El piloto argentino protagonizó una muy buena largada, mantuvo un ritmo firme, terminó octavo y cortó una sequía de cuatro competencias sin anotar. Pierre Gasly fue décimo.
Franco Colapinto necesitaba dejar atrás la seguidilla de cuatro fines de semana muy complicados, en los que cometió un grave error, sufrió abandonos por problemas técnicos, falta de ritmo, penalizaciones por cambios en la unidad de potencia Mercedes-Benz que impulsa a su Alpine… El paso por Azerbaiyán, Malasia (GP de Baréin), Singapur y Estados Unidos había sido casi un suplicio para el piloto argentino. Por eso, precisaba una buena actuación que empezara a dejar todo eso atrás y lo consiguió en el GP de la Ciudad de México, 19ª fecha de F1, y justo en la previa del desembarco del Mundial en Brasil para la cita más cercana que tiene Franco a su país.
El premio fue aún mayor porque también le ganó a su compañero Pierre Gasly y lo hizo en la pista. Colapinto fue octavo y el francés terminó, para llevar seis puntos a las huestes de Alpine, que venía muy de capa caída con apenas una unidad anotada en las últimas cuatro carreras.
Alpine apostó por dos estrategias diferentes en el arranque de la carrera. Colapinto comenzó con neumáticos medios y Gasly con medios. El francés largaba desde el noveno lugar tras la descalificación de Liam Lawson y Franco picaba 11º. Desde Enstone apostaban a un stint largo inicial para Colapinto con la idea de tratar de meterlo en la zona de puntos, mientras que Pierre ya estaba en el momento de partir. Pero no bien se apagó el semáforo todo se modificó.
