Mac Allister llega al Mundial 2026 entre dudas e irregularidad

El volante cerró un año muy decepcionante con Liverpool que intentará revertir en Argentina.


Alexis Mac Allister tiene, al día de la fecha, un lugar más que seguro en el mediocampo de la Selección Argentina de cara al Mundial 2026. Desde su inesperada irrupción al equipo titular de Lionel Scaloni, que comenzó en el partido ante Polonia en Qatar 2022 (y en el que convirtió el primer gol), fue un pilar inamovible de cara a la obtención de aquella Copa del Mundo y la posterior Copa América, formando un tándem armónico con Enzo Fernández. Los últimos años también coincidieron con grandes pasos que fue dando en el fútbol de clubes europeo, tanto en Brighton como en Liverpool.

La mayoría de estas cuestiones siguen aplicando de cara a la próxima Copa del Mundo: su rendimiento con la Albiceleste no decayó en los últimos tres años y medio. Lo mismo no puede decirse de su última temporada en la Premier League, sin dudas la más difícil desde que arribó al Viejo Continente. En un curso oscurecido por la tragedia de su compañero Diogo Jota y una creciente tensión entre el plantel y su entrenador Arne Slot, el fútbol se vio inevitablemente afectado, y el mediocampista no fue la excepción, como quedó demostrado en las críticas más severas que recibió por parte de los medios ingleses.

Los antecedentes con un gran número de integrantes de esta selección demuestran, en repetidas ocasiones, que son capaces de sostener sus propios y elevados estándares con la camiseta celeste y blanca aún cuando tienen dificultades para hacerlo en sus clubes. Para el pampeano, a esa presión interna por recuperar el buen presente futbolístico se le suma la externa por la gran cantidad de compañeros con dificultades físicas, que hacen que el margen de error sea mínimo a apenas una semana del debut ante Argelia en Kansas.

La decepcionante temporada de Mac Allister

Junto al resto de sus compañeros, pero sin nunca poder cambiar la tónica, Mac Allister atraviesa hoy su etapa más incómoda en Europa. Así lo había reconocido el propio jugador, cuando al término de un partido con el combinado nacional en octubre mencionó que “no empezó de la mejor manera”, una declaración que llamó la atención de su técnico.

Ante aquellas declaraciones, Slot explicó que el estado físico del mediocampista generó que no pudiera tener el mismo impacto en los partidos que había demostrado en el año anterior, cuando Liverpool ganó la liga sin atenuantes con él como figura: "Se perdió muchos partidos. Esperábamos que volviera para la pretemporada, pero no lo hizo. Eso provocó que no pudiera jugar tres encuentros seguidos, así que entraba y salía. Eso nunca es ideal para un jugador".

Los resultados así lo reflejaban. Tras un arranque con cinco victorias al hilo, aunque la mayoría fue en circunstancias dramáticas, los Reds luego atravesaron una racha de 6 derrotas en 7 encuentros, que eliminaron cualquier posibilidad de defender el título antes del cambio de año. Ante la crisis de lesiones en el plantel y la falta de variantes en el medio, Mac Allister se vio obligado a jugar una gran cantidad de minutos aunque sus rendimientos no lo justificaran, lo que le valió intensos cuestionamientos en Inglaterra.

El resurgimiento que Liverpool no capitalizó

En ese contexto, como ocurrió con todos los clubes de la Premier en general, la fase liga de la Champions League sirvió como un oasis para él en particular y para Liverpool en general. Allí pudo demostrar el control y energía por los que había recibido elogios en sus primeros años en Anfield contra rivales que no le exigen los estándares altísimos de la liga inglesa en lo físico. Y el resultado fueron noches memorables en Europa incluso en su peor momento, como la goleada por 4-1 sobre Real Madrid donde convirtió por primera vez en la temporada, el 3-0 contra Olympique de Marsella que selló su lugar en los primeros 8 y un aplastante 6-0 ante Qarabag, donde aportó un doblete.

Sin embargo, los rendimientos en el campeonato local no mejoraron, y tampoco la tensión creciente en Anfield. No fue hasta febrero de 2026 que Mac Allister se estrenó frente al arco en la Premier, con un agónico tanto ante Nottingham Forest precedido por una extensa revisión de VAR, que dio lugar a una pequeña racha positiva. El ex-Argentinos, Boca y Brighton sostuvo el renovado desempeño en la goleada por 5-2 ante West Ham (donde sumó otro gol), la caída por 2-1 ante Wolverhampton y la posterior victoria ante el mismo rival por 3-1, esta vez en FA Cup.

Ese último resultado se dio el 6 de marzo, y desde entonces la única alegría que gozó a nivel individual o colectivo fue una victoria en el Derby de Merseyside ante Everton. En lo deportivo, el sprint final fue decepcionante y quedó al borde del fracaso: no pudo vencer a unos muy flojos Tottenham y Chelsea y cayó con rivales directos como Manchester United y Aston Villa, pero le alcanzó justo para no caerse de la Champions League del próximo año. Y fuera de la cancha, el plantel se vio envuelto en la disputa pública entre Slot y la estrella Mohamed Salah, graficada en un mensaje con señalamientos directos al DT que derivaron en el despido del neerlandés.

El mediocampo de Argentina, lleno de incógnitas

A diferencia de algunos de sus compañeros, Mac Allister se mantuvo al margen de esa polémica, pero el final de ese curso dejó una imagen extraña en relación a los estándares que acostumbra demostrar, en especial a comparación de su compañero en el mediocampo, Enzo Fernández. El ex-River también atravesó un período muy negativo con Chelsea desde lo colectivo que también tuvo tintes controversiales fuera del campo de juego, pero su fútbol no estuvo afectado por el caos a su alrededor y emergió como uno de los jugadores más rescatables de los Blues.

El resto de la competencia en la zona tampoco arroja demasiadas alternativas. A Rodrigo de Paul, de quien también se espera que arranque como titular, lo persigue la noción de haber abandonado el fútbol europeo hace un año y medio. Nico Paz, la aparición más fulgurante del período entre mundiales, está luchando por superar una microfractura en su rodilla, sufrida en su anteúltimo partido en la Serie A con Como. Lo mismo ocurre con Leandro Paredes, que arrastra molestias desde su última presentación en Boca. Exequiel Palacios y Giovani Lo Celso fueron convocados por su amplia experiencia dentro del grupo, pero hace tiempo ya no son titulares habituales con Scaloni.

Otros integrantes de la nómina, como Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Emiliano Martínez y en parte Julián Álvarez también llegaron a la concentración en Estados Unidos con algunas dudas en cuanto a su estado físico o rendimiento. Aún así, cuando en varias ocasiones un mal pasar en sus clubes le movió el piso a muchos de los campeones del mundo, ellos respondieron con una determinación contundente por no bajar la vara en la Albiceleste. Mac Allister tendrá que seguir el ejemplo de sus compañeros para sostener su lugar en el once inicial y guiar a la Argentina lo más cerca posible a una gesta histórica como el bicampeonato.