Ambos equipos atraviesan períodos de transición que podrían quedar afectados en un temprano clásico mancuniano.
Una fecha 4 de la Premier League quizá sea algo temprano para ver el primer Derby de Manchester de la temporada. Hace menos de dos semanas que cerró el mercado de pases, ambos equipos todavía se están encontrando y el panorama la liga está muy, muy lejos de tomar forma. Pero esas imprecisiones también le otorgan una sensación de incertidumbre que hace que este cruce entre Manchester City y Manchester United tenga un atractivo especial, dado que podría marcar lo que pase en los próximos meses.
Tanto los Citizens como los Red Devils tomaron un impulso positivo en la semana de cara al gran choque, con sendas victorias en sus debuts de Champions League ante Porto (2-0 en el Estadio do Dragao) y Sabah (4-0 como local) respectivamente. Pero en el torneo local aún quedan muchas dudas por solucionar en los dos, que arrancaron este curso con nuevos técnicos y varios cambios en sus planteles, y por primera vez en muchos años tienen objetivos similares.
Manchester City gana mientras se reconstruye
De los rivales mancunianos, son ciertamente los Sky Blues quienes llegan mejor asentados al clásico. Es indudable que Enzo Maresca llegó con un piso mucho mayor por el simple hecho de hacerse cargo de un equipo que ganó ¡seis! Premier Leagues en diez años, pero eso vino también con la expectativa de sostener la altísima vara que dejó Pep Guardiola tras su marcha.
Sobre la cancha, el trabajo tampoco es menor. Con Pep se fueron también varias piezas clave de aquel equipo histórico, como John Stones, Bernardo Silva y en particular Rodri, así como otros integrantes de la rotación en el mediocampo como Nico González y Tijjani Reijnders. Y sus reemplazantes, el argentino Enzo Fernández, el inglés Elliot Anderson y el marroquí Ayyoub Bouaddi, no solo cargan con la mochila de estar a la altura de aquellos nombres, sino de los más de 100 millones de euros que se invirtió en cada uno de ellos.
En los resultados iniciales hay mucho por rescatar: la victoria en Portugal el miércoles se sumó a un comienzo perfecto en la liga, con triunfos sobre Bournemouth, Crystal Palace y Coventry City. Pero solo en el segundo de ellos Manchester City demostró la diferencia de calidad que lo caracteriza, mientras que los otros dos fueron mucho más dramáticos y cerrados de lo que a Maresca le habría gustado. Por si fuera poco, el italiano también expresó en público algunas diferencias con algunos de sus nuevos dirigidos, en particular Rayan Cherki y el recién llegado Iliman Ndiaye, a la hora de adaptarse a su sistema.
Manchester United y el peligro del déjà vu
En cambio, los Red Devils atraviesan un inicio más inestable. La que debía ser la temporada de consolidación de Michael Carrick, el interino que se ganó el puesto de manera permanente tras levantar al club para finalizar tercero en el último semestre, arrancó con resultados y rendimientos dispares ante Hull City (sorprendente caída por 2-0), Ipswich (victoria por 5-2 después de comenzar perdiendo) y Everton (empate agónico por 2-2), rivales de mucha menor jerarquía y de presentes más turbulentos sobre el papel.
Este último encuentro ante los Toffees, en particular, expuso una cuestión algo más inquietante en la forma en que el entrenador dispuso al equipo, que se puso dos veces al frente en el marcador y luego se retrajo a tal punto que dejó de registrar tiros entre los tres palos. Esa pasividad, difícilmente aceptable para los simpatizantes de un club que criticaron con dureza a sus antecesores Erik ten Hag y Rúben Amorim por "no jugar como Manchester United", amenaza con erosionar la buena voluntad que acumuló Carrick en su primer semestre, donde demostró un fútbol de mayor ida y vuelta que el portugués.
Pero en un sentido más general, este Derby tiene mucho por demostrar para evitar que se repita el escenario que tomó forma con el último técnico interino que fue promovido. Ole Gunnar Solskjaer también llegó tras un incómodo final del ciclo de José Mourinho, cosechó victorias importantes en su primera media temporada y fue recompensado con el cargo de manera definitiva, pero a pesar de sumar buenas campañas no terminó de dar el salto que requería pelear por la Premier League, y su ciclo también terminó de manera amarga.
Mientras ambos clubes todavía están desarrollándose en busca de su mejor versión, este temprano clásico mancuniano puede representar un punto de inflexión que encauze o descarrile los incipientes caminos que están trazando estos nuevos intérpretes. Por ese motivo, todo parece indicar que será uno de los más abiertos en mucho tiempo.
