"Estoy muy agradecida con cada persona en mi vida": el emotivo discurso de Chwalinska tras ser campeona en Wuhan

Verdaderamente épocas complicadas atravesó la polaca Maja Chwalinska (22ª), quien este domingo vivió una jornada soñada al vencer a la británica Sonay Kartal (170ª) por 2-6, 6-4 y 6-2, consagrarse campeona del WTA 1000 de Wuhan y levantar su primer título en el máximo nivel.

El emotivo discurso de Chwalinska tras ser campeona

Pese a la lógica algarabía por estrenar su palmarés en el Tour, la nacida en Dabrowa Gornicza, de 25 años, no se olvidó de su última víctima en el torneo chino, de 24 y presente a través del ranking protegido luego de sufrir una fractura por estrés en la espalda, dejándole un cálido mensaje: "Felicitaciones por tu gran semana. Eres una jugadora tan impresionante, tuve la chance de ver tus partidos anteriores y quedé impresionada. Te deseo todo lo mejor realmente, estoy segura que tienes grandes cosas por delante".

Posteriormente, la talentosa zurda, quien se convirtió en un ejemplo de resiliencia al superar un cuadro de depresión que la obligó a interrumpir su carrera tenística en 2021, no se olvidó de sus seres queridos: "Me gustaría agradecerle a mi equipo, mis dos entrenadores y mi fisio, por estar conmigo esta semana y cada semana básicamente. También a los que están mirando en casa, ellos saben quiénes son. Estoy muy agradecida por cada persona en mi vida. Muchas gracias".

Por último, la reciente finalista de Roland Garros, la cual alcanzará su mejor ubicación histórica en el ranking mundial femenino, se tomó un tiempo para valorar el apoyo de los fanáticos: "También me gustaría agradecerle a todos los que vinieron hoy pero también durante la semana. Estuvieron increíbles, son muy pasionales con el tenis. Realmente lo apreciamos, gracias por los regalos locos que nos dieron y la energía, significa mucho. Disfruté mucho mi tiempo acá, fue la primera vez y definitivamente no la última".

De sufrir depresión a ganar un WTA 1000

No obstante, la dueña de tres trofeos WTA 125, todos sobre polvo de ladrillo, no la había pasado nada bien en sus comienzos en el Tour: "Me exigí al principio. Pensaba que necesitaba mantenerme muy fuerte, resistente y seguir entrenando. Pero después ni siquiera podía levantarme de la cama. Estaba sin vida para ser honesta. Sabía que necesitaba tomarme un descanso porque de lo contrario no podría seguir viviendo. No sabía si iba a regresar o no. Necesitaba descifrar algunas cosas en mi cabeza".

"Lo que más me gustaba se convirtió de repente en una fuente de sufrimiento. Asociaba el tenis con presión, estrés y lágrimas. Ya no soy tan exigente conmigo misma. Antes, cuando pegaba una mala derecha, me repetía que era malísima. Ya no me flagelo", había expresado hace unos meses Chwalinska, que dejó atrás el sufrimiento, volvió a disfrutar dentro de una cancha de tenis y vive el mejor momento de su trayectoria.