En los alrededores de La Corregidora no hay indicios de que se juega un partido, ni tampoco se escuchan las sirenas de las ambulancias que llegaron el 5 de marzo del 2022 a atender a más de 26 heridos
Óscar Vázquez dice que todavía se le pone la 'piel chinita' cuando se acuerda del 5 de marzo del 2022, el día que asistió al Estadio Corregidora con su hijo, esposa y suegra, para ver a los Gallos contra el Atlas y tuvo que salir corriendo, cuando las porras de ambos equipos se enfrentaron: “y eso que ya ha pasado un año”.
“La policía estaba parada afuera y no hacían nada. Había elementos de seguridad estáticos, nada más viendo cómo todos corrían del estadio hacia afuera, mire mi brazo, todavía se pone chinita la piel”, cuenta Óscar Vázquez, que regresó al Estadio Corregidora, justo año después de aquella noche triste, ahora en busca del autógrafo de Tiago Volpi, ex ídolo de los emplumados.
En los alrededores del Estadio Corregidora, justo un año después, ya no hay la basura que servía de evidencia de que ahí había habido un partido, ni tampoco se escuchan las sirenas de las ambulancias que llegaron esa noche a atender a más de 26 heridos. “Las hieleras volaban por todos lados y había gente salpicada con sangre”.
Este domingo 5 de marzo del 2023, Querétaro recibió a Toluca para el duelo de la Jornada 10 del Clausura 2023, pero hace 365 días el estadio Corregidora fue escenario de uno de los momentos más vergonzosos del futbol mexicano.
El inmueble lleva un año sin público. En las taquillas sólo se venden boletos para el concierto de Marco Antonio Solís, mejor conocido como El Buki, que tocará en el Estadio Corregidora un día después de que regresen los aficionados de futbol al inmueble.
El gol de Jonathan Torres, contra Toluca, que terminó con más de medio año sin ganar de local, lo debieron de gritar algunos miles de aficionados, después de que se cumplió la sanción en contra de los Gallos, pero el aumento de medidas de seguridad y el temor a otra desgracia, hizo que el reencuentro de los de Mauro Gerk se prolongara 14 días más, debido a que no se cumplieron con las medidas que las autoridades dispusieron para la reapertura.
De los grupos de animación, señalados como los culpables de la gresca entre Gallos y Atlas, sólo se encuentra un pequeño pegoste de “La Resistencia, a unos metros hay otro que reza: “La Esperanza”, acompañado del logo de Gallos.
En la ciudad parece que no hubiera partido, porque apenas tres aficionados con la playera de los Gallos pasean por el centro de la ciudad, uno acompañado de su hijo, ambos con el jersey, y otro que prefiere no hablar. “Espero que ya regrese la gente al futbol”, dice, mientras escapa de la cámara.
El Estadio Corregidora ha pasado de todo, con sus franquicias que van y vienen. Después de un castigo de un año de veto para su afición, el partido ante Toluca estuvo a punto de recibir aficionados, pero el inmueble no está listo al contaro con algunos pendientes para recibir personas en las gradas, donde se vivió el 5 de marzo del 2022 la noche más triste.
