Gales pasa por un buen momento y así se lo hizo saber a Italia, que tuvo a Juan Ignacio Brex como titular y sigue su andar irregular en el Seis Naciones. Por la cuarta fecha, se impuso en Roma por 48-7 y dejó en claro el presente de uno y otro en la competencia. Lo liquidó en el primer tiempo donde ya había cosechado el punto bonus y en el complemento manejó el tramite para redondear la goleada. Ahora deberá definir ante Francia en la última jornada sus aspiraciones a campeón.
Dominó claramente el primer tiempo y liquidó el partido. Dan Biggar aprovechó un penal para romper el cero y a los 8´ de un scrum los Dragones llevaron rápidamente la pelota a la punta y Josh Adams no perdonó en los últimos metros. Fuerte en el contacto tuvo a Ken Owens imparable en cada maul y desde allí el hooker llegó dos veces al ingoal, en la segunda conquista se desprendió y en un par movimientos logró llegar al ingoal. Eso, sumado al try de Taulupe Felatau, en la primera mitad ya se había hecho acreedor del importante punto bonus.
El 27-0, con las dos conversiones de Biggar, dejaban un segundo tiempo más tranquilo para ambos. Para Italia porque iba a tener un poco más la pelota y para Gales para dosificar la energía de un partido que ya estaba decidido. Sin embargo, a los 2´ nuevamente los visitantes se hicieron presentes en el ingoal, esta vez con George North y luego lo siguieron Callum Sheedy y Louis Rees-Zammit para redondear la goleada. Italia solo llegó al ingoal con una maniobra personal de Monty Ioane que pegado a la línea utilizó un sombrero, lo favoreció el pique y marcó el único try de su equipo.
Lo ganó de punta a punta, fue un claro dominador, hizo prevalecer la superioridad de los delanteros y cuando abrió la pelota también dio a conocer que era más que su rival. Se hizo fuerte en defensa y no le dio resquicios para imponer su juego. Gales fue mucho para Italia que sigue sin ganar y deambula por el torneo con equipos que no le tienen contemplación.
