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Moroni y su llegada a Bristol en un momento complicado: "No me sentía bien ni adentro ni afuera de la cancha"

Matías Moroni celebra su primer try en Bristol, frente a Newcastle. TW/Bristol Bears

En una charla profunda con ESPN Fans, Matías Moroni habló sobre uno de los momentos más complejos de su carrera y cómo su llegada a Bristol terminó siendo un punto de inflexión tanto en lo deportivo como en lo personal. El back de Los Pumas repasó el período en el que estuvo sin club, el apoyo que recibió de su entorno y la oportunidad inesperada que apareció en Inglaterra.

El jugador explicó que la situación comenzó después de quedar fuera de una convocatoria del seleccionado argentino. En ese momento decidió priorizar su recuperación física y mental, mientras buscaba mantenerse activo.

“Después me tocó no estar convocado para el Rugby Championship. Me tomé unas semanas para descansar el cuerpo y la mente y hablé con los entrenadores de CUBA. Les dije que quería jugar, que necesitaba jugar para mantenerme a ritmo por si llegaba una convocatoria".

Sin embargo, no fue sencillo para el jugador formado en el club de Villa de Mayo: “Fueron meses muy difíciles. No conseguir club y estar jugando en mi club amateur, que más allá de que lo amo con todo mi corazón y es donde me quiero retirar, no era donde mi cuerpo y mi mente querían estar. Estabas, pero no estabas. En su momento incluso pedí perdón en Instagram porque la verdad es que no me sentía bien ni adentro ni afuera de la cancha. Estaba incómodo, bastante preocupado. No quiero usar una palabra tan fuerte como depresivo, pero la verdad es que no la pasé muy bien”.

En ese contexto, el apoyo de su familia y de su club fue fundamental para poder atravesar la situación, pero el panorama cambió de manera inesperada cuando apareció la oportunidad de sumarse a Bristol, en un ofrecimiento que inicialmente parecía breve.

“Después apareció Bristol y fue algo bastante impensado, tanto por el momento como por la manera en que apareció. Me dijeron: ‘Che, te necesitamos para dos partidos’. Yo justo me iba de vacaciones y dije: ‘Bueno, voy a ver qué pasa’. Hoy estoy muy contento de haber tomado esa decisión y muy agradecido a Pat Lam, que confió en mí. Pareciera que hoy los patitos están más encaminados”.

La adaptación al equipo inglés también fue más sencilla gracias al acompañamiento de varios compatriotas dentro del plantel. “Tuve la suerte también de que los argentinos del plantel me ayudaron mucho con la adaptación. Me traducían cómo le llamamos nosotros en Los Pumas a ciertas cosas y cómo se llaman allá. Entonces el estudio fue bastante fácil”.

En ese breve período tuvo la oportunidad que necesitaba. “Fueron tres partidos, incluyendo el de Barbarians, en los que tuve la posibilidad de mostrarme y que después sirvieron para renovar. Cuando hablé con el entrenador fue bastante claro. Me dijo: ‘Necesito a alguien con experiencia que pueda venir y jugar dos partidos. Por el momento es eso, no sé si van a ser más o menos’. Creo que se basó justamente en mi experiencia y en que yo venía con ritmo de competencia”.

El jugador llegaba con una buena base de partidos recientes, tanto con el seleccionado como en su club.

“Había tenido un gran julio con Los Pumas. Después tuve un pequeño parate de vacaciones, pero también venía de jugar tres o cuatro partidos en CUBA. Eso me permitió mantenerme activo. La realidad es que tampoco es fácil encontrar a un jugador libre que pueda venir a jugar solo dos partidos. Se dieron muchas circunstancias favorables para mí y, por suerte, salió bien”.

Hoy, ya asentado en el club inglés, Moroni valora el entorno que encontró y las ambiciones deportivas del equipo: “Bristol es un club con mucha ambición de ganar su primer campeonato. Me encontré con un buen club, una buena ciudad, un buen entrenador, un gran plantel y además lleno de argentinos. Esa también es otra pata importante que empuja”, concluyó.