Quizás Messi sí es el mejor jugador de la historia, pero también es inapelable que es el que más talento ha tenido a su alrededor.
Kevin Durant fue a un superequipo como los Warriors para ganar dos títulos de la NBA y la opinión generalizada lo destrozó diciendo que era el camino fácil . En esos dos campeonatos, por cierto, Durant fue nombrado el MVP de las finales, lo que quiero decir es que no fue como que se subió al tren o a la ola de Curry y compañía. Sin embargo, esos títulos de Durant algunos los consideran impuros y hasta inmerecidos. El sumarse a un grupo de estrellas sigue sin ser bien visto por muchos aficionados.
Quizás, Lebron es el deportista que más divide opiniones en el mundo. Lo odias o lo amas, y de acuerdo a Pickwise, una empresa que valora reputación online, James es por mucho el atleta que recibe más mensajes de odio en redes sociales. Buena parte de esta percepción polarizante responde a las eternas comparaciones con Michael Jordan .
¿Pero porqué en el futbol armar superequipos o llegar a un superequipo no conlleva una crítica como la que sufren otros deportistas?
Messi llegó al equipo más poderoso de Europa, el que más posibilidades le ofrece de ganar. Algunos dirán pues es que era la única opción real. ¿Lo era?
El argentino declaró que muchos equipos lo buscaron, de ser así parece ni siquiera haber considerado otras opciones, porque la opción parisina parecía estar ya en el círculo de espera esperando solo la autorización como mero trámite. Incluso ya como jugador del PSG declaró que cayó ahí, casi como si se tratara de una obra de la casualidad.
Y no es que tenga algo de malo unirse a un superequipo, el Real Madrid con los galácticos es quizás el alterego de dichos conjuntos, pero si bien vale la pena replantearse quien ha ganado al lado de quien cuando se elabora sobre los logros de uno u otro jugador.
Hagamos este ejercicio a cada ganador de Balón de Oro le daremos 30 puntos, 20 puntos al segundo lugar en la votación de dicho premio y 10 al tercero más votado.
Messi ha jugado a lo largo de su carrera con futbolistas que suman 190 puntos en esta valoración. Messi consiguió al menos un título con cada uno de esos siete jugadores ganadores o top-3 en la votación del Balón de Oro en los últimos 14 años, incluidos Neymar, Griezmann, Ronaldinho, etc.
Cristiano Ronaldo, a lo largo de toda su carrera, ha jugado con 4 futbolistas de ese top 3, en toda su estancia en el Madrid solo lo hizo con tres jugadores top-3 de Europa, Luka Modric, ganador del 2018, Kaká ganador del 2007 y una versión ya muy disminuida de Raúl, segundo lugar del 2001. Ya en la Juve con lo hizo con Buffon, segundo lugar del 2006 para un total de 100 puntos.
Ahora Messi llega a un equipo que incluye a Mbappé quien seguramente estaría en el top-3 de la votación del Balón de Oro del año pasado, misma que no se celebró por la pandemia.
Quizás Messi sí es el mejor jugador de la historia, pero también es inapelable que es el que más talento ha tenido a su alrededor. Y eso no tiene nada de malo, lo que debemos de dejar claro es que: nadie carga a un equipo solo como muchos pretenden señalarlo y segundo, otros deportes deberían aprender del futbol más sobre el concepto de superequipos.
