La tecnología llegó al tenis hace tiempo y cambió rotundamente al deporte. Los cantos automáticos redujeron el margen de error y le quitaron protagonismo a los umpires. Una regla que garantiza mayor justicia y evita decisiones desacertadas de los jueces de turno.
Casi la totalidad de los torneos del circuito ya cuentan con esa evolución propia del tiempo, pero Wimbledon, tercer Grand Slam, es el más conservador de todos y, si bien ya adoptó el canto electrónico el año pasado, en 2026 permitirá por primera vez que los jugadores puedan solicitar la repetición del video para revisar situaciones como el doble pique, falta de pie en el servicio o toque.
Es unánime la opinión de que la tecnología cambió al tenis para mejor, pero también es cierto que le quitó preponderancia a la relación jugador-juez y el aporte humano quedó relegado. Sobre esto opinó Carlos Bernades, histórico árbitro, retirado de la actividad luego de las ATP Finals del 2024.
"Tenía que suceder tarde o temprano. Los otros Grand Slams ya habían dado el paso; el circuito ya se había movido en esa dirección. Era un camino que se habría tomado de todos modos", comenzó diciendo el brasileño a La Gazzetta dello Sport, sobre la medida adoptada por el Major londinense.
Sin dudar, aquel que comenzó su destacada carrera en 1992 sostuvo que disponer de esos avances tecnológicos hubiesen simplificado su tarea. "Todo habría sido más sencillo, mucho más sencillo. No habría habido todas esas discusiones, esas situaciones en las que no sabes si el jugador tiene razón o no", enfatizó.
"Hoy en día, el árbitro tiene menos influencia en las decisiones importantes. Estamos más protegidos porque ya no tenemos que tomar ciertas decisiones, pero al mismo tiempo, somos menos protagonistas. El problema es que se pierde el margen de error humano y cuando todo es automático, cuando todo es perfecto, se convierte un poco en un videojuego", argumentó el nacido en Sao Caetano do Sul en virtud de los puntos positivos y no tan positivos.
Por último, Bernades redefinió el papel de los jueces y dijo que es más importante la explicación al público que a los propios protagonistas. "Ya no existe esa interacción constante entre jugadores y árbitros. Hay más juego y menos interrupciones. Ahora es más importante explicar al público qué está sucediendo, por qué se solicita el VAR y cuál fue la decisión", cerró.
