SEATTLE (Enviado especial) -- Llegó el día clave del Mundial de Clubes para River Plate. El partido contra Inter por la tercera fecha del grupo E sellará su suerte en el campeonato. Después de un triunfo y un empate, necesita un buen resultado contra el subcampeón de Europa para avanzar a octavos de final y cumplir el primer gran objetivo que se planteó.
Será un desafío muy complicado contra uno de los mejores equipos del planeta, pero también una enorme oportunidad de sacar a relucir la grandeza proverbial del club y del fútbol argentino todo. River debe jugar este miércoles en Seattle con la historia como aliado y plantarse con la autoestima que le da su renombre internacional.
En este tipo de torneos no solo importa la actualidad física y futbolística. También se eleva la trascedencia del carácter y del peso de la camiseta. Marcelo Gallardo debe trabajar estos aspectos al mismo tiempo que el funcionamiento colectivo e individual del equipo.
El fútbol actual, con su gran cantidad de partidos y de revanchas automáticas, no siempre regala una posibilidad como esta. El flamante Mundial de Clubes ya es un éxito porque logró enfrentar diferentes maneras de sentir el juego. Y dejó claro que todas pueden competir con todas. El torneo le ha dado a River la oportunidad de jugar un partido inolvidable.
Desde lo futbolístico, River deberá rearmar su once por las bajas. Enzo Pérez, Kevin Castaño y Giuliano Galoppo se suman a la ausencia por lesión de Sebastián Driussi. Habrá un mediocampo titular con poco rodaje y esto preocupa, porque Inter no llega en su mejor momento pero no deja de ser un conjunto de élite europea.
"Hacer un partido perfecto". Eso dijo Nacho Fernández tras el empate contra Monterrey sobre el tercer compromiso del grupo. El plantel lo tiene claro: no habrá lugar para errores contra el Nerazzurro. El cuadro argentino debe plantear el duelo como si jugara contra el mejor Inter de la temporada. Ni en defensa ni en ataque puede fallar.
¿Cómo puede lograr esto un equipo que ha sido irregular durante todo al año? Con la certeza de que representa a una camiseta capaz de todo. River es uno de los gigantes del mundo y merece estar en octavos de final. Más allá de las diferencias económicas, el fútbol sudamericano ha sido desde siempre el más brillante. Los brasileños lo demostraron en Estados Unidos. Y ahora es el turno del representante argentino que queda.
"Estoy totalmente convencido de que, más allá de quién juegue, tiene que ser una postura de equipo que salga a buscar el partido y jugar de igual a igual", afirmó Gallardo en la conferencia de prensa. Los antecedentes le dan la razón: en las instancias de definición sus equipos siempre han buscado atacar conta cualquier adversario. Ahora la situación es inédita, pero la búsqueda será la misma. Porque además es la que respeta la historia del club.
Para no depender de Urawa Red Diamonds, River debe lograr un resultado inolvidable contra Inter. La actualidad dice que será difícil, por las diferencias que ha generado la desigualdad económica del escenario mundial. Sin embargo, la historia jugará su parte y, en ese sentido, River puede hacer pesar su grandeza.
