Entró al área, recibió con el pecho el centro desde la derecha y definió cruzado, de zurda. La pelota entro mansa, junto al palo. Así, el 10 de noviembre de 1985, Diego Armando Maradona convirtió su primer gol contra Inter, con una reluciente camiseta blanca de Napoli, en el Giuseppe Meazza. Este sábado le tocará tener su presentación contra el Nerazzurri a un nuevo enganche celeste, Kevin de Bruyne, que se pondrá como objetivo dejar su huella en uno de los cruces más calientes de la Serie A, en la octava fecha del torneo. La pelota comenzará a rodar desde las 13 (ARG, URU y CHI), las 11 (COL, EC y PER) y se podrá ver en vivo por el Plan Premium Disney+.
El belga está disfrutando de un comienzo de temporada sumamente positivo tras un difícil último año en Manchester City, club que dejó como una leyenda incuestionable. Falta mucho para determinar si podrá alcanzar esas cotas en el sur italiano, pero sus rendimientos en sus primeros 10 partidos con su nueva camiseta invitan a pensar que su aporte puede ser clave para soñar con un logro inédito: revalidar el título de liga obtenido la temporada anterior.
El bicampeonato es un objetivo que ni siquiera Maradona pudo conquistar durante su legendario ciclo en Napoli, pero que si hoy el club aspira a ello es indudablemente por su influencia. Con Diego a la cabeza, el Sur de Italia tuvo por fin un representante para desafiar la hegemonía de los clubes del Norte del país, como el propio Inter, Milan y Juventus.
El sueño de Napoli, de Maradona a De Bruyne
En aquellos enfrentamientos, atravesados por el profundo racismo al que estaban sujetos los napolitanos por parte de las regiones más poderosas de Italia, Maradona se inspiraba más que en ningún otro partido de Serie A. A Inter en particular le convirtió 4 goles en las 12 veces que lo enfrentó, incluyendo aquel tanto inolvidable en 1985 y un "pase a la red" exquisito en 1989, clave en el camino a obtener el segundo Scudetto de su historia.
Más de tres décadas después, Napoli dejó de ser la inesperada bestia negra de los días de Diego. Para el conjunto celeste, hoy el estándar es competir año a año por el título y clasificar a la Champions League, como mínimo. Ellos e Inter se quedaron con 4 de los últimos 5 títulos de Serie A, y los respectivos arranques de ambos dan pauta de que seguirán batallando en lo más alto. Luego de 7 fechas ambos cuentan con 15 puntos, uno menos que el líder Milan.
Inter quiere resurgir en Serie A con nuevo DT
Por el lado del Inter, el cambio forzado de Simone Inzaghi a Cristian Chivu en la dirección técnica fue menos traumático de lo esperado, como lo demuestra su racha de 7 triunfos en sus últimos 8 partidos. En su último duelo liguero dio un paso importantísimo al superar como visitante a otro competidor directo, Roma, al que igualó en puntos. Los rendimientos de los jóvenes Ange-Yoan Bonny y Francesco Pio Esposito han sido una excelente noticia para un equipo que sostiene su columna vertebral intacta, conformada por Yann Sommer, Alessandro Bastoni, Hakan Calhanoglu y el capitán Lautaro Martínez.
Aunque los resultados iniciales le favorezcan, en Napoli no todo está fluyendo. Un entrenador como Antonio Conte es una garantía de títulos en Italia, pero también de caos. El más novedoso se disparó a partir de su aplastante derrota por 6-2 ante PSV el martes, por la Champions League. Tras el partido, Noa Lang, que llegó en el más reciente mercado de pases desde el equipo neerlandés, protestó públicamente por las pocas chances que le garantizaron y su falta de comunicación con su nuevo técnico: "No sé qué más tengo que hacer para ser titular. Creo que lo mejor es no decir más nada".
Lo curioso fue que en su réplica, lejos de atacar a Lang, Conte justificó de manera indirecta su reclamo: "El año pasado, a pesar de tener pocos jugadores, ganamos un Scudetto extraordinario porque todos se exigieron al máximo. Incorporar nueve jugadores nuevos es demasiado; nos vimos obligados a hacerlo”.
El choque de este sábado entre Inter y Napoli llega en un momento aún temprano en la temporada para definir si el Scudetto se quedará en el Sur o volverá hacia el Norte italiano. En esta instancia, ambos equipos demuestran puntos altos brillantes, pero también situaciones específicas que tendrán que sortear en las 30 fechas posteriores. La tensión histórica y competitiva, no obstante, siempre le dará un atractivo inescapable al partido.
