Pascal Siakam sorprende a todos en la NBA, pero ¿es ya una súper estrella?

MIAMI -- Cuando era niño, el básquet era lo último que estaba en la mente de Pascal Siakam.

De hecho, la hoy estrella de los Toronto Raptors, pasaba el grueso de su tiempo en el Seminario San Andrés en su país natal Camerún.

El deseo de su padre era que se convierta en cura, y si de pasatiempos deportivos hablamos, el fútbol era su principal pasión.

Samuel Eto´o era uno de sus grandes ídolos, y en figuras de su talla, los niños de Camerún veían la oportunidad de cumplir un sueño y a la vez salir de la pobreza.

Recién en su adolescencia, al ver que Pascal ya era alto e iba a seguir creciendo, comenzó a jugar al básquet.

Así de fascinante es la historia de Siakam, a quien su padre envió a los Estados Unidos con el sueño de desarrollar sus habilidades en un deporte que era relativamente nuevo para él.

Ya en Lewisville, Texas, jugó en la preparatoria God´s Academy conocida por ser fuertes en baloncesto, y luego tuvo la suerte de seguir su carrera en la Universidad de New Mexico State.

No obstante, cuando el comisionado Adam Silver, anunció su nombre en la selección número 27 de los Raptors, muchos fanáticos en Toronto se preguntaban quién era.

El entonces entrenador Dwyane Casey lo comparó con Bo Outlaw, un jugador de mucha energía, pero nunca promedió más de 10 puntos en una temporada.

De más está decir, que ni los propios Raptors se imaginaron que Siakam se convertiría en lo que es hoy.

En su campaña de novato, fue titular prácticamente en la mitad de los partidos debido a la lesión de Jared Sullinger, pero todavía estaba muy verde, y fue enviado a la Liga de Desarrollo.

Allí guió a los Raptors 905 al campeonato de la G-League, y fue nombrado el MVP de las Finales.

El año siguiente falló 25 triples consecutivos, y en total encestó apenas el 21 por ciento de sus triples en sus primeras dos campañas.

Cuando la historia parece no poder mejorar más Siakam nos sigue sorprendiendo temporada tras temporada.

En la campaña 2018-19, Siakam se transformó en una fortaleza de los dos costados de la cancha.

Un jugador defensivo extraordinario con energía incansable, que aprovechaba su longitud para incomodar a todos, y lo que más sorprendió, el desarrollo de su repertorio ofensivo.

Siempre tuvo la potencia y el atleticismo para atacar el aro, pero ahora le había agregado mucha mejor finalización de jugada, y como si fuese poco, encestó el 36 por ciento de sus triples en esa temporada.

El talento no es nada por su cuenta, y a Siakam le tocó vivir situaciones de presión en esa temporada.

Los Raptors ya tenían en sus filas a Kawhi Leonard, y contra todo pronóstico, Siakam se transformó en la segunda opción en un equipo contendiente al título.

Tras esa campaña fue nombrado el Jugador de Mayor Progreso, pero aún me sorprendió que se creció en situaciones de presión; anotó 32 puntos en el Juego 1 de las Finales ante los Golden State Warriors.

Esa actuación le hizo ganarse una extensión de cuatro temporadas y 130 millones de dólares.

Y a pesar de un salto de calidad increíble, muchos cuestionaban si no era mucho dinero.

Leonard había decidido seguir su carrera con los LA Clippers, y los Raptors no podían seguir siendo contendientes con Siakam como primera opción. ¿O sí?

Por si no había quedado claro hasta ahora, nunca hay que dudar de un chico brillante, cuya historia desafía la lógica y cuyo límite parece ser el cielo.

Toronto tuvo que batallar con varias lesiones importantes, pero los dirigidos por Nick Nurse tenían una identidad clara; defender con fiereza y no negociar la actitud.

Al momento de la suspensión de la temporada, los Raptors tenían el tercer mejor récord de la liga, con Siakam siendo el punto cardinal de la ofensiva, y casi siempre defendiendo a la principal figura del rival.

No se acostumbra, pero tranquilamente Siakam podría ganar una vez más el premio al Jugador de Mayor Progreso, aunque asumimos que se lo darán a Bam Adebayo, dado lo inusual de la situación; Adebayo también lo merece.

Siakam está promediando más de 23 puntos por partido, 7.5 rebotes y 3.6 asistencias, pero los números no cuentan la historia completa.

Su historia de vida y su personalidad resultan en unos intangibles difíciles de replicar, y pareciera que la presión no existe para él.

Tiene 25 años, ya fue MVP de la G-League, Jugador de Mayor Progreso y Campeón de la NBA.

Ha mejorado a pasos agigantados, y ahora imagino que ya no dudarán de él.

El tiempo dirá si se puede convertir en una súper estrella de primera línea, si es que ya no lo es, y simplemente no lo percibimos porque juega en Toronto.

Aunque en lo que podemos estar todos de acuerdo, es que el en un momento potencial cura, ha sorprendido a todos menos a sí mismo.

Y ahora sólo resta imaginarnos que sería de su carrera si hubiese empezado a jugar de niño.