de México, como parte de la edición más reciente de los NBA Global Games. En aquella ocasión, Luka Doncic sirvió un triple-double para guiar a los Mavs a una victoria de 122-111.

Ahora, Dallas se presenta con otro talento joven y posiblemente generacional en Cooper Flagg, a escasos meses de uno de los canjes más importantes y sorprendentes en la historia de la NBA, cuando Doncic se fue a Los Ángeles con los Los Angeles Lakers a cambio de Anthony Davis.

Del otro lado, Detroit es también un equipo totalmente distinto luego de su última presentación. Pasaron de ser uno de los peores equipos de la liga en la última década a ser un contendiente repleto de jóvenes estrellas, como Cade Cunningham, Jalen Duren, y Jaden Ivey.

Que ambos planteles se enfrenten -- nuevamente -- en la capital mexicana, y que los Mavericks, en particular, disputen su cuarto partido en México de temporada regular desde 1997, no es casualidad. Ambas franquicias tienen una conexión profunda con el país, producto no solo de estos acercamientos, sino de figuras históricas con raíces en el país.

Dallas: Nájera, Luka y… ¿Flagg?

Los jugadores nacidos en México que han disputado minutos en la NBA se cuentan con una mano. Y sin duda, el más laureado de ellos es Eduardo Najera, quien haya disputado una docena de temporadas en la NBA con cinco equipos.

Los Mavericks son, sin duda, el equipo con el que el nacido en Chihuahua más se identifica – jugó cinco años con ellos, notablemente participando en los playoffs de la temporada 2002-03, en los que Dallas llegó a la final de conferencia, junto a Dirk Nowitzki y Steve Nash, las estrellas de aquel club.

Tras su retiro, Nájera se ha mantenido cercano a la franquicia, siendo coach de su equipo de la G League, los Texas Legends, así como participar en los medios de comunicación en español del equipo, y como buscador de talento. Su presencia en Dallas, una ciudad compuesta en su mayoría por personas latinas de acuerdo al censo del 2020, y en los eventos de la NBA en México, hacen de “Eddie” un puente viviente entre la liga de básquetbol más importante del mundo y uno de sus mercados internacionales más importantes.

“A donde quiera que va, lo reciben como Elvis [Presley]” dijo Del Harris, ex ejecutivo de los Mavericks, en una entrevista para ESPN sobre Nájera. “Lo conocen por un solo nombre allá, como Pelé en Brasil”, continuó.

Este sábado, como es costumbre, Nájera tomará la duela en algún momento mientras es laureado por el sonido local, junto a otras leyendas retiradas de la NBA, probando que aunque ya son más de doce años del fin de su carrera, sigue siendo una figura altamente popular en el país, siempre asociado con los Mavs, quienes siguen siendo un equipo con amplio número de seguidores en México.

Hace seis años, durante la última visita del club en la Ciudad de México, Doncic, la entonces superestrella del equipo, tomó el micrófono antes del partido y saludó a la afición con un perfecto castellano, producto de su tiempo viviendo y jugando en España para el Real Madrid.

Aunque es improbable que Flagg, el novato y nueva estrella del club, seleccionado primero en el Draft de este año, maneje ese nivel de familiaridad con la afición mexicana, lo que sí podrá ofrecer es chispazos de su gran potencial frente a una afición conocedora que ha visto a algunos de los mejores jugadores de la NBA visitar el país en los últimos años.

“Es una oportunidad increíble y creo que estoy lo suficientemente saludable para salir [a la duela] y competir, darlo todo. Estoy emocionado de estar en este nuevo ambiente, un lugar nuevo y una cultura nueva”, dijo Flagg este viernes. “Estoy emocionado, me dicen que la gente [de la Ciudad de México] tiene muy buena energía”, continuó.

Detroit: Aguirre, los “Bad Boy” y un renacer

Previo a los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, una nota sacudió a los medios deportivos del país. Mark Aguirre, estrella de los Detroit Pistons y dos veces campeón de la NBA, podía representar al país ese verano al tener sangre mexicana. Tanto el padre como el abuelo paterno de Mark habían nacido en México, así como el entonces jugador de los Phoenix Suns, Cedric Ceballos.

“Esperamos que tanto Aguirre como Ceballos puedan jugar con el equipo nacional”, dijo Julio Ortiz, entonces presidente de la Federación.

Al final, el tema no fluyó, ya que México no calificó para la justa Olímpica. Pero Aguirre, quien jugó en Dallas, Detroit y Los Angeles Clippers, fue reconocido posteriormente por ser paisano. Con los Pistons, ganó el título en 1989 y 1990, negando ambas veces en la final de conferencia a Michael Jordan y los Chicago Bulls.

Aguirre era parte de un grupo de estrellas, junto a Isiah Thomas, Joe Dumars y Bill Laimbeer, colectivamente denominados como los “Bad Boys”, los chicos malos de la NBA, cuyo juego físico e intimidante se combinaba con un gran poderío ofensivo con el que dominaron la parte final de la década de los ochenta.

Luego de llegar nuevamente a la cima de la NBA en 2004 ganando el campeonato a los Lakers de Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, los Pistons han pasado la mayor parte de las últimas dos décadas deambulando con poca suerte – hasta ahora. El trío joven de Cunningham, Duren y Ivey tiene al club entre los mejores de la conferencia. Aprovechando las lesiones de estrellas como Jayson Tatum de los Boston Celtics y Tyrese Haliburton de los Indiana Pacers, los Pistons buscan dar el paso hacia adelante.

En México, tendrán la oportunidad de dejar su marca en una afición que suma más de 20 millones de fanáticos en todo el país.

“Buscamos aficionados en todos lados, nosotros no discriminamos. Cuando tú ves a nuestros jugadores [como aficionado] te enamoras, porque juegan con mucha pasión y amor al juego”, dijo JB Bickerstaff, el coach de los Pistons.

Al fin, lo que podría sentirse como un deja vú en la Arena Ciudad de México de algo que se vivió hace seis años, es más bien una oportunidad para dos franquicias en ascenso frente a un público que los alentará como si se tratase de un partido de postemporada.