BUENOS AIRES--El 4 de enero marcará un antes y un después en la historia del rugby argentino. Tome nota. Esa fue la fecha en la que los Jaguares comenzaron su pretemporada con miras a su año debut en el Super Rugby.
Ahora bien, son más -muchas más- las caras conocidas que desconocidas las que se mueven bajo el sol radiante de San Isidro. Los Jaguares tienen al mando del timonel a Raul Aspirina Pérez, secundado de manera excelente por Felipe Contepomi, Martín Gaitán y José Pellicena. Entre los jugadores están tipos de la talla de Agustín Creevy -capitán tanto de este combinado como de Los Pumas- Nicolás Sánchez y Juan Martín Hernández, por sólo citar algunos.
Hay una realidad que está bien clara: la buena onda se respira en el grupo. Ya sea por su vínculo en Pumas, Pumita o Pampas XV, el cien por ciento de estos jugadores se conoce. Interactúa. Disfruta este presente y, a su vez, coincide en su desconocimiento ya sea total o parcial de lo que se viene.
“Estar con este grupo de entrenadores es un verdadero privilegio. Está buenísimo que ellos, con la buena onda que tienen, nos enseñan. Creo que son entrenadores que están a la altura y saben un montón sobre técnica y sobre juego”, detalló Creevy a Scrum sobre el staff.
Pero a su vez afirmó: “Obviamente, esto es entrar a lo desconocido, solo Juani estuvo en una franquicia (N. de R.: Jugó nueve partidos de Currie Cup en Natal Sharks, el segundo equipo de Sharks). No sabemos bien lo que es, pensamos que va a ser parecido a lo que vivimos en el Rugby Championship obviamente bajando un poco la intensidad por una cuestión de jugadores del resto de las franquicias. Pero la realidad es que nosotros vamos a querer llegar a lo más alto, ganar la zona y después se verá. Por ahora será tratar de aggiornarnos, meternos bien de lleno en todo lo que tenemos que hacer en la pretemporada y después en el campeonato iremos viendo cómo nos va yendo”.
Sobre el grupo Nicolás Sánchez fue cristalino: “Somos amigos, hay un gran grupo y estar acá es buenísimo porque podés trabajar con una tranquilidad y confianza diferentes respecto de los clubes europeos. Es cierto que tenemos por delante el Super Rubgy en el que quizás no conocemos del torneo ni los rivales. Así como el descanso entre los viajes o el cambio horario. Hay mucho que no sabemos pero sí disfrutamos lo que tenemos”.
El que fue más claro en cuanto a las diferencias entre un club del viejo continente y este bastión argento fue Leonardo Senatore, de vasta experiencia en Europa: “En paralelo, cuando jugábamos afuera teníamos uno o dos argentinos y te juntabas…imagínate lo que es para nosotros hoy, entrenar con un clima divino, con amigos, entrenadores que hablan tu mismo idioma con quienes te podés expresar y compartir. Que te guste el sistema de juego…todo eso me genera una felicidad enorme”.
Joaquín Tuculet abogó sobre ese concepto: “Creo que es ideal para nosotros haber estado en Europa cuatro o cinco años. Saber lo que es sufrir, estar lejos de la familia, los amigos…del club. Venir acá a una de las mejores competencias del mundo, con amigos, con los chicos con los que jugamos el Mundial y tuvimos una experiencia increíble. Tal vez no sabemos mucho a qué nos vamos a enfrentar pero tenemos un nivel parecido al que nos enfrentamos en el Rugby Championship. Sabemos quiénes juegan en las franquicias y estamos esperando ansiosos que arranque el torneo”.
“Es el desafío que tenemos como plantel. Tenemos que encontrar una nueva identidad con este equipo. No somos los Pumas, es otro juego, otro torneo así que está bueno. A muchos nos motivó para volver y los que se están sumando los conocemos. Tenemos ganas de empezar a sentir lo que es el Super Rugby”, dijo Ramiro Herrera, uno de los tantos repatriados que jugó sus fichas en Castres durante el último año.
La premisa está clara. El grupo, unido. Las esperanzas y el deseo, a flor de piel. ¿Qué es el Super Rugby? Falta cada vez menos para saberlo. Aguarde sentado.
