Juan Ignacio Chela, el reconocido 'Flaco' de la Legión, recuerda, levanta el puño y en ESPN Tenis lo traemos de vuelta. Ese cultor del perfil bajo, sobrio y tranquilo, logró en 2010 su primer doblete en un año, ya que al título obtenido en Houston le agregó la copa de Bucarest, la sexta y última de su carrera. Para colmo, se convirtió en el más varón más veterano de su país en gritar campeón. Es más: también festejó en dobles.
Por eso, Chela concretó muchas perlitas en la final de ese Abierto de Rumania, justamente en el último certamen de la temporada sobre canchas lentas. En dicha oportunidad se dio el gusto de conquistar su primer torneo oficial en singles en más de tres años.
Con 31 años y dejando atrás algunas lesiones y una operación, se convirtió en el tenista latinoamericano más ganador de la temporada. Por batallador y competitivo jugador, siempre de cuidado por su consistencia, en especial en canchas lentas y también sobre cemento.
Nadie puede obviar que el argentino Juan Martín del Potro fue una ausencia notoria. Tampoco, que el chileno Fernando González jugó poco y se despidió tempranamente aquejado con molestias físicas de 2010, a punto de ser operado. Y, si bien regresó con éxito otro albiceleste como David Nalbandian, estuvo algunos meses out por lesiones, tras su paso por el quirófano del 2009.
Es indudable que ellos tres eran los abanderados del deporte blanco de América Latina, todos ex top-ten de la ATP, pero Chela tuvo una alegría doble en Bucarest y se transformó, con dos títulos, en el más ganador de la región. A sus dos títulos se le sumaban el obtenido por Nalbandian en el cemento de Washington y el del brasileño Thomaz Bellucci, en la arcilla del Abierto de Chile, en Santiago.
Quien luego de mucho tendría buenos resultados como coach de Diego Schwartzman contaba con un juego veloz desde la base y un gran contragolpe. Siempre dominó mejor las canchas de arcilla y, de hecho, obtuvo sus seis títulos de ATP en esa superficie. Además, perdió otras cinco finales, tres de ellas también en polvo de ladrillo, y dos en cemento. Por lo general, fue un jugador irregular, pero que cuando estaba derecho era hombre de respetar, ya que dominaba muy bien las distintas facetas.
Luego de la inactividad sufrida en 2008, el 'Flaco' debió ir a jugar mayoría de certámenes challengers, de menor categoría, y clasificaciones para poder ingresar en los ATP, hasta que esta temporada volvió a mostrar una amplia sonrisa. En sus primeros nueve torneos de 2010, perdió cuatro veces en el debut y cinco en la segunda rueda, hasta que sobresalió en Houston y le cambió la cara.
En México 2000 había festejado tras entrar en el cuadro vía la fase previa, en Amersfoort 2002, Estoril 2004 y Acapulco 2007 se impuso siendo uno de los ocho preclasificados, en Houston celebró luego de imponerse a cuatro cabezas de serie y esta vez, en Rumania, sólo eliminó a un favorito, al vencer con comodidad en semi al principal candidato, el español Albert Montañés (22° del mundo).
Chela ingresó a Bucarest siendo el cuarto preclasificado y, por esa condición, tuvo libre la primera ronda. Por eso, debió jugar cuatro encuentros y completó en la victoria final, ante el español Pablo Andújar (surgido de la qualy y novato en finales de ATP), su primer título profesional sin perder ni un set. Su rival más complicado era Montañés, en su mejor momento, ganador de dos títulos ese año, pero el argentino lo barrió gracias a su mejor tarea de la semana.
Jugó este campeonato siendo el N°53 del listado y volvió a instalarse entre los 40 mejores, lo que no lograba desde mayo de 2008, antes de su parate por lesión. Desde su primera corona individual, en la capital mexicana, allá por fines de febrero de 2000, pasaron más de 10 años y medio, toda una proeza.
Dirigido por su compatriota Pablo Fuente, Chela cerró una semana inolvidable en Bucarest, donde hizo doblete al imponerse también en dobles, en compañía del polaco Lukasz Kubot. Esta fue la segunda vez que el ex 15° del mundo triunfaba en ambas pruebas, como lo había hecho en Estoril 2004 (formó dupla con su compatriota Gastón Gaudio).
Chela, que cuenta como mejores tareas en los Grand Slam el hecho de haber arribado a los cuartos de final en Roland Garros 2004 y en el US Open 2007, se transformó en el segundo varón de Argentina que más partidos disputó en el campo rentado, por detrás de Vilas.
Ese bonachón, respetuoso y paciente, participó en la final de la Davis 2006, en la caída albiceleste en Rusia. Y varios se sorprenderán al ver sus históricos triunfos: uno sobre Nadal, Kuerten, Kafelnikov, Murray, Gaudio, Soderling, Ljubicic y Coria, dos frente a Roddick, Moyá, Haas, Nalbandian, Ferrer, Norman, Berdych y Enqvist, tres ante Hewitt, Albert Costa, Verdasco, Cañas y Thomas Johansson, cuatro contra Corretja y Fernando González, cinco frente a Henman y seis sobre Davydenko.
Así es como se puede comprender mejor cuando se habla de la vigencia de Chela en el circuito de la ATP.
