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Un optimista Ron Rivera terminó tratamiento contra cáncer

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Campanazo de la victoria (1:25)

Ron Rivera, entrenador en jefe de Washington, fue ovacionado por personal del hospital en su camino a sonar la campana que marcaba su último día de tratamiento contra el cancer (1:25)

El entrenador tendrá citas para darle seguimiento a su situación y exploración

Un día después de vencer a los Dallas Cowboys, el entrenador de los Washington Football Team, Ron Rivera, logró otra victoria el lunes. Pero celebró una victoria diferente: el final de su tratamiento contra el cáncer.

En un hospital al norte de Virigina el lunes, Riviera recibió su última ronda de quimioterapia y terapia de protones, finalizando siete semanas de tratamiento. Aún tiene citas de seguimiento y exploración, pero el lunes fue un hito en la lucha de Rivera contra el cáncer.

Al salir del hospital atravesó una fila de miembros del personal que vitoreaban y agitaban pompones, lanzando confeti y haciendo ruido con cascabeles. Todos vestían camisetas negras de River Strong. Luego tocó el timbre, levantando el puño izquierdo, señalando el final de su tratamiento.

Rivera anunció en agosto que tenía cáncer de células escamosas, pero que los médicos lo habían detectado a tiempo y eran optimistas. El viernes, Rivera señaló que le informaron que el tratamiento “iba en la dirección correcta”, y que los médicos se mantienen optimistas.

Debido a sus tratamientos, Rivera no estuvo disponible para hablar con los medios, pero sus coordinadores estaban encantados con su último desarrollo. Washington tiene descanso esta semana, lo que le permitirá a Rivera descansar más después de la quimioterapia.

No se perdió juegos mientras estuvo en tratamiento.

Pero sí se perdió dos prácticas y tuvo que irse temprano en una tercera. Fue especialmente difícil durante las dos ocasiones anteriores cuando necesitó quimioterapia. Fue especialmente difícil durante las dos ocasiones anteriores cuando necesitó quimio. El coordinador defensivo, Jack Del Rio, reemplazó a Rivera durante esas prácticas.

“Todos admiramos su dureza”, señaló del Río. “Obviamente está en una gran batalla, una batalla personal. Todos lo sentimos por él. Oramos mucho por él. Buscamos seguir adelante. Él nos ha presentado un gran plan para que lo sigamos. Yo intervendré y hago mi parte para ayudarlo a tener la seguridad de que puede cuidarse solo y nosotros vamos a seguir con el negocio, mientras él se cuida. Su dureza y su determinación, realmente se destaca”.