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Adriana Ruano tiene en la mira a París 2024, tras un año siendo resiliente para colgarse el oro panamericano

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Adriana Ruano honra a su padre con la clasificación a Juegos Olímpicos (6:23)

La atleta de tiro con armas de caza destacó en Santiago 2023 y narra cómo tuvo que superar diversos obstáculos para alcanzar su objetivo. (6:23)

La campeona panamericana en tiro ha sido nombrada por ESPN Guatemala como la deportista femenina del año

CIUDAD DE GUATEMALA -- Apunta, dispara y a París 2024. Adriana Ruano Oliva se ha clasificado por segunda ocasión consecutiva a unos Juegos Olímpicos. Y lo ha hecho por la puerta grande, al consagrarse campeona panamericana en el trap femenino del Tiro en Santiago 2023.

Ha sido un gran año para la deportista guatemalteca, que ha hecho realidad su sueño de niñez en un deporte que adoptó por cuestiones del destino, después de sufrir una grave lesión que le impidió continuar en la gimnasia artística.

El 2023 es un año de menos a más, 365 días para continuar en el proceso de alejarse del hoyo en el que se encontraba antes de participar en Tokio 2020. Ha sido resiliente y los premios han llegado.

La magister en nutrición deportiva, nos abre las puertas de su hogar y la acompañamos a una práctica de tiro para conocer su historia y su éxito en este año que está por terminar.

Segundos Juegos Olímpicos consecutivos

Solo tres semanas antes de participar en Tokio 2020 falleció su papá. Un golpe fuerte del que es difícil recuperarse pronto. Concluyó en el puesto 26. Cuando se colgó el oro panamericano, sinónimo del boleto olímpico, alzó la mirada al cielo y dijo: “Bueno papá, lo logramos”.

“Fue un sentimiento muy lindo, pensé en mi papá, por supuesto, él fue la primera persona en la que pensé. Yo estaba buscando un resultado para honrar su vida y que mejor que con la clasificación. Fue como volver a encontrar nuevamente esas respuestas a tantas preguntas de estos últimos años”.

Y es que Ruano no inició bien el 2023. A veces cuesta entender por qué suceden las cosas. Aparte, no tuvo una buena preparación para panamericanos, afectada por decisiones de los dirigentes, no contó con su entrenador, aunque la apoyó a distancia. Parecía un año con matices grises.

“Empecé con un año un poco complicado emocionalmente. Mentalmente me ha costado salir de un hoyo en el que me encontraba desde hace años. Cerrar el año de esta manera me hace ver que todo es cuestión de perseverancia, de resiliencia, de luchar por los sueños y de confiar que soy capaz de superar mis obstáculos”.

El trabajo con su psicólogo deportivo Ricardo González ha sido clave. Han trabajado desde previo a Tokio. “Tres semanas antes de los Juegos, mi papá falleció y eso me terminó de hundir. De la mano de mi psicólogo he logrado salir de este hoyo, también con el apoyo de mi entrenador Pedro Martín Fariza, con quien hemos compartido las mismas historias de nuestros papás, entonces, él me ha apoyado a cómo salir de esta cuestión”.

“Ha sido tener mucha paciencia conmigo misma porque hay momentos de mucha frustración, saber que eres capaz de más, pero no encontrar la fuerza. Mi papá ha sido clave para soportar tanta presión”.

Lo ha logrado. Los resultados lo demuestran. El tiro deportivo es un deporte de mucha exigencia mental. Adriana Ruano ha sabido reponerse para destacar en el deporte nacional. “Podría describirme como una persona resiliente, creo que la vida me ha enseñado eso desde que era una niña. La resiliencia ha sido básica en mi vida, no me doy por vencida, siempre voy a buscar caminos para lograr mis objetivos”.

“Me considero una persona que trabaja con valores. Siempre he dicho que de nada sirve llegar a unos Juegos Olímpicos si uno no hará un bien en el camino. De nada sirve llegar a la cúspide si uno va a pasar encima de los demás”.

De la gimnasia al tiro

El objetivo de llegar a unos Juegos Olímpicos ha estado en la mente de Adriana Ruano desde que inició en la gimnasia, cuando era solo una niña, sin embargo, esas ilusiones se desvanecieron en 2011, cuando tenía 16 años, al sufrir una lesión en la columna.

“Empecé en la gimnasia a los 3 años y mi sueño siempre fue llegar a unos Juegos Olímpicos como gimnasta. A los 16 años, cuando estaba cerquita de clasificar a Londres 2012, me detectan una lesión en la columna que me deja fuera de la noche a la mañana”.

En diciembre del 2012 realizó su primer tiro, alentada por su hermano Fernando y el tirador Rodrigo Zachrisson, un amigo de Fernando. “Estuve un año en terapias y recuperación. Mi vida cambió, pasé de tener dos entrenos diarios, seis días a la semana a no tener nada”. El médico que le trató la lesión también sabía del tiro deportivo. Le dijo que si podía practicar ese deporte y ahí comenzó la nueva etapa deportiva de Adriana Ruano.

“Estaba decidida a no quedarme sin hacer nada. Tenía una vida deportiva. Fue así que conocí el tiro. No me gustó en un inicio. Fue difícil. La gimnasia es muy física y el tiro muy mental. Decidí darle la oportunidad al tiro, porque era de los pocos que podía practicar y así fue como encontré mi nueva pasión”.

El tiro llegó para quedarse. “Yo lo ví como una parte terapéutica. Me ayudó a superar la situación que estaba pasando con la gimnasia. Me ayudó a entrar en mí, hice mucha introspección”. Cuatro años después de estar en el deporte empezaron a llegar los resultados. Fue empezar de cero.

No fue fácil. A cualquiera le cuesta reconocer por qué pasan las cosas, encontrar un sentido. Ahora Adriana Ruano entiende que, de cualquier forma, la gimnasia le ayudó para hoy ser la deportista que es. “Traía una disciplina, desde un inicio dije que iba a hacer las cosas bien. Ha sido clave en el proceso”.

“Ahora yo digo: ‘la gimnasia me sirvió como preparación’. Fueron 14 años de mi vida. Fue el deporte que me formó. La gimnasia me enseñó a como afrontar una competencia. La gimnasia me preparó”.

Sueño Olímpico

Y después de estar tan cerca de unos Juegos Olímpicos en la gimnasia, fue en 2016 que Adriana Ruano entendió que también lo podría lograr en el tiro deportivo, cuando viajó como voluntaria a Río 2016, viendo competir a los hermanos Hebert y Enrique Brol, grandes tiradores de Guatemala, quienes ahora son sus compañeros.

Tras su participación en Tokio 2020, ahora Adriana Ruano fija la mira en París 2024. “Yo me visualizó como una atleta más madura. Tokio me da la oportunidad de decir que ya tuve una oportunidad, ahora nuevamente tengo que darlo todo”.

Va disparo a disparo. Espera tener el apoyo de las autoridades para prepararse bien y representar a Guatemala con pasión y orgullo como lo hizo en Tokio 2020. No será en gimnasia, será en el tiro deportivo. Llega como campeona panamericana.