DALLAS -- Otra semana y otra prueba superada.
Si la semana pasada los Dallas Cowboys dieron un golpe de autoridad en su credibilidad, este domingo fue aún mayor.
Los novatos Dak Prescott y Ezekiel Elliott siguen su crecimiento a marchas forzadas y obligadas como jugadores profesionales y muchos empiezan a creer que los Cowboys son reales.
En especial, el mariscal de campo, quien demostró que es humano pero también reafirmó su fortaleza mental y que tiene todos los merecimientos para ser el titular de los Cowboys, incluso cuando Tony Romo esté listo para jugar.
Cierto que sóltó dos balones, aunque sólo uno fue su culpa, el otro resultó de una gran jugada defensiva. Lanzó su primera intercepción después de implantar récord de pases (176) consecutivos lanzados sin entregarlos al rival para comenzar una carrera en la NFL.
Elliott corrió para 157 yardas y se convirtió en el primer novato de la historia que arranca su carrera profesional con cuatro partidos consecutivos en la misma temporada con al menos 130 yardas. Y sumado a un desempeño sin precedentes de la defensiva con cuatro balones recuperados, los Cowboys de la mano de Prescott y Elliott derrotaron 30-16 a los Green Bay Packers en Lambeau Field.
Los Cowboys llegaron con marca de 1-9 en el mítico Lambeau Field, donde se suponía que habría otra prueba impasable para Prescott, mucho más para Elliott, quien exhibió a la que llegó como la mejor defensa contra la carrera en la liga.
Prescott pasó para 247 yardas; completó 18 de 27 pases y se convirtió en el primer quarterback novato desde el miembro del Salón de la Fama Troy Aikman en 1989 que lanza tres de touchdown.
Mostró carácter en sus peores momentos del partido, incluida la intercepción en el tercer periodo, para salir adelante, mientras Romo observaba en la banca como su trabajo, que parecía inamovible parece cada vez más lejano.
"Creo que Dak estuvo sobresaliente", dijo el entrenador Jason Garrett en conferencia de prensa. "No siempre fue el más limpio para él. Pero la línea uno para Dak Prescott hasta este punto ha sido veneno y compostura para manejar cualquier situación".
Eso incluyó una serie ofensiva de 97 yardas en 33 segundos que terminó en touchdown para cerrar la primera mitad.
Prescott ha guiado a sus Cowboys a cinco victorias consecutivas sin algunos de sus estrellas en momentos cruciales: Dez Bryant ha faltado a tres partidos consecutivos; el tackle Tyron Smith no estuvo en dos juegos y hace tres semanas que el guardia izquierdo titular, La'el Collins está lastimado.
Los Cowboys (5-1) ahora tienen un triunfo más que toda la temporada pasada y que los cuatro años anteriores combinados sin Romo en la cancha. Sólo entrenarán martes y miércoles, antes de ir a descansar cuatro días porque no tienen partido el próximo fin de semana.
Según Bryant, estará listo para enfrentar a los Philadelphia Eagles el 30 de octubre.
Romo aún tiene mucho por definir en su futuro.
El dueño de los Cowboys, Jerry Jones, aseguró en días pasados que sus estudios de resonancia magnética mostraron que su fractura en la vértebra cervical había sanado, pero sigue sin entrenar junto con el resto de sus compañeros y Garrett insiste en que está "día a día y semana a semana".
Garrett es una finísima y decente persona. Sin embargo, cada partido, cada día, parece más complicado que mantenga su lealtad y "ética" para regresarle su empleo a Romo, quien se lastimó jugando.
El ex corredor de los Cowboys Emmitt Smith escribió en su cuenta de Twitter "No se metan con la química", en una clara referencia a que los Cowboys deben dejar el equipo como está y eso incluye a Romo fuera de la alineación titular.
El ex entrenador de los Cowboys Jimmy Johnson también reconoció como analista de televisión que estuvo a favor de que Romo tenía que volver directo a la titularidad, pero que se retractaba viendo el momento por el que atraviesa el equipo.
"Creo que está primera mitad ha eliminado cualquier debate sóbre quien será el quarteback titular de los Cowboys", comentó Johnson al medio tiempo.
Tiene razón.
Por ahí se dice que "¿para qué arreglar lo que no está descompuesto?”.
Mientras, Prescott sigue diciendo las cosas que considera correctas y educadas.
"Hay competivividad en mí", dijo Prescott, de 23 años, en conferencia de prensa. "Todos queremos estar en el campo. Pero como siempre he dicho, no es mi decisión. Este es su equipo, este es el equipo de Tony y yo estoy aquí sólo para ayudar a que mi equipo gane cada uno de los partidos que yo pueda".
