Cristiano Ronaldo, el hombre récord, el máximo goleador en la historia del fútbol, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, disputará en Estados Unidos, México y Canadá su sexta Copa del Mundo con Portugal, una marca nunca alcanzada hasta este Mundial 2026.
No será el único que cante seis, ya que también lo harán Lionel Messi y Guillermo Ochoa, pero CR7 sí podría convertirse en el único futbolista en convertir en seis Mundiales distintos, lo que a sus 41 años también lo acercaría a la inédita marca de los 1000 goles que persigue.
Luego de una temporada en la que festejó 30 veces en 36 presentaciones con Al-Nassr, club con el que gritó campeón de la Saudi Pro League, además de sumar cinco conquistas con el seleccionado luso, el ex Real Madrid, Manchester United, Juventus y Sporting Lisboa llega a su sexta cita planetaria buscando conseguir lo único que le falta a su carrera.
Qué Cristiano Ronaldo llega al Mundial 2026
A lo largo de su exitosísima trayectoria, Cristiano Ronaldo mostró una gran virtud al transformarse y revitalizar su carrera. Hace años que dejó de ser el extremo gambeteador de casi toda la cancha que la rompía en Manchester United y Real Madrid para reconvertirse en un killer del área.
Su etapa final en la Casa Blanca, ya pisando los 30, lo tuvo jugando más como 9, una característica que se acrecentó en Italia, Inglaterra y Arabia Saudita.
Con la experiencia de dos décadas de carrera, el Bicho arriba como una referencia de área y con ritmo en una liga de segundo nivel pero cada vez más competitiva (apenas se perdió un puñado de partidos por una 'huelga' en febrero y por una lesión muscular en marzo). Quizás no pelee por ganar más Balones de Oro ni sea, por presente y características, el que guíe a Portugal, pero sí sabe que de cara al arco rival puede aportar como él.
Y tiene otro aspecto que sus compañeros y entrenadores destacan: la experiencia. Su mera presencia en el Mundial y en la cancha serán un estímulo inigualable para el resto del equipo, que destaca la autoexigencia del veterano delantero, así como su ambición y 'modelo'.
De la tristeza del 2022 con Portugal a la nueva ilusión del 2026
Todas las experiencias mundialistas de Cristiano Ronaldo, uno de los grandes de la historia, tienen un desenlace común: la desilusión por no lograr el objetivo máximo, darle su primer Mundial a Portugal.
Las semifinales alcanzadas en Alemania 2006, donde una gran generación de jugadores veteranos arropó a un joven CR7, parecían dejar alta la vara, pero en Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018, ya con el oriundo de Madeira consolidado como una superestrella, se sucedieron decepciones que tuvieron su fondo en la salida en fase de grupos de 2014.
Sin embargo, el sabor de boca de Qatar 2022 fue distinto. Ronaldo, con 37 años, llegaba en un irregular momento, tras unas temporadas, primero en Juventus y luego en Manchester United, en las que había mantenido el promedio goleador pero no había conseguido logros colectivos.
De hecho, apenas dos días antes del debut mundialista de Portugal, el futbolista y el United anunciaron su salida del club tras meses de polémicas con el entrenador Erik ten Hag. Así, hasta que a fines de año firmó con Al-Nassr, el Bicho no tuvo club.
Pero sus desacuerdos con el DT neerlandés no fueron los únicos que tuvo ese año, ya que su tensa relación con Fernando Santos, el seleccionador portugués, fue uno de los grandes temas de debate durante el certamen de Medio Oriente.
CR7 anotó el primer gol del equipo en el torneo, de penal en el triunfo contra Ghana, y fue reemplazado en los tres partidos de la fase de grupos, incluida la derrota contra Corea del Sur. Pero todo explotó después, cuando tras polémicas, supuestos y declaraciones cruzadas, el experimentado entrenador lo mandó al banco contra Suiza, por los octavos de final.
El elenco luso goleó 6 a 1 con un hat-trick de su reemplazante, Goncalo Ramos, y Cristiano volvió a ser suplente en cuartos, ingresando con la derrota parcial frente a Marruecos, el último partido del equipo en Qatar. Antes, la federación nacional había tenido que publicar un comunicado desmintiendo que el crack pensara en abandonar la concentración. Luego, declaraciones de la pareja de Ronaldo apuntando contra Santos.
Pasaron los días, Portugal cesó a su DT y apareció su sucesor: el español Roberto Martínez, que venía de trabajar en la Selección de Bélgica.
Con ese cambio, también se renovaron las esperanzas y Portugal volvió a consagrarse campeón de la UEFA Nations League, como en 2019, con un CR7 importante: anotó el gol de la victoria en la semifinal frente al local Alemania y el que sirvió para forzar los penales en la semifinal ante España, el vigente campeón de Europa.
Ronaldo llega a su sexto Mundial con mucha actividad esta temporada, anotando goles de a decenas, y con la ambición de siempre, en busca de sanar heridas y cumplir el sueño de su vida.
La generación de cracks que acompañará a Cristiano Ronaldo
Luego de años en los que Cristiano Ronaldo fue bandera y motivo de ilusión de un país, Portugal llega al Mundial 2026 con un auténtico equipazo, a partir de una generación que asoma como una de las más importantes de su historia.
Si bien el ex Real Madrid es el capitán y líder del conjunto ibérico, hoy día no es la verdadera razón del equipo de Martínez, que tiene en Bruno Fernandes, crack de Manchester United, a su gran figura. Consolidado como una estrella mundial tras ser elegido MVP de la Premier League y romper el récord histórico de asistencias, el volante arriba a Norteamérica con la experiencia de haber disputado dos Mundiales y dos Eurocopas y de haber ganado dos Nations Leagues.
En el auge de su carrera, Bruno, de 31 años, liderará un mediocampo que tiene a otros jóvenes cracks, Vitinha y Joao Neves, fundamentales en el Paris Saint-Germain multicampeón de Luis Enrique.
Hay argumentos para plantear que el mediocampo de Portugal es el mejor del mundo, y a esos nombres suma futbolistas de la talla de Nuno Mendes, también figura del PSG, Bernardo Silva, que viene de cerrar un histórico ciclo en Manchester City, Rúben Dias y Joao Cancelo, combinando así experiencia y juventud para erigirse en uno de los grandes candidatos del certamen.
Pero a pesar de ser los que ya tomaron la batuta del seleccionado, haciéndose cargo y guiando al equipo al título en la Nations League, todas estas estrellas mundiales tienen algo en común: su ídolo es CR7.
"Espero que ganemos el Mundial no solo por Portugal, sino por todo lo que Cristiano le dio al fútbol. Vamos a hacer todo lo posible", dijo Bruno Fernandes, palabras similares a las que eligió Bernardo Silva, uno de los experimentados del plantle.
Y Roberto Martínez, que encontró en Ronaldo a su líder y lo convenció del ambicioso proyecto -su paso por Bélgica, con un tercer puesto en Rusia 2018, lo avala para soñar-, empezó a conformar durante este ciclo mundialista a un equipo que buscará darle el primer Mundial de su historia al país de, entre otros cracks, Eusébio.
El rol que Cristiano Ronaldo tendrá en el Mundial 2026
Recientemente, Bruno Fernandes abordó un tema habitual en equipos con leyendas en la etapa final de sus carreras: ¿Portugal es mejor sin Cristiano Ronaldo?
"Sé lo que la gente piensa, que está claro que jugamos mejor sin Ronaldo y que los jugadores son más libres y fluyen mejor. Creo que, si eso pasa, es en parte nuestra culpa. No nos podemos preocupar por que Cristiano esté en la cancha, porque él puede darnos cosas", explicó la figura del United.
Y, valorando las virtudes de distintos futbolistas al comparar la situación con Bernardo Silva y él mismo."Cristiano dentro del área sigue siendo un jugador de muy alto nivel. Atrae a los defensores y genera espacio para otros jugadores. Y si no juega y en su lugar lo hace Gonçalo [Ramos], él es bueno en la presión y mete buenas carreras en diagonal".
"Cuando yo no juego y Bernardo se para como número 10, Bernardo te da más posesión. Yo en cambio aporto un último pase. Todo es así, todos los jugadores sumamos cosas y flaqueamos en otras. Cristiano es igual con nosotros. Todos tenemos que saber cómo adaptarnos y mejorar las cualidades de cada uno para el beneficio de la Selección", completó el ex Sporting Lisboa.
En la misma línea, Roberto Martínez consideró "un jugador determinante" a CR7 por su experiencia, y justificó su decisión de seguir incluyéndolo en el equipo: "Hay tres pilares que nosotros analizamos constantemente: el talento, la experiencia y la actitud que puede traer a la Seleçao. Esa exigencia máxima que tiene consigo mismo para estar presente y ayudar es lo que le permite al capitán de la Selección estar siempre en la lista de convocados".
"Ese hambre de ser el mejor se transmite en el campo. Es contagioso. Lo que hace en el campo genera mucho para la Selección. Estamos hablando un jugador que empieza siendo un extremo muy habilidoso y ahora es más un jugador de referencia dentro del área. Nosotros sí que lo vemos: Cristiano condiciona al rival. Cuando está en el campo se abre otro espacio porque hay dos jugadores que van a estar pendientes de su marca", sintetizó el DT, que destacó que al "vivir el día a día" se permite "estar en un momento de su carrera muy bueno".
Jugar bien cerca del área, abastecido por asistidores y generadores top como Bruno y Bernardo, además de los también mencionados Vitinha y Neves, será la tarea de Ronaldo, que probablemente no complete los 90 minutos -no solo en el Mundial, en la Nations League también fue reemplazado con frecuencia, incluso saliendo antes del alargue y los penales de la final contra España- pero buscará condicionar constantemente al rival.
Incluso a sus 41 años, y lo demuestra día a día en Portugal y Al-Nassr, un defensor no puede darle espacios a Cristiano, una bestia del gol, con 973 festejos a lo largo de su carrera. Si sus compañeros llevan la batuta y aprovechan a, probablemente, el mejor goleador de todos los tiempos, el elenco luso puede tener una ventaja abismal.
Conforme con el ciclo de Martínez, Cristiano sabe que tiene seguramente su última gran oportunidad en la cita máxima, la que nunca consiguió y la que tanto anhela. Adaptarse a un rol más secundario pero sabiéndose importante será clave para que Portugal pueda dar el paso al frente que viene buscando: dejar de ser un candidato y convertirse en una realidad.
¿El último Mundial de Cristiano Ronaldo con Portugal?
Lo más probable es que el de 2026 sea el último Mundial de Cristiano Ronaldo, que lo disputará con 41 años. Si bien el propio futbolista no mencionó la palabra retiro ni fin, la lógica y los antecedentes dan a entender que, con 45 años, sería muy difícil que el Bicho volviera a la cita planetaria.
Sin embargo, durante los últimos días su entrenador, Roberto Martínez, planteó la duda: ¿podría jugar el de 2030, donde Portugal será uno de los organizadores? "Va a pelear, vamos. Yo creo que nadie debería ponerlo en duda, al menos se ha ganado eso", indicó el español.
Una de las grandes virtudes del astro portugués a lo largo de su carrera es su longevidad. Aunque lejos de los primeros planos del fútbol a nivel global, se mantiene vigente en una liga a la que llegaron muchos cracks y, con otra posición en la cancha, sigue siendo un goleador como pocos en el planeta.
Por ese motivo, y por tratarse de una verdadera leyenda del fútbol, Martínez le permitió a su capitán tener la opción de llegar a la próxima Copa del Mundo.
El tiempo, claro, lo dirá, pero antes Cristiano Ronaldo está enfocado en aportar a su equipo para, de una vez por todas, 'completar' el fútbol.
