La medida de World Rugby que hizo enfurecer a Rassie Erasmus

Rassie Erasmus, head coach de los Springboks. Getty

Rassie Erasmus volvió a poner sobre la mesa una discusión que genera cada vez más opiniones entre los entrenadores internacionales: las reuniones previas con los árbitros. El entrenador de los Springboks considera que la nueva postura de World Rugby genera frustración y dificulta que los equipos puedan aclarar cuestiones específicas del reglamento o tácticas antes de los partidos.

Hasta hace un tiempo, los entrenadores podían reunirse con los oficiales del encuentro para consultar determinadas situaciones de juego e incluso anticipar algunas variantes que podían utilizar. Ahora, World Rugby establece que ambos head coaches deben participar de esas reuniones, algo que, según Erasmus, le quita sentido al intercambio porque cualquier información compartida deja de ser exclusiva.

Antes del primer partido de la serie Rugby's Greatest Rivalry ante los All Blacks, Erasmus contó que decidió no mantener una reunión con el equipo arbitral. "Definitivamente hay frustración entre los entrenadores porque no puedes tener reuniones con el árbitro si ambos equipos no están de acuerdo", explicó. En su caso, entendió que no tenía sentido hacerlo después de que Nueva Zelanda ya hubiera disputado cuatro partidos y con su equipo trabajando para resolver las cuestiones que necesitaba en sus entrenamientos.

El sudafricano puso como ejemplo algunas situaciones que antes podían conversarse directamente con el árbitro. "A veces hay pequeñas cosas sobre las que normalmente alertarías a los árbitros en las reuniones", explicó. Entre ellas mencionó la posibilidad de utilizar un maul en el centro de la cancha o determinadas variantes en los lanzamientos del lineout, para que el árbitro pudiera estar atento a posibles infracciones.

Según Erasmus, la modificación también generó una distancia entre los entrenadores y los oficiales. La situación tomó otra dimensión en la previa de la serie ante los All Blacks, en un contexto en el que Nueva Zelanda planteó la necesidad de acelerar el juego y Sudáfrica fue señalada por intentar llevar los partidos hacia un ritmo más lento. Para el head coach de los Springboks, esas diferencias deberían poder discutirse directamente con los árbitros.

"Creo que definitivamente hay una brecha ahora entre los entrenadores, los entrenadores de scrum y los árbitros, y sobre pequeñas cosas tácticas, entonces expresas tu opinión en los medios", sostuvo Erasmus. Y cerró con una frase que resume su postura: "Esa es la única opción".