BOSTON -- El momento en que Billy Donovan supo qué tipo de competidor es Al Horford permanece tan claro en su memoria como si hubiera sucedido esta semana, y no hace 20 años.
"Nunca lo olvidaré", dice Donovan, el entrenador de los Chicago Bulls que dirigió a Horford en la Universidad de Florida.
Donovan estaba inmerso en una batalla de reclutamiento para firmar a Horford, entonces un prospecto cotizado de Michigan, y fue a verlo jugar en el Torneo Adidas Big Time en Las Vegas.
Los Michigan Mustangs de Horford habían hecho, en sus palabras, una carrera "improbable" hacia el juego de campeonato, donde se enfrentaron a los Atlanta Celtics, uno de los mejores equipos de la AAU jamás formados, que contaba con las futuras estrellas de la NBA Dwight Howard y Josh Smith. Los Mustangs perdieron por 20 puntos.
"Fue uno de esos partidos bien reñidos", dice Horford ahora, "pero ellos eran el mejor equipo".
Donovan, sin embargo, recuerda el partido por otra razón.
"Estoy en el gimnasio, saliendo de la cancha para irme", dice Donovan, "y [Horford] estaba al lado de las gradas, solo, llorando.
"Yo pensé, '¿Sabes qué? Aquí hay un chico, de 17 años, que se preocupa por ganar'. No puedo expresar eso lo suficiente sobre él. De eso se trata todo".
Horford, quien salió del TD Garden el miércoles por la noche después de ayudar a los Boston Celtics a ganar el Juego 3 y tomar una ventaja de 2-1 en la serie sobre los Golden State Warriors de cara al Juego 4 de las Finales de la NBA (9 p.m. ET, ESPN Deportes), sonríe mientras piensa en ese día.
"Lo recuerdo muy vívidamente", dice Horford. "Para mí, soy un gran competidor. La gente canaliza eso de diferentes maneras. Pero odio perder, y es algo que realmente me motiva".
"[Donovan] compartió ese momento conmigo hace años... Estamos construidos así. Odiamos perder y hacemos todo lo posible para ganar".
Los dos ganarían muchos juegos juntos. Donovan no solo ganó esa batalla de reclutamiento, sino que él y los Gators de Horford fueron el último equipo en repetir como campeones nacionales, en 2006 y 2007.
Avanzamos rápido a través de su carrera de 15 años en la NBA y Horford ahora se encuentra a dos victorias de su primer campeonato en su primera aparición en las Finales.
No obstante, para esta ocasión la temporada pasada, Horford estaba sentado en su casa, viendo los playoffs en la televisión y preguntándose si alguna vez lo que vive actualmente sería una realidad.
"Miraba las fotos en mi teléfono [para ver] exactamente lo que estaba haciendo en ese momento", dijo Horford luego de la victoria de Boston en el Juego 7 sobre el Miami Heat en las finales de la Conferencia Este. "Siempre miro hacia atrás y veo dónde estaba día a día".
El futuro de Horford en la NBA antes de regresar con los Celtics no podría haber sido más turbio. Hace dos temporadas, fue sacado de la alineación titular de los Philadelphia 76ers. Siguió un cambio con el Oklahoma City Thunder y una temporada perdida en OKC (la primera vez que se perdió los playoffs en 14 temporadas); dos años restantes en su contrato dejaron su situación en el limbo.
Horford no sabía si seguiría con el Thunder o si estaría en algún lugar con posibilidades de ganar, pero ha aprovechado al máximo el salvavidas que le lanzaron los Celtics, el equipo al que dejó en la agencia libre hace tres años.
"Es especial estar con ellos y poder ayudarlos y ser parte de esto", dijo Horford después de ese Juego 7. "Estoy muy agradecido de estar en esta posición".
‘Es como seguir reinventándome’: Un ajuste incómodo en Filadelfia
Cuando Horford firmó con los Celtics en 2016, fue un momento fundamental para la franquicia.
Después de una batalla de agencia libre que se redujo a los Celtics y los Washington Wizards, la decisión de Horford de unirse a Boston, una ciudad que no había ganado batallas de reclutamiento en el pasado, ayudó a sentar las bases para que Gordon Hayward se uniera un año más tarde y Kyrie Irving llegara a través de un cambio un par de meses después.
La versatilidad de Horford en ambos extremos ayudó a llevar a Boston a las finales del Este en 2016-17 y 2017-18. Pero en el verano de 2019, Horford optó por rescindir su contrato, sorprendiendo al mundo de la NBA al dejar a los Celtics por los rivales divisionales 76ers, que ya tenían al centro estrella Joel Embiid en su plantel.
"Siempre he sido fanático de Joel y de todo lo que trae dentro y fuera de la cancha. Hubo grandes batallas", dijo Horford durante su conferencia de prensa introductoria. "Cuando se presentó esta oportunidad y la posibilidad de asociarme con él, me entusiasmó mucho el potencial".
Unos meses más tarde, en medio de una torpe asociación en cancha junto a Embiid, Horford cambió de tono.
"Es casi como si siguiera reinventándome", dijo Horford a mediados de esa temporada, "y tratando de descifrar otras formas en las que puedo ser efectivo".
Horford se desempeñó bien en sus periodos como centro con Embiid fuera de la cancha, demostrando encajar bien con el armador Ben Simmons en esos minutos. Pero fue un papel moderado, y Horford luchó por adaptarse a su nueva realidad como creador de espacio; disparó solo para 31.8% desde 3 puntos esa temporada.
El entrenador de los Celtics, Ime Udoka, quien fue asistente en Filadelfia esa temporada, dijo que el papel de Horford en Boston es muy diferente al de los 76ers, y admitió que fue un ajuste incómodo desde el principio.
"Hemos enfatizado que aproveche su tamaño cuando los equipos [lo marcan con jugadores más pequeños]", dice Udoka. "[Y] cuando me preguntó qué estaba buscando de él, era poder cambiar en el perímetro, que es diferente a cómo defendíamos en Filadelfia.
"Y luego encestar triples, apuntar a más del 40% [y] tener más luz verde que la que tuvo en Filadelfia".
Los 76ers se enfrentaron al antiguo equipo de Horford en la primera ronda de los playoffs de la NBA dentro de la burbuja de la liga de 2020 en Orlando, Florida, y pasó la serie anotando 28 puntos combinados en cuatro juegos, sin lograr un solo triple mientras daba vueltas en círculos en defensa.
"Se le encomendó defender a Jaylen Brown en esa serie", dijo el presidente de operaciones de baloncesto de los Celtics, Brad Stevens. "Esa no es una tarea fácil para nadie".
Daryl Morey, en su primer movimiento como presidente de operaciones de baloncesto en Filadelfia, envió a Horford, junto con una selección de primera ronda, al Thunder en un acuerdo la noche de draft a cambio del escolta Danny Green.
"Creo que el tema de esta noche", dijo Morey esa noche, "fue tratar de mejorar el ajuste en la cancha".
También se trataba de deshacerse de los últimos tres años y de los más de $60 millones garantizados que quedaban en el contrato de Horford en ese momento.
En Oklahoma City, el futuro de Horford se volvió aún más incierto.
'Donde quería estar': Un salvavidas tras una temporada perdida
La llegada de Horford al Thunder fue parte de un reinicio completo de la franquicia.
Chris Paul acababa de partir en un acuerdo con los Phoenix Suns, mientras el vicepresidente ejecutivo del Thunder, Sam Presti, acumuló una selección de primera ronda tras otra para agregar a un núcleo joven liderado por el base Shai Gilgeous-Alexander.
Si bien Horford demostró que aún podía ser un centro titular efectivo en 28 juegos con la franquicia, promediando 14.2 puntos, 6.7 rebotes y 3.4 asistencias mientras lanzaba más del 36% desde el arco, las dos partes acordaron terminar su temporada en marzo.
“Hablamos con Al desde el momento en que se convirtió en miembro del Thunder esta temporada baja sobre las muchas formas en que podría ayudarnos cuando entramos en las primeras etapas de la transición necesaria de nuestro equipo”, dijo Presti en una declaración en el momento en que se tomó la decisión.
“Nuestras conversaciones han sido abiertas y continuas sobre cómo maximizar esta temporada para él personalmente, así como el desarrollo de nuestro equipo. Al ha sido espectacular y seguirá siendo parte del equipo a medida que construimos sobre el enfoque y la mentalidad que tomamos hace algún tiempo”.
Traducción: era necesario mover a Horford a un lado para permitir que los jugadores más jóvenes tuvieran la oportunidad de tener minutos y garantizar que el equipo tuviera la mejor oportunidad posible de obtener algo de suerte en la lotería.
Pero mientras que la dirección de Oklahoma City era obvia, el camino de Horford no lo era.
