Ben Shelton demostró su capacidad de superación en Paris al derrotar al local Luca Van Assche con parciales de 5-7, 6-3 y 6-4, asegurando su boleto a la gran final del último torneo Masters 1000 del año.
Las declaraciones postpartido reflejaron la tensión vivida en la cancha central, donde el norteamericano destacó la dificultad de medirse ante un rival local respaldado por su público. En sus propias palabras, el tenista reconoció: "Es duro este torneo. Los rivales son buenos y no es sencillo cerrar los partidos. Sentí lo mismo ayer ante Tommy (Paul), me quebró en el primer juego del segundo set tras ganar el primero. A veces las cosas suceden así".
El encuentro presentó un escenario sumamente complejo para el estadounidense, quien tuvo que remar contra corriente en un ambiente completamente entregado al galo. A pesar de ceder el primer parcial, el N°4 del mundo ajustó su estrategia y impuso condiciones con su potente servicio.
El desarrollo del partido mantuvo a la gente al filo de la butaca, especialmente cuando el tenista francés quebró en el set decisivo. Sin embargo, la reacción de Shelton fue inmediata y determinante para revertir la pizarra en el tramo final.
"Ha sido muy estable y eficaz en movimiento, he tenido que forzar mis golpes. Cometí demasiados errores con la derecha en el primer set. Mi objetivo fue reducir esa cantidad de fallos, intentar ser algo más sólido y aprovechar la velocidad de la cancha a mi favor", analizó, sobre el camino a la remontada.
Ben Shelton va por más ante Alcaraz en París
El bicampeón, en 2025 y 2026, del Masters 1000 de Canadá, y finalista del pasado US Open, buscará su tercera corona en la categoría. Para ello, deberá derrotar en la definición a Carlos Alcaraz (3°), que no tuvo problemas contra Casper Ruud (23°).
