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Griezmann se prepara para enfrentar a su amigo Godín

En otra vida, Antoine Griezmann hubiese sido uruguayo. Hubiese crecido en Salto, donde Edinson Cavani y Luis Suárez crecieron y comenzaron a jugar al fútbol, una ciudad a unos 500 kilómetros de Montevideo, la capital. Hubiese ido a la academia del Peñarol como Diego Forlán, donde hubiese hecho su debut a una temprana edad. Hubiese dejado su país para ir a jugar a Europa, en algún equipo de Italia o de Holanda.

La cultura, los valores, la mentalidad, la comida, la música, el francés se identifica con todo lo relacionado a este país de 3.5 millones de habitantes, en medio entre Brasil y Argentina, sobre la costa de América del Sur.

Para entender desde dónde viene el amor que Griezmann siente por Uruguay, tenemos que remontarnos a 2009 y a Real Sociedad. En ese momento, su entrenador era Martín Lasarte, un orgulloso uruguayo. Él fue el entrenador con quien debutó y se convirtió en una figura paterna para un Griezmann de 18 años. Ellos siguen en contacto al día de hoy.

"Mas tarde, Carlos Bueno (el delantero uruguayo), que estaba en Real Sociedad conmigo, se convirtió en mi mentor, me enseñó a tomar y preparar mate [una bebida tradicional en Sudamérica rica en cafeína que se prepara con las hojas de yerba mate que tiene un sabor parecido al té amargo]. En todas las temporadas tuve uno o dos compañeros uruguayos. Emocionalmente, será un momento muy fuerte para mí”, dijo el delantero refiriéndose al partido del sábado durante una conferencia de prensa.

Todos esos uruguayos hicieron sentir a Griezmann como un uruguayo más. Cuando La Celeste selló su clasificación para la Copa del Mundo 2018, recibió a José Giménez y Diego Godín en el aeropuerto de Madrid con la camiseta de la selección uruguaya de Godín. Sigue los partidos de la liga uruguaya, apoya al Peñarol e incluso sabe las canciones que cantan los socios. Tiene una camiseta de Peñarol con el número 7 y su nombre en la espalda. Conoce a todas las leyendas uruguayas, desde Enzo Francescoli hasta Álvaro Recoba y Sebastián Abreu e incluso Juan Alberto Schiaffino, el héroe de la Copa del Mundo de 1950.

Lo que más le gusta, aparte del mate, la bebida que tanto adora, es la "garra charrúa", su increíble mentalidad de lucha y el gran espíritu de los uruguayos. "Juegan juntos, el uno para el otro. Es algo hermoso y lo experimento todos los días en Atlético. Me encanta. Es el estilo de [Edinson]

Cavani que defiende y ataca con París al igual que con Uruguay. Para mí, él es el mejor delantero. Hace 10,000 carreras por la pelota, nunca se rinde y sólo necesita uno o dos toques para llegar al área", comenta Griezmann.

"Lo que me convierte en uruguayo es que tengo el estilo de Diego [Godín]y Cavani, que dejan todo, nunca se rinden y hacen el esfuerzo por sus compañeros”.

Él tiene una relación especial con Godín, quien además es el padrino de su hija Mía, que tiene dos años y medio.

"Godin hizo que firmara con Atlético. Es mi mejor amigo, siempre estamos juntos, en los entrenamientos y fuera de la cancha. Es muy difícil enfrentar a un amigo porque él sabe todo sobre mí, y yo sé todo sobre él y Giménez que también juega con nosotros en Atlético Madrid", dice Griezmann.

Desde que se enteró que deberá enfrentar a Uruguay, también les ha estado dando algunos consejos a sus compañeros franceses sobre cómo ocasionarles problemas a los dos centrales. Griezmann incluso hizo una advertencia. "Uruguay será como Atlético, se tomarán su tiempo, se caerán, se quejarán con el árbitro. Nos tendremos que acostumbrar porque eso hará que el partido sea aburrido ya que ese será su objetivo”, dijo el francés durante su conferencia de prensa.

Por su parte, los uruguayos también han empezado su propio juego. Nahitan Nández incluso dice que es "medio uruguayo". "Griezmann es muy uruguayo. Él se siente así. Será un partido muy especial para él, al igual que para nosotros. Lo único que espero es que se comporte dentro de la cancha y que recuerde que es mitad uruguayo”, les dijo a los reporteros el lunes.

La opinión de Luis Suárez es un poco más negativa, y claramente no entra en el juego de Griezmann con su vibra uruguaya. "No me importa lo que diga, él es francés”. Dijo el delantero de Barcelona el martes. “No sabe lo que es ser uruguayo. No sabe la dedicación y el esfuerzo que se requieren para poder lograr el éxito en el fútbol al ser tan pocos.

No sé qué es lo que pasa por su cabeza, pero estamos en un Mundial. Hay otra mentalidad. Para nosotros es un partido especial. No puedo hablar por él”.

Griezmann nunca ha estado en Uruguay. Todavía no había hecho su debut con la camisera francesa cuando Les Bleus jugaron allí un amistoso en junio de 2013 (una derrota por 1-0) pero tiene intenciones de ir en breve. Con su amigo Godín, por supuesto.