Los Reds no pueden dejar más puntos en el camino si aspiran a los cupos para la próxima Champions League
La crisis del Liverpool parece no tener fin. Después de romper una racha ganadora en la Premier League, el equipo sufrió una traumática derrota ante el Real Madrid y tropezó el fin de semana contra el Crystal Palace.
Este miércoles (1º), los hombres de Jürgen Klopp reciben al Wolverhampton, en partido correspondiente a la séptima jornada. En otros tiempos, este rival sería un sueño para el técnico alemán. Hoy, la realidad ha cambiado.
En nueve partidos, los Reds han ganado ocho con Klopp. La única derrota, sin embargo, se produjo precisamente en el último encuentro, en febrero, cuando los de Julen Lopetegui se impusieron por 3-0 , con mucha diferencia enre los dos clubes en los primeros minutos e incluso provocaciones en las redes sociales.
En la temporada actual, el Wolverhampton se ha convertido en una espina clavada en el costado del Liverpool. Tras ganar dos clasificaciones en la FA Cup, en 2017 y 2019, el equipo de Molineux volvió a causar dolor de cabeza en enero.
En el partido de Anfield, Alisson falló estrepitosamente, y los equipos quedaron empatados 2-2, forzando un segundo partido, donde los Reds ganaron por asfixia 1-0, con riesgo de eliminación.
El partido de la tarde de este miércoles es importante para el Liverpool. Una victoria provocaría que el equipo salte a la 6ª posición y se quede a seis puntos de la zona de clasificación de la Champions League. Basta saber si se mantendrá la retrospectiva histórica o si se crea una nueva lógica en el duelo.
