Maxi Salas vive días especiales. Tras desvincularse hace un mes de River, el ex-delantero de Racing se destaca en Independiente Rivadavia, que el próximo domingo visitará al "Millonario". El atacante no podría jugar, pero el equipo mendocino quiere tenerlo y, para eso, deberá pagar por una cláusula establecida.
El correntino, de 28 años, viene de actuar en River, pero luego fue uno de los futbolistas apartados por Eduardo Coudet, que pasó a entrenarse en el predio del club en Cantilo, en el denominado "container". Finalmente, pasó a la "Lepra" de Mendoza, equipo que este domingo, a las 19:15, visitará al "Millonario" en Núñez.
Salas se incorporó a principios de agosto a Independiente Rivadavia por una temporada, con una opción de compra de 4.000.000 de dólares por el 50% de su ficha.
El club mendocino deberá pagar 500.000 dólares si quiere que Salas juegue ante River, porque el delantero está cedido por ese institución, con quien habría un acuerdo verbal y por escrito para que en caso de utilizar al futbolista haya un resarcimiento económico. Por eso, su presencia en el Monumental está en duda.
Salas, que no iba a ser tenido en cuenta por Coudet, quien finalmente se fue de River, encontró en Mendoza un buen lugar para destacarse. De hecho, es una de las principales armas de ataque de uno de los mejores equipos del país.
No contar con Salas sería un problema para Independiente Rivadavia frente a River y se sabe que el DT, Alfredo Berti, quiere disponer de él, como en cualquier otro compromiso. Un antecedente cercano similar se dio con Ian Subiabre, que pasó a Tigre con un acuerdo de este tipo, estuvo entre los suplentes ante el conjunto de Núñez pero no actuó.
Por eso, hay que ver qué ocurre en estos días. Salas disputó 37 partidos y convirtió siete goles en River. Fue resistido por los hinchas en sus últimos encuentros y podría volver a enfrentarse a casi 85.000 hinchas este domingo, en una situación tensa.
