A pocos días del cierre de las dos competencias de clubes más importantes de Europa, donde se destacó el título de Bordeaux que venció 41-19 a Leinster y se consagró campeón de la Champions Cup, el medio francés Midi Olympique entrevistó al presidente de la European Professional Club Rugby (EPCR), Jacques Raynaud, y le consultó por un tema candente en las últimas semanas: la participación de los equipos sudafricanos en las próximas ediciones.
"Cabe destacar que solo cuentan con cuatro años de experiencia en estas competiciones, mientras que nosotros tenemos treinta años de experiencia europea", comenzó su explicación Raynaud. "En su primera temporada, lograron que dos equipos llegaran a cuartos de final. Luego, ganaron la Challenge Cup. El siguiente paso para ellos es asegurar más partidos de eliminación directa en casa, y están trabajando en ello".
Pero su interpretación más interesante vino después: "Cuando escucho a algunos entrenadores y directivos sudafricanos, percibo una verdadera ambición. Los Stormers, por ejemplo, han manifestado claramente su objetivo de convertirse en la primera franquicia sudafricana en ganar una estrella. Aún están aprendiendo, pero su compromiso es genuino."
El éxito de las finales en Bilbao
Respecto a los números de la definición, Rayunaud destacó que se alcanzaron cerca de 95.000 espectadores en las finales, generando un impacto económico de 55 millones de euros para la región y superando los 100 millones de espectadores a nivel mundial.
El dominio francés
En cuando al dominio de Francia en la competencia en los últimos años, dio su punto de vista: "Prefiero dejar este debate a los observadores. Si nos fijamos en las finales recientes, vemos principalmente una gran diversidad de clubes y naciones representadas. El año pasado, dos clubes ingleses llegaron a la final de la Challenge Cup. También tuvimos clubes irlandeses: La Rochelle, Toulouse, Bordeaux… No estoy seguro de que los hechos respalden esta teoría."
