Un solo gol de diferencia y más de noventa minutos por venir. River deberá abrazarse a esa realidad, olvidar el trámite de lo ocurrido en el primer tiempo con Palmeiras en el Monumental y disputar con suma concentración y efectividad el encuentro de vuelta por los cuartos de final de la CONMEBOL Libertadores. Clasificar en Brasil no es un imposible para el elenco comandado por Gallardo, pero tendrá que tener una noche de excelencia ante un rival de fuste que demostró su jerarquía individual y rendimiento colectivo. El partido se verá en vivo por el Plan Premium Disney+ (solo para Sudamérica).
Dos partidos en uno en la Libertadores
El duelo de ida en Núñez mostró las dos caras del Millonario. La primera, muy preocupante. El comienzo del encuentro tuvo al conjunto brasileño como protagonista excluyente, sometiendo a los dirigidos por Gallardo a partir de una presión asfixiante que les permitía jugar prácticamente en todo momento en campo rival, y con una precisión técnica envidiable. Con pelota, los pases, sean cortos o largos, iban a dónde los jugadores del Verdao se proponían que vayan y los controles, claves para agilizar el juego, eran certeros. Cuando José López o Vitor Roque (por nombrar a dos de los varios apellidos que se destacaron) se lo proponían, se sacaron de encima su marca para quebrar la endeble estructura millonaria y generar peligro. El resultado, firmado por Gustavo Gómez y el propio Vitor Roque, dio cuenta de ello.
Pese al 2 a 0 adverso, luego del entretiempo fue otro cantar. La obligación y la necesidad motivaron al Muñeco a realizar cambios, dejar atrás el esquema inicial y a partir de allí, lo que era un show paulista, se transformó en protagonismo riverplatense. En mitad de cancha, Portillo arrancó a hacer pie y levantó considerablemente su nivel. Juanfer Quintero se hizo dueño del balón y lo distribuyó con criterio y creatividad. Gracias al empuje y la constancia, el gol de Martínez Quarta apareció cerca del final del partido para quedar a tiro en la serie.
Si aspira a clasificar a semifinales, River deberá alejarse por completo de su faceta inicial y replicar lo realizado en el complemento.
River y una derrota apática en Tucumán
Con el foco puesto en el cotejo que tendrá lugar en el Allianz Parque, River tenía que visitar a Atlético Tucumán y allí alguno de los habituales suplentes podría haber pisado fuerte en búsqueda de la titularidad contra Palmeiras. No ocurrió. Fue una caída 2 a 0 que graficó lo sucedido en las acciones: un equipo desganado, sin peso ofensivo y frágil en defensa. Lo más cercano a aspectos destacables fueron el nivel de Lautaro Rivero, el correcto rendimiento de Agustín De la Cuesta en su debut como titular y algún chispazo de Quintero. Demasiado poco para un encuentro que pudo haber catapultado al once inicial a alguno de los que tuvieron la oportunidad de medirse con el Decano, que acumulaba derrotas consecutivas ante Gimnasia y Newell's.
El propio Gallardo lo reconoció: “No estuvimos bien en el partido ni colectiva ni individualmente. Sufrimos un gol temprano y no fue un buen partido, para nada”, manifestó en conferencia de prensa después de perder. Si River esperaba en el José Fierro encontrar variantes para el duelo contra el Verdao, el triunfo de Atlético Tucumán le generó otro dolor de cabeza.
Antecedentes positivos y adversos en Brasil
Con Gallardo como entrenador, River disputó 13 partidos en Brasil por la CONMEBOL Libertadores. Su récord es de 3 victorias, 7 empates y 3 derrotas. Pero para darle un foco más acotado y preciso, en situaciones de eliminación directa y teniendo la obligación de remontar una serie, el Millonario jugó solo 4 encuentros: contra Cruzeiro, Gremio, Palmeiras y Atlético Mineiro.
En 2015 avanzó ante el elenco de Belo Horizonte gracias a una goleada por 3 a 0; en 2018, el penal del Pity Martínez selló un 2 a 1 bajo la lluvia frente al Tricolor; en 2021, el triunfo claro por 2 a 0 sobre el Verdao no alcanzó y quedó eliminado; y en ese mismo año (se jugó también parte de la edición 2020 del certamen debido a la pandemia), el Galo lo dejó afuera con un 3 a 0 contundente.
No será sencillo, pero River tiene con qué
Más allá de las caídas sufridas en los dos últimos duelos, River tiene la capacidad para vencer a Palmeiras. Cuenta con un plantel con jugadores de jerarquía: Armani se ubica entre los mejores arqueros de su historia; Acuña es una garantía porque se equivoca poco, es sólido en defensa e incisivo en ataque; Juanfer Quintero tiene la calidad para darle claridad a la posesión y Salas ofrece entrega, potencia y gol. Esto por mencionar a algunos, ya que la nómina está cargada de futbolistas que podrían ser importantes en los mejores equipos del continente y que, simplemente, no terminan de alcanzar cierta regularidad.
Aunque no descolló a lo largo del año, el elenco comandado por Gallardo es el equipo que más puntos sumó en la tabla anual del fútbol argentino y solo cayó en 4 oportunidades tras disputar 43 partidos. Ha sabido tener momentos de buen nivel y por eso, es escolta en su zona del Torneo Clausura, finalizó primero en su grupo de la CONMEBOL Libertadores y alcanzó los cuartos de final.
River deberá salir a enfrentar a Palmeiras en un estado de alta concentración, siendo sólido en defensa y tratando de adueñarse de la pelota. El Verdao difícilmente se posicione tan atrás como en el segundo tiempo en el Monumental y por ende, los atacantes millonarios tendrán más espacio para moverse. Será cuestión de capitalizar las opciones que surjan porque una instancia así no tiende a ofrecer oportunidades en demasía. Los dirigidos por el Muñeco tendrán que confiar en sus cualidades, reencontrarse con el buen fútbol para dar un golpe sobre la mesa ante un talentoso equipo y así, quedar a tres partidos de la gloria.
