Diego Ortiz, coach mexicano de los Indianapolis Colts, enlista los momentos que más recuerda de 2024 y lo que espera para la temporada 2025.
Conocer al legendario entrenador Tony Dungy, la amistad del pateador Rigoberto Sánchez, la convivencia en el vestidor con estrellas como Jonathan Taylor, y los consejos y el apoyo de la organización integran el libro de memorias de lo que fue la temporada 2024 para Diego Ortiz, coach mexicano de los Indianapolis Colts,
Estos recuerdos y las recomendaciones son la base en la que Diego Ortiz se apoya de cara a su segunda pretemporada con el equipo, consciente de que todavía tiene un alto techo de aprendizaje en la NFL.
A diferencia de los años en que colaboró con Texas Tech en la NCAA, Ortiz asegura que el nivel de la precisión, de la exactitud y el cuidado al detalle fueron de las principales lecciones que obtuvo en su primera temporada, en la que formó parte del staff de entrenadores bajo las órdenes del head coach Shane Steichen.
En entrevista exclusiva para ESPN Digital durante una reciente visita a la Ciudad de México, Diego Ortiz también describe cómo se dio la opción para ser recontratado por los Colts; cómo se preparó para el campo de entrenamiento y cómo encara la temporada que arranca este fin de semana.
¿Cómo fue tu primera temporada ya en el nivel profesional de la NFL?
Un gran cambio. Yo llevaba siete años a nivel colegial en la Universidad de Texas Tech, donde aprendí muchísimo, crecí muchísimo. Yo creí que trabajaba muy duro hasta que llegué a la NFL y me di cuenta que tenía que trabajar tres veces más.
Pero muy contento, con mucha alegría de estar con los Colts, de poder estar en la NFL, de poder aprender y seguir aprendiendo de grandes coaches y de trabajar con grandes personas también ahí dentro del staff y de la organización en general.
¿Cómo se dio el proceso para renovar por una temporada más como parte del staff de coaches de los Colts?
La NFL está muy enfocada en las cuestiones de diversidad cultural e integración. Los Colts tienen un programa que es único de los Colts (llamado The Tony Dungy Diversity Fellowship), en el que tienen este tipo de oportunidades e intentar tener más diversidad cultural.
Es un puesto que se abre año con año. Afortunadamente lo pude conseguir el año pasado, y este año tuve la fortuna de que me pudieran retener un año más y me pudieran ofrecer una extensión de ese mismo contrato para la temporada 2025.
Yo fui de la tercera generación y es la primera vez que extienden a un candidato, a un empleado, un año más, por lo que me siento muy afortunado, muy agradecido realmente.
¿Cuáles fueron los momentos más importantes en esta adaptación al profesionalismo?
Uno sabe que la NFL es el mejor nivel de fútbol americano a nivel mundial. Y uno tiene la idea de que el trabajo y la carga de trabajo va a ser acorde al nivel de competencia. Lo interesante es que no sabes qué tanto lo es hasta que llegas ahí.
Y esas fueron las grandes diferencias que encontré cuando llegué a los Colts: el nivel de precisión, el nivel de exactitud, el nivel de cuidado al detalle que se tiene en cada casa hacen la diferencia respecto al nivel colegial, porque al final del día son profesionales, se dedican a esto, los jugadores viven de esto completamente, no tienen ninguna otra responsabilidad, como escuela o tareas o cosas así.
Ese fue como el mayor cambio realmente, el nivel de detalle, el nivel de exactitud y el nivel de precisión y obviamente la carga de trabajo que se hace mayor.
¿Hubo cosas en las que sentiste que mejoraste ahora que eres coach de la NFL?
Sí, en todo. Al final del día, aunque es fútbol americano, tanto en colegial como en profesional, siempre hay cosas diferentes que aprender, siempre hay maneras diferentes de hacer las mismas cosas, entonces a mí es algo me ha llamado la atención.
Desde que estaba en México, hasta que me mudé a Texas Tech, y luego con los Colts, siempre he tenido ganas y la fascinación por aprender cosas nuevas o maneras diferentes de hacerlas, que quizá sean más eficientes o mejor para mí o para el equipo y simplemente agreguen valor. Esa es la fórmula del éxito básicamente a mi parecer.
¿Qué comentarios recibiste respecto a tu trabajo por parte de los coaches más experimentados?
El comentario y la retroalimentación en general fue que había hecho un gran trabajo, que les había gustado mucho cómo había desarrollado mis habilidades durante el año, básicamente diciéndome que de ser posible les encantaría tenerme de regreso, en ese momento no podían asegurarme nada y yo lo entendí completamente porque es la naturaleza del puesto.
Un par de semanas después, afortunadamente se dio la oportunidad, pudieron arreglar las cosas para poder extender el contrato y muy agradecido al final del día.
¿Qué personajes a lo largo de la temporada te impresionó más conocer?
Al coach Tony Dungy. El programa en el que estoy para ocupar el puesto donde estoy lleva su nombre. Me lo encontré durante la temporada en un juego de visita donde él era parte de la transmisión. Lo vi en el campo en el calentamiento y me acerqué para presentarme y platicar con él unos tres minutos.
Descubrí a una excelente persona, te das cuenta de lo humilde que es, de lo accesible que es a pesar de lo ganador que ha sido y que va a estar en el Salón de la Fama. Pese a esto, no pierde el piso y te pone muchas cosas en perspectiva.
Otra excelente persona, es el quarterback Joe Flacco, que lleva 20 años en la liga, ha ganado Super Bowls y es súper sencillo, muy accesible, súper humilde.
Pasa igual con Jonathan Taylor. Es uno de los mejores corredores y es alguien que siempre está ahí, siempre está con una sonrisa, te saluda, te abraza. Es inexplicable que personas de ese tipo que estás acostumbrado a ver en la tele cuando los conoces en persona sean tan sencillos.
¿Cómo estuvo la temporada 2024 de los Colts en general?
Fue una temporada de altibajos, nos costó un poco de trabajo quizás entrar un poco en ritmo al inicio de la temporada. Tuvimos inconsistencias que a este nivel, con el nivel de atletas que hay, una o dos jugadas puede hacer la diferencia, entonces tienes que ser muy preciso, tienes que ser muy exacto. El objetivo de este año es primero que nada meternos a playoffs, meternos a playoffs y hasta donde lleguemos.
Diego Ortiz explica la forma en que se lleva la temporada y una semana de juego entre el colegial y el profesional.
¿Cómo ves la lucha divisional para 2025?
Cualquiera puede ganarla. Al final del día los equipos cambian de un año para otro, se refuerzan, toman novatos, llegan agentes libres y lo que un equipo pudo ser muy fuerte un año, quizá el año siguiente ha perdido muchas piezas y está en reestructuración.
Entonces todo es parte de y al final del día la temporada es muy larga y puedes estar muy bien armado, pero las lesiones pueden mermar mucho un equipo. Hay cuatro equipos muy parejos, y el que esté enrachado en los juegos divisionales será el que ponga la diferencia en su favor
¿Sentiste alguna reserva o rechazo por tu nacionalidad u origen?
No, para nada. Como dije, el programa está diseñado para promover la diversidad cultural. Toda la organización y todo el staff de coacheo, los jugadores, están alineados bajo la misma idea.
Afortunadamente tengo ahí a un compatriota como Rigoberto Sánchez, que también habla español, que está muy cercano a sus raíces mexicanas.
Lo primero que me dijo Rigo fue "¡soy mexicano"! Rigo siempre es como la referencia de México en la oficina. Ahora, a todos les fascina la idea de que yo también sea de México. Es asombroso para ellos.
Y pues obviamente todo el mundo comparte comentarios acerca de que mi historia es increíble y todo ese tipo de cosas.
¿Ya tomaste conciencia de lo que estás logrando en la liga profesional más importante de Estados Unidos?
Pues es algo que justamente platicaba con amigos y mis familiares hace poco. Creo que no he dimensionado todavía el impacto que puedo llegar a tener o que he estado teniendo desde que me mudé de aquí, que dejé todo atrás en México para mudarme a Lubbock, Texas, a perseguir un sueño que en ese momento no sabía si era posible o no. Simplemente me fui con ganas de intentarlo.
Entonces siempre me he intentado enfocar en el día a día, aprovechar y disfrutar cada día que tengo la oportunidad de ir a la oficina, de trabajar, de ver fútbol, de hacer fútbol, de dibujar jugadas, de salir al campo. Entonces creo que todavía no dimensiono realmente el impacto y la magnitud y el alcance que esto ha tenido. Pero estoy muy agradecido por esto y con mucha responsabilidad ahora en día.
