Ibai Gómez, exfutbolista y entrenador español, reveló una particularidad en la metodología de trabajo de Marcelo Bielsa, a quien definió ‘como un huracán absoluto’.
En el podcast Offsiders, Gómez recordó su etapa como jugador de Athletic Bilbao, donde en las temporadas 2011/2012 y 2012/2013 fue dirigido por el Loco, actual entrenador de la Selección Uruguaya.
“Marcelo es el entrenador que más marca te deja, más sello te deja. Porque es un entrenador muy particular. En la forma de entrenar, en la forma de gestionar. Para bien y para mal, es un entrenador muy particular”, comenzó destacando el nacido en Bilbao el 11 de noviembre de 1989.
Luego continuó: “Prácticamente yo no lo conocía, y él viene después de Martín Caparrós, que son la noche y el día en la forma de trabajar y en la forma de gestionar. Yo venía de toda la vida jugando al fútbol y Marcelo tiene un método tan particular que decía joder, tío. Sus entrenamientos son muy analíticos, igual haces cada día 30 ejercicios. Todas acciones analíticas que él saca del juego, interacción de jugadores que pasan en el juego que él las saca a ejercicios. Y tú repites ejercicios, normalmente sin oposición. Tareas analíticas todo el rato, encontrar un hombre libre o por ejemplo el poseedor te pasa la pelota, controlas, te imaginas al rival, toco y ruptura a la vertical o ruptura horizontal”.
“También hacíamos presiones altas, pero sobre todo eran en parejas o tríos. Acciones analíticas del juego. Esos triángulos que formábamos, qué pasa en esos triángulos y él le ponía nombres, nosotros teníamos un ejercicio que se llamaba De Marcos - Llorente. Su carpeta de ejercicios cada año iba evolucionando muchísimo porque iba sacando ejercicios de interacciones que él veía pasaban en el campo; sale natural en el campo, pero él lo ve y ya lo trabaja de manera analítica”, afirmó Gómez.
Y contó sobre esa jugada en particular: “Era un pase a De Marcos, la deja pasar y se marcha al espacio, la pelota le llega a Llorente y Llorente se la da a De Marcos; eso es una tarea aislada y tres o cuatro repeticiones, y eso es un ejercicio. Y haces 20 o 30 ejercicios de esos cada día. Eso era la mayoría de los entrenamientos, nosotros no hicimos una posesión con Marcelo en dos años”.
El punto de contacto con una idea de César Menotti
Curiosamente, apenas algunos días después de que se publicara este capítulo de Offsiders con Gómez, se viralizó en la red social X una entrevista realizada hace varios años a César Luis Menotti en ESPN.
En la nota, el argentino fallecido en 2024 comentaba sobre el rol de los entrenadores: “Nosotros estamos obligados a aprender de los jugadores. No hay libros, esto no es matemática que vos vas a los libros y los autores te dan respuestas a casi todos los problemas. En el fútbol, la respuesta a los problemas que ocurren en la cancha no la dan ni los técnicos ni los periodistas: la dan los jugadores”.
“Si uno es capaz de incorporar en la biblioteca que tiene uno en la cabeza las respuestas a los secretos del fútbol que los futbolistas han dado, intenta después pasárselas a los futuros jugadores, a los jóvenes jugadores. Porque por más que hoy nos hagan aparecer como los generales en jefe, no somos más los protagonistas. Ni tiramos un tiro libre ni tiramos un penal. Podemos elaborar 200 jugadas y después dependemos que el córner lo tire bien. No me siento ni maestro ni creador de nada: soy un jugador de fútbol que trata de pensar todos los misterios de este juego, tratando de encontrar respuestas para transformarme en un entrenador que incentive permanentemente al futbolista a que piense y que pregunte. Yo no quiero jugadores que obedezcan. Quiero jugadores que piensen, pregunten y resuelvan”, expresaba Menotti.
“En fase ofensiva, acción e interacción entre jugadores, el mejor entrenador era Marcelo. Pero luego en la gestión…”
Gómez señaló en Offsiders algunas otras características de Bielsa: “Los primeros cinco días no estuvo, sólo ejercicios con el preparador físico sin balón. Marcelo ni estaba. Eso también ya nos llamó la atención, y luego viene y mete estas tareas”.
“También digo que el Athletic es el mejor vestuario que pueda haber para cualquier entrenador, porque es un vestuario todos con la misma cultura, una filosofía muy especial, con un sentimiento de pertenencia muy fuerte, sabes que si las cosas van bien puedes estar toda la vida en el Athletic. Para un entrenador es muy fácil, el escudo siempre está por encima”, subrayó.
Y agregó sobre el rosarino: “Es un entrenador a nivel de conceptos… Cuando me dicen quién es el mejor entrenador que has tenido, igual respondo Ernesto Valverde porque es el más completo, no lo sé. Porque el mejor entrenador engloba muchas cosas: fase ofensiva, fase defensiva, gestión de jugadores a nivel individual, gestión a nivel colectivo. En fase ofensiva, el mejor era Marcelo, sin duda. Acción e interacción entre jugadores en carriles exteriores, en carril central, Marcelo. Pero luego en la gestión era… Jugabas un domingo y concentrabas desde el viernes”.
“Marcelo es un tío muy inteligente, y cuando llega al Athletic me acuerdo que se quita a casi todos los jugadores que tienen familia, porque él sabe cómo es y él es consciente todas las formas de trabajo que hay, y que un jugador con familia tal vez no lo recibe tan bien como los chicos jóvenes que podemos estar ahí diez horas porque no tenemos familia y no te importa no ir a casa. Él es inteligente en eso y uno de los pasos que dio cuando llegó fue que, casi todos los que tenían familia a no ser casos peculiares… Prefiere gente joven para trabajar”, indicó el español.
Gómez remarcó: “Lo valoras para bien con el tiempo. Llega un momento que son muchos meses de trabajo, a mí me encantaba porque soy un loco de esto y estaba aprendiendo muchísimo. Pero entiendo que hay otras cosas, sobre todo en gestión humana que no era su fuerte. Y la segunda temporada fue dura”.
“Marcelo al final era como un huracán absoluto, y después de dos temporadas llega un entrenador como Ernesto Valverde, alguien con mucha pausa, con un siete en todo, muy bueno en la gestión… Para nosotros fue una especie de bendición en ese momento de lo que creíamos que necesitábamos. Ernesto es muy completo, y una persona muy inteligente’, concluyó.
