BUENOS AIRES -- Cuatro partidos le bastaron a Ralph Patrick Keyes para convertirse en el máximo goleador de la Copa del Mundo en 1991. Cuatro partidos que lo ubicaron entre los grandes libros de historia. Sin embargo su presencia con la camiseta verde duró muy poco: a los mencionados encuentros, se le suman otros cuatro por el Cinco Naciones y allí termina su repertorio. Pero aun así, Ralph Keyes es recordado como un virtuoso, un hombre que en un momento difícil del rugby irlandés llegó a conquistar 68 puntos pese a haber llegado simplemente a los cuartos de final del máximo certamen mundial del Rugby.
Lógicamente quedará en la memoria de muchos aquella conversión ante Australia que lo metía en las semifinales pero que se aguó por el try de Michael Lynagh a un minuto del final. Pero esa es otra historia y lo concreto es que el hombre con la diez en la espalda encuadrada en ese cuadrilátero blanco le sacó dos puntos al australiano Lynagh, siete al escocés Hastings y doce al inglés Webb. Es decir, todos rivales que jugaron, al menos, cinco encuentros. Así y todo, Keyes se mantuvo en lo más alto y sacó una diferencia que lo puso en la punta de la pirámide de los goleadores.
Nacido en Cork, al Sur de Irlanda, tuvo su debut internacional en Twickenham, en la derrota de su seleccionado ante Inglaterra por 25-20, por el Cinco Naciones. Luego, debió esperar cinco años para ser convocado otra vez, justamente para la Copa del Mundo. ¿Por qué Keyes no fue seleccionado en ese lapso? La principal respuesta es la alta competitividad que había en el puesto. Muchos hablan de injusticia, ya que su competidor, Brian Smith, nació en Australia y tras jugar varios partidos con su país natal, se trasladó a Irlanda para representar al conjunto europeo. A raíz de ello, Keyes quedó relegado y pese a que Jimmy Davidson reemplazó a Given Doyler como Head Coach en el medio de la carrera, hasta 1991 no volvió a calzarse la casaca verde.
Pero el Mundial lo colocaría en un lugar prestigioso. La baja de Smith le abrió la puerta para mostrar todo su talento y en poco tiempo se acopló a un equipo que lo colocó como el pateador y goleador del mismo. Veintitrés puntos ante Zimbabwe, dieciséis ante Japón, quince ante Escocia y catorce ante Australia redondearon los 68 que lo alzaron a la historia. Según su propio ex compañero, Tony Ward, Keyes tenía la gran virtud de poder patear con ambas piernas de igual manera, hecho que lo colocaba entre los máximos pateadores de la época: "No exagero si digo que Ralph fue el mejor pateador ambidiestro de la historia. Nosotros tuvimos grandes ejecutantes, Barry McGann es un ejemplo obvio, pero él era totalmente diestro (...) Ralph, en cambio, puede patear con la misma habilidad y convicción con ambas piernas", aseguró.
Luego de la Copa del Mundo, sin embargo, Keyes estuvo en tan sólo tres partidos del Cinco Naciones y no volvió a vestir la camiseta del Trébol por haber perdido el puesto y tener una edad que no le permitió tener revancha.
Ralph Keyes está sin dudas en un peldaño prestigioso donde, por aquel entonces, simplemente se encontraba el histórico, Grant Fox y que años más tarde se sumaron Thierry Lacroix, Gonzalo Quesada, Jonny Wilkinson, Percy Montgomery y Morné Steyn.
