La atleta paralímpica dominicana se prepara para encabezar una delegación de cinco atletas que buscarán hacer historia en los Juegos de Tokio 2020 con la primera participación en natación femenina para el país
Hace aproximadamente un mes la nadadora paralímpica dominicana Alejandra Aybar se enteró que iba a hacer un sueño realidad. Los días pasan y la nativa de Azua aún no se lo cree.
“Cuando esa carta llegó, imagínate. Todo el mundo estaba a la espera por saber los seleccionados. Cuando esa carta llegó me tomó días asimilarlo y yo todavía me pregunto ¿Es en serio? ¿Vamos para Tokio”, le relata Alejandra con una gran sonrisa en su rostro a ESPN Digital, que delata las emociones que está viviendo y las que todavía están por venir.
Lourdes Alejandra Aybar Díaz es especial en todo el sentido de la palabra. Inteligente, carismática con una bella sonrisa y una energía positiva que se transmite con solo conversar con ella.
La ingeniera industrial y nadadora paralímpica sufre de osteogénesis imperfecta, un trastorno genético en que los huesos se fracturan con facilidad y por eso es llamada la enfermedad de los huesos de cristal.
Pero eso no ha sido impedimento para que Aybar se convierta en una destacada nadadora que ya ha acumulado grandes logros y espera seguir haciéndolo cuando viaje a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
“No puedo hablar de medalla sinceramente pero yo voy con todo. No voy a decir que no a la medalla, uno nunca sabe. Mi objetivo principal es avanzar a la final. Es un evento súper grande, donde están los mejores países del mundo. Pero daremos el todo por el todo para representar al país dignamente”, comenta Aybar de 32 años de edad.
La oriunda de Azua viene de ganar un par de medallas en la Serie Mundial de Berlín en junio donde logró dos medallas en las categorías 50 y 100 metros en la modalidad pecho, además ha mejorado sus marcas en dos eventos consecutivos y busca continuar la racha.
“Venimos haciendo un trabajo intenso fuera y dentro del agua, Gálvez Capriles mi entrenador, y yo. Han sido muchas horas de trabajo y sacrificio. Estoy súper contenta y súper positiva” señala la nadadora que buscará hacer historia como la segunda medalla paralímpica en la historia del país.
Alejandra también reconoce que el camino ha sido sumamente difícil y agradece que pudiera competir en estos tiempos de pandemia cuando sabe que otras competencias no han podido realizar sus respectivos eventos.
La nadadora que competirá en 100 metros pecho (su modalidad favorita), 50 metros libre y 100 metros mariposa agradece además el apoyo que le ha dado el programa Creando Sueños Olímpicos (CRESO) para por fin poder lograr el sueño paralímpico, así como sus casas de entrenamientos que son el Centro Olímpico y el Club Naco.
“En estos tiempos de pandemia, hemos trabajado mucho en la preparación mental también. Uno como atleta no debe entrar en pánico por todas las restricciones. Nuestro objetivo debe ser siempre buscar la forma de no perder el ritmo y mantenernos enfocados en nuestras metas”, agrega Alejandra Aybar que próximamente partirá a Japón.
La nadadora paralímpica también está interesada en especializarse en administración de los deportes y de que el deporte paralímpico y todo el movimiento de inclusión de personas con discapacidad continúe creciendo en el país.
“Creo que la mejor manera de lograr todo esto es poniendo la bandera en alto a donde quiera que uno vaya y estando 100% capacitada a nivel académico”, finalizó Aybar.
