Checo Pérez es el líder de Cadillac pero no ha sumado un solo punto en la campaña. ¿Qué es lo mejor para su futuro?
Cero puntos en 11 fechas es la primera línea que cualquiera lee al revisar el campeonato de Sergio Pérez en 2026, y con esa cifra sola cualquiera podría pensar que el regreso del tapatío a la Fórmula 1 fue un tiro al aire, pero la realidad es que siete meses después de que Cadillac arrancó literalmente desde cero, con un auto sin historial previo y bajo un reglamento técnico también nuevo.
Checo se convirtió, sin mucha discusión, en la cara del proyecto de Cadillac, y eso es algo que ni los números en la tabla de posiciones logran esconder.
Checo, el líder de Cadillac
Desde el primer test en Barcelona, Checo se instaló como la referencia dentro de Cadillac y ahí se ha mantenido, aunque el marcador en pista no siempre lo refleje. Su mejor resultado oficial fue un 14° puesto que repitió en España y en Silverstone, pero la actuación que de verdad quedó marcada fue Mónaco, donde cruzó la meta en el top 10 y por un momento pareció haberle regalado a Cadillac su primer punto en la historia de la escudería, hasta que una penalización de diez segundos por un relanzamiento se lo borró del mapa dos horas después de la bandera a cuadros.
Frente a Valtteri Bottas, que llegó con fama de velocista puro y dos subcampeonatos con Mercedes en el currículum, la pelea interna ha sido más pareja de lo que muchos esperaban, y durante buena parte del año Checo ha llevado la delantera. Pero hay que ser honestos con el dato más reciente: en las dos últimas clasificaciones antes del parón, Bélgica y Hungría, fue el finlandés quien lo superó, algo que no cambia el balance general de la temporada, pero que sí deja claro que en Cadillac nadie tiene comprado el liderazgo, ni siquiera Checo.
La sombra que dejó Checo en Red Bull
Ahí es donde entra la otra mitad de la historia, la que se cuenta puertas afuera del equipo. Desde que Red Bull decidió no renovar a Checo a finales de 2024, la escudería se convirtió prácticamente en una picadora de carreras: Liam Lawson duró dos fechas antes de que lo bajaran al equipo hermano; Yuki Tsunoda nunca logró acercarse al ritmo de Max Verstappen en toda una temporada; y ni siquiera Isack Hadjar, el más sólido de todos, llegó a ese asiento sin pasar antes por Racing Bulls.
Checo, en cambio, aguantó ahí varias temporadas completas, algo que en 2024 parecía casi un chiste tras su salida abrupta y que hoy, viendo la lista de bajas que dejó atrás, pesa completamente distinto.
They really recreated it 🤣 @Cadillac_F1
— Formula 1 (@F1) August 4, 2026
Nine years on, and now team mates, Valtteri and Checo revived this iconic moment from the 2017 Malaysia driver meeting 🙌#F1 pic.twitter.com/lBhzVvvKwW
Las tres escuderías que observan a Checo
Esa combinación de liderazgo dentro de Cadillac y la revalorización de lo que fue su paso por Red Bull es justo lo que despertó el interés de tres escuderías pensando en 2027.
Williams todavía no resuelve el futuro de Carlos Sainz y Alexander Albon, y necesita un piloto con la experiencia suficiente para no depender de que ambos sigan ahí. Aston Martin vigila de cerca la renovación de Fernando Alonso y sabe que Checo ya trabajó con Adrian Newey en sus años de gloria en Red Bull, algo que en el papel juega a su favor.
Y Alpine, que lo tuvo en la mira incluso antes de que firmara con la escudería estadounidense, sigue ahí, atento, con el respaldo comercial que representa el mexicano de por medio.
Su contrato lo ata a Cadillac hasta 2027 con opción a un año más, y públicamente el mexicano no ha dejado espacio para la duda: antes del parón calificó los próximos dos o tres meses como críticos para el futuro del equipo, justo cuando se empiecen a tomar las decisiones sobre el auto de 2027
Lo cierto es que la salida de Red Bull, la que en su momento se sintió como el final de una etapa dorada, terminó siendo apenas el capítulo que le abrió la puerta a esta segunda oportunidad, y el mercado de pilotos ya lo está tomando en serio.
