Márquez prometió que cuando no estuviera sumergido en la selección mayor, dedicaría el espacio a las selecciones menores
Rafael Márquez está en constante comunicación con Andrés Lillini, director de selecciones menores de México, sin importar que esté de vacaciones. El nuevo entrenador de la Selección Mexicana contempla en su proyecto trabajar con el primer equipo, pero, al mismo tiempo, potenciar a los jugadores de los representativos menores, bajo ciertas demandas.
“En el proceso de selección íbamos hablando varias cosas y ahora que terminó, habré tenido unas cinco o seis charlas con Rafa Márquez”, reconoce Andrés Lillini, director de selecciones mexicanas menores, en entrevista con ESPN. “Rafa lo que quiere es potenciar todos esos procesos, para que a él le llegue un jugador, conceptualmente, como él quiere”, explica.
Márquez, desde su primer día como entrenador de la Selección Mexicana, prometió que en los días que no estuviera sumergido en el trabajo del equipo mayor, dedicaría el espacio a las selecciones menores. En su paso como auxiliar de Javier Aguirre lo hizo, al acompañar al representativo mexicano Sub-20 durante su participación en la Copa del Mundo de la categoría. Ahora, como la cabeza del proceso, se encuentra al pendiente del equipo que pelea un boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“La idea es tener algunos conceptos claros, con Rafa siempre hablamos de conceptos. Él en el tiempo que no esté con la Selección Mayor claro que estará viendo estas cosas, él nació en estos procesos. Queremos que sean sólidos. Después de sí Andrés Lillini está o no está, no queremos que llegue alguien y cambie todo. Hoy hemos logrado que los procesos de selección, en la elección de futbolistas, estén sólidos, el proceso es llevado de buena manera”, asegura Lillini.
La idea de que todos los equipos de Selecciones Mexicanas, de cualquier categoría, jueguen en un mismo esquema está descartada, la prioridad en el proceso de Rafael Márquez y de Andrés Lilllini, es que el talento está por encima de todo.
“Esto de que jueguen todos iguales y estas situaciones no es tan fácil, porque no los tenemos todos los días. Entonces, venir aquí y andar diciendo que ahora vamos a jugar todos iguales, cuando no tenemos tanto tiempo para inculcarles las ideas, sería una cosa más romántica que cierta”, reconoce Andrés Lillini.
“La idea, lo que exijo, es que los buenos futbolistas estén dentro de la cancha, que ningún sistema táctico esté por encima de los buenos futbolistas. En menores, me interesa, que los buenos jugadores jueguen. Si en algún momento hay que jugar con dos delanteros, porque los dos son buenos, hay que hacerlo, como en el Sub 17 con Carlos Cariño. Si hay que jugar sin laterales y usar línea de cinco, como con Eduardo Arce, porque los volantes por fuera eran buenos, lo haremos”, agrega el director de selecciones mexicanas menores.
Rafael Márquez se prepara para iniciar su proceso en la Selección Mexicana mayor, pero también tiene un ojo en las selecciones menores mexicanas, para como en el Barcelona B, comenzar a influir desde las bases.
“¿Por qué no tratar de permear abajo, estar cerca de selecciones menores, para darles una base y procesos importantes? Lillini hace un gran trabajo. No es solo estar en la mayor, también hay que estar en las menores, trabajarlas y potenciarlas. Si queremos un mejor futbol, tenemos que tener bases importantes”, reconoció Rafael Márquez, el pasado ocho de julio del 2026, el día que fue nombrado entrenador de la Selección Mexicana.
