Muy valorada. Novak Djokovic celebró su apretada victoria por 4-6, 6-3 y 6-4 sobre el francés Ugo Humbert en casi dos horas y media en el torneo ATP 500 de Viena.
El serbio, campeón en 2009, señaló que se sintió acorralado y destacó cómo logró liberarse de la presión de su rival: "Un partido muy igualado, muy tenso desde el principio. Él golpeaba la pelota de forma magnífica, muy agresiva, tomándose su tiempo con frecuencia. Estuve bajo ataque desde el primer punto. Tuve que superar la tormenta, fue muy duro durante un set y medio. Logré encontrar mi ritmo en el segundo set, salvé algunos puntos de quiebre y luego empecé a sentirme más cómodo", evaluó el dueño de 24 títulos de Grand Slam.
"En general, fue un gran desafío. Logré encontrar las soluciones y fue un partido difícil", dijo el jugador serbio, en una superficie familiar pero inédita este año. “Era mi primer partido en una cancha cubierta, así que esperaba que algo me faltara. Nos enfrentamos hace años en césped, pero como dije, es un jugador muy bueno en esas condiciones rápidas, es difícil superarlo. Sentí presión ante un jugador como él".
Rumbo a las ATP Finals
"Fue una gran victoria para mí; sé que puedo mejorar en algunos aspectos, pero una victoria es una victoria, y me conformo con eso por hoy", enfatizó. Con este festejo, el serbio alcanzó los 2890 puntos. Actualmente, el último jugador en clasificarse es el español Rafael Jódar, que suma 3184 puntos y sigue en carrera en el torneo de Basilea esta semana.
El próximo paso de Djokovic
De vuelta en Basilea quince años después, el serbio se enfrentará ahora a Jan-Lennard Struff en la segunda ronda, por un puesto en los cuartos de final. El alemán se perfila como un rival peligroso, tras haber disputado la final del ATP 250 de Bruselas. Por lo tanto, Djokovic deberá elevar su nivel de juego para continuar su racha en Suiza.
