Uruguay venció a Rumania 31-21 en el Stadionul National Arcul de Triumf, de Bucarest, en el último partido del año. Con altibajos, los ganadores tuvieron la paciencia para sumar puntos y obtener con justicia la victoria ante un rival que mostró más empuje que ideas. Lo mejor del rugby, en Disney+ Plan Premium .
La primera etapa expuso las limitaciones de ambos equipos, aunque a Uruguay le alcanzó con dos acciones claras para tomar ventaja. A los 15 minutos, desde un scrum, Manuel Diana inició una potente salida que en un par de fases dejó a Germán Kessler frente al ingoal para apoyar el primer try. Poco después, un quiebre de Manuel Ardao y un gran kick cruzado de Agustín Álvarez -quien acertó las dos conversiones- habilitaron a Bautista Basso para la segunda conquista, poniendo a los Teros en control del marcador.
En el resto del tramo, Rumania intentó pero sin precisión: perdió pelotas dentro de los 22 metros y mostró falencias en el manejo. Los uruguayos apelaron a la jerarquía adquirida en los últimos años y, con paciencia, esperaron sus momentos. En la última acción, los Robles descontaron gracias a un line y maul que terminó en try de Tudor Butnariu, convertido por Alin Conache, para dejar el parcial 14-7 favorable a los sudamericanos.
En el complemento, Uruguay salió decidido a obtener el triunfo y apenas a los tres minutos volvió a golpear: desde un maul, Manuel Diana se desprendió para ampliar la diferencia. La respuesta europea llegó con el empuje de sus forwards en los últimos centímetros, donde Andrei Mahu logró quebrar la defensa y apoyar. Sin embargo, los visitantes mantuvieron la iniciativa y, tras otro line y maul, Joaquín Myszka sumó una nueva conquista que Álvarez transformó en siete puntos.
De allí en adelante, Rumania intentó, mientras que Uruguay administró el tiempo. Para decorar el resultado quedó la conquista de Thomas Cretu que rompió en el metro final y se zambulló en el ingoal. El 31-21 final reflejó la superioridad de los Teros, que cierran el año con una sonrisa y confirman el crecimiento de un equipo que ya juega con jerarquía en el plano internacional.
