La gerencia tuvo la oportunidad en la tercera ronda y decidieron nutrir el grupo de mariscales
TEMPE, Arizona — Cuanto más tiempo pasaban los Arizona Cardinals con Carson Beck, cuanto más lo observaban y más videos de sus partidos analizaban, más les gustaba el ex mariscal de campo de Miami.
Arizona rechazó ofertas de traspaso por la 65.ª selección global, manteniéndose firmes al inicio de la tercera ronda para elegir a Beck, con quien los Cardinals se reunieron durante el NFL Scouting Combine y a quien recibieron para una visita a principios de este mes.
"Muchas cosas nos convencieron de Carson, y estábamos entusiasmados por incorporarlo a nuestro grupo de mariscales", declaró el viernes Monti Ossenfort, gerente general de los Cardinals.
Ossenfort, quien vio jugar a Beck en el College Football Playoff durante el Fiesta Bowl, destacó la experiencia del jugador. En sus seis años como mariscal de campo universitario, Beck fue titular en 43 partidos, incluyendo varios encuentros de los playoffs colegiales (CFP).
El gerente general también señaló que la envergadura física de Beck —mide 6 pies y 4 pulgadas (1.93 m) y pesa 220 libras (100 kg)—, combinada con su dureza, fortaleza y capacidad para mantenerse firme dentro del bolsillo de protección, contribuyó a que fuera la elección idónea.
"Posee una buena potencia de brazo", comentó Ossenfort. "Puede lanzar el balón con fuerza a lo largo del campo. Tiene buena precisión y una buena producción. Todas esas son cualidades que nos agradan".
Carson Beck comentó el viernes por la noche que, de cara al draft, no tenía expectativas concretas sobre dónde terminaría seleccionado ni en qué ronda sería elegido.
"En realidad, para mí, la clave era simplemente trabajar tan duro como pudiera, dar lo mejor de mí en el Combine, hacer lo propio en el 'Pro Day', mostrarme tal como soy en las reuniones y en las 30 visitas a los equipos; y que sucediera lo que tuviera que suceder", expresó Beck. "Obviamente, recibir esa llamada hoy ha sido algo realmente increíble. Me siento sumamente bendecido, una vez más, por esta oportunidad y estoy enormemente agradecido de llegar y dejarme el alma trabajando".
La incorporación de Beck añade aún más incertidumbre a la situación de los mariscales de campo dentro de los Cardinals. Se une a un grupo que ya integran Jacoby Brissett —quien fue titular en 12 partidos con Arizona la temporada pasada—, Gardner Minshew II —a quien los Cardinals firmaron en marzo— y Kedon Slovis.
Hasta la fecha, Brissett no ha asistido al programa voluntario de actividades fuera de temporada de los Cardinals, a la espera de concretar un nuevo contrato. Ossenfort afirmó que la selección de Beck en el draft no influye en su estrategia respecto al contrato de Brissett, ya que se trata de "dos asuntos independientes".
Queda por ver si Beck será capaz de competir por el puesto de titular en Arizona.
Ossenfort señaló que la prioridad con Beck es lograr que se aclimate a su nuevo entorno, tanto en el plano personal como en el profesional.
"Así que, simplemente queremos traerlo a las instalaciones, mostrarle dónde están la cafetería y el vestuario, y tomarle las medidas para su equipo", comentó Ossenfort. "A partir de ahí, veremos cómo se desarrollan las cosas. Estamos entusiasmados por incorporar una gran competencia a ese grupo de jugadores, y ya veremos cuál es el resultado final".
Por su parte, a Beck tampoco le preocupa el tema de la titularidad.
"Mira, en mi caso —quiero decir—, obviamente ni siquiera he puesto un pie todavía en las instalaciones", dijo Beck. "Mi enfoque ante todo esto consiste en ser yo mismo, en ser el mejor jugador que pueda llegar a ser y, simplemente, tratar de aprovechar al máximo cada oportunidad que se me presente".
"Pero, insisto, estoy sumamente agradecido. No sé qué deparará el futuro. No estoy seguro de qué sucederá en el futuro, pero sé con certeza que entraré allí y, una vez más, intentaré aprovechar cada oportunidad que pueda y simplemente dar lo mejor de mí todos y cada uno de los días”.
Carson Beck llega a Arizona con un récord de 37-6 como titular en el fútbol universitario. Fue titular en 43 de los 55 partidos que disputó en la Universidad de Georgia y en la Universidad de Miami. Beck concluyó su carrera universitaria con una tasa de pases completados del 69.5% y 88 pases de touchdown frente a 32 intercepciones.
Cuando el entrenador Mike LaFleur analizó los videos de Beck, vio a un mariscal de campo ejecutando una ofensiva de estilo profesional y recorriendo sus progresiones tal como se les exige a los quarterbacks de la NFL.
Cuando se le preguntó a Beck sobre la posibilidad de jugar junto a figuras de la talla de Marvin Harrison Jr., Trey McBride, Michael Wilson y la selección de primera ronda de 2026, Jeremiyah Love, no pudo evitar reírse ante la idea de estar rodeado de tales jugadores.
“Hay muchísimo talento en ese equipo”, comentó Beck. “Y, repito, eso es precisamente lo que uno necesita como mariscal de campo: tener compañeros a tu alrededor, darles oportunidades, poner el balón en sus manos; al fin y al cabo, de eso se trata todo”.
Los Cardinals habían sido vinculados con Ty Simpson durante semanas, bajo la premisa de que realizarían un intercambio para volver a entrar en la primera ronda y seleccionar al exmariscal de campo de Alabama. Sin embargo, Los Angeles Rams frustraron esa posibilidad al seleccionar a Simpson con el pick número 13 el jueves por la noche.
Seleccionar a un mariscal de campo este año no era una prioridad, afirmó Ossenfort. Simplemente fue el curso que tomó el tablero de selección de los Cardinals.
“En definitiva, al llegar al pick 65, Carson encajaba a la perfección con nosotros en ese momento”, explicó Ossenfort. “[Si] las cosas no se hubieran dado de esa manera, habríamos pasado simplemente al siguiente candidato”.
