Inglaterra se impuso 20-10 a Gales en el Principality Stadium de Cardfiff, por la tercera fecha del Seis Naciones. La Rosa consiguió su segunda victoria al hilo, mientras que El Dragón aún no ganó en el certamen europeo.
Los primeros minutos fueron parejos y un poco desprolijos para ambos seleccionados. El elenco dirigido por Steve Borthwick tuvo un poco más de paciencia a la hora de defender y Gales hizo lo contrario. El local cedió el primer penal del encuentro y Owen Farrell acertó a los palos en nueve minutos. Luego, a los a los 18’, el conjunto visitante armó una gran maniobra para que el wing Anthony Watson vuele por la punta al try.
Inglaterra se impuso en el contacto ante el local, lo que imposibilitó que los Dragones Rojos puedan crecer en el juego. Si bien la visita pudo aumentar la diferencia, Farrell no estuvo fino en los palos (erró dos conversiones y dos penales).
En los últimos minutos de la primera etapa, el conjunto de Warren Gatland empezó a ganar territorio y rompió líneas con sus backs, pero la defensa visitante fue impasable con las pescas del centro Ollie Lawrence y en el último minuto del tercera línea Lewis Ludlam.
En el complemento, Gales salió encendido y concentrado. De esta manera, el wing Louis Rees-Zammit interceptó una pelota en la salida de la visita y se fue en carrera para dar vuelta el encuentro por 10 a 8. Sin embargo, la alegría duró poco en el Principality, ya que a los cuatro minutos del complemento Kyle Sinckler apoyó su try con lo justo, que luego fue revisado y validado por el TMO.
El partido se transformó en una batalla física en la que Inglaterra se quedó con ese duelo. Finalmente, los cambios de Steve Borthwick le dieron aire al equipo inglés y en los últimos minutos armó una jugada de 15 fases, en la que participó todo el equipo, para que Ollie Lawrence le ponga el broche final en el ingoal galés.
